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Car. R e g u é Siento mucho no poder complacerla; pero lo que usted, desea saber no es de m i incumbencia; diríjase a una Agencia de informaciones, donde seguramente satisfarán su curiosidad. ¡Siempre ansiosa! E l masaje y las vendas mejor que nada; pero busque usted una experta masajista, que es lo principal. ¿Qué hacer? Eche en e l agua de lavarse unas gotas de benjuí y un puñadito de las Sales M o r a l i a que limpian y suavizan la piel de un modo perfecto, i m p r e g n á n d o l a de su esencia delicada. Y o no concibo un tocador femenino sin esas sales y sin el Sudoral. H a g a un esfuerzo para dominar sus vehemencias, muéstrese indiferente y fría con él y risueña y agradable en público, frecuentando los paseos en vez del aislamiento, que no tiene nada de p r á c t i c o a l mes puede usted notar el efecto. -Muy regular: Conozco varios casos en que dicen deberle el éxito; pero yo no puedo afirmar nada en n i n g ú n sentido. Siempre es una delicada atención, que se agradece; pero... ¡ha llegado su carta tan tarde, que ya huelga el consejo! E l meterse demasiado por los oios suele dar esos resultados contraproducentes; atrae mucho m á s una digna actitud. N o sería mala si suprimera usted tanto rabo, que la hace ilegible. ¡Viva e l Jugo de Rosas! E s preferible me envíe usted el sobré franqueado, porque de ese modo pierdo menos tiempo y es mejor para todos. Coinciden muchas veces le costará trabajo decir si es natural o en los seudónimos, pero cada una sabe apropiarse su contestación. No haga nada prestado el color rojo de los labios m á s que lavarla a menudo con infusión de cuando el maquillage se hizo con sebuena manzanilla, pero corriente, y no lo cretos de la serie aclare después. Carmina ignorante: A fuerza de constancia en b a ñ o s suavizantes, por ejemplo: de jar en el agua una bolsa con una libra de salvado o libra y media de almidón, y darse fricciones con un cepillo suave a l principio y luego m á s fuertecito. Queridos F u lana o Mengano y se despide su señorit a (siendo l a finca de uno, naturalmente) Los padres y l a madrina (suele ser uno de los dos el padrino o madrina) y en l a iglesia espera el padrino. L o que m á s se pone son esos mantoncillos de Manila pequeños; telas moras o damasco como el de las cortinas N o lo creo, porque tienen goma; pero asegurarlo no puedo. Nada m á s que a los de cumplido, y esos, a los ocho O A N la sensación de la belleza real. o nueve días. E l precio de las colchas v a ría mucho de ser, el crespón artificial a producen empastes ni Tesecánatural. mientos. Entusiasta del Sudoral: Pues lo mismo le va a pasar con e l H u m o de Sándalo y A r r e b o l son dos productos tentadores, porla frescura y juvenque a las feas hace bonitas y, poniéndosetud de los labios. los discretamente, no hay quien conozca el artificio. E s a es una parodia de coquetería, que perjudica siempre a la mujer. -Una i n- SON siempre inofensivos. teresada: P o r eso digo siempre que envíen el sobre franqueado, que, además, me evita a m i trabajo. ROJO- LIQUIDO al JUGO D E ROSAS Diana hermosa: Si es amarillenta, como (3 ptas. 4,50 y 5 ptas. usted dice, le recomiendo unturas por las noches de una pomada compuesta de nafL A P I C E S al J U G O D E R O S A S tol. siete gramos; azufre precipitado, diez, (0,75, 1 peseta, 1,20 y 1,40. y vaselina, cien. Pero no descuide usted tampoco el estado de nutrición general, C R E M A al J U G O D E R O S A S que suele ser una de las causas m á s fre (2,50. cuentes. -Chelito: Se hizo, efectivamente, el descubrimiento; pero, por causas ajenas a A R R E B O L al JUGO D E ROSAS la voluntad, y por circunstancias especia. (2,50 y 5 ptas. les, que han de pasar, no se ha podido lanzar a l público; mientras tanto yo no puedo aconsejarle nada que no tenga fe en ello, P O L V O S- C O M P A C T O S a l J U G O D E R O S A S y sólo se me ocurre el agua oxigenada, por (1,25 ptas. caja, con mota. que, como lo decolora, lo disimula; pero repito que sobre ello no sé nada. Como hay diversos ejercicios y todos encaminados a distintos resultados, creo lo m á s prudente el que se guíe usted por un buen Tratado (que 3o hay) ctue tiene l a explicación de cada uno de ellos y sus resultados. E l disimulo con una buena crema y polvos MÉJICO MADRID ¿Na le gusta a usted l a de Flores del C a m x QUE USTED SE FIJE po, que es magnífica para l a tersura fie la piel María R o s a L a cosa no tiene nada de particular, y creo no debe usted preocuparse; yo creo que usted debe sostener siempre, lo que dijo, y para que sea una verdad yo le echaré una manita pero necesito una dirección para explicárselo; por lo demás, tampoco tenga cuidado; usted qued a r á en el lugar que le corresponde. Guardo su carta. Una entusiasta del H u m o de S á n d a l o Si fué á causa de l a enfermedad, puede renacer el peló pasando repetidas veces un cepillito suave empapado en l a siguiente fórmula: petrovaselina, 20 gramos; nitrato de pjlócarpina, 0,5, y esencia de Winter- green, quince gotas; y, desde luego, puede usted utilizar, como dice, el Pastimel, que le d i s i m u l a r á muchísimo. L a endeblez de las u ñ a s suele depender de l a debilidad general; y a v e r á usted como, cuando se active l a nutrición del dermis, las u ñ a s adquieren sol i d e z- -l a n a L a s lociones de alcohol alcanforado, el licor de Hoffman y el agua destilada, a partes iguales; el locionarse por las noches con azufre lavado, agua destilada, alcohol puro y agua de rosas, a. a. 20 partes; y para hermosear los ojos y pestañas, el H u m o de Sándalo y el Pastimel es lo mejor que yo he encontrado. ¡Viva Sevilla! Muchísimo m á s elegante con el de terciopelo. Ú n i c a m e n t e con l a permanente se pueden desafiar l a humedad y la lluvia. L a s mantelerías en color son de un efecto precioso y no resultan caras; yo no puedo darle m á s detalles, por l a índole de esta correspondencia; pero con mucho gusto lo h a r é en las condiciones que usted desea. -Ojos negros: L o primero es difícil, pues, aun cuando hay varias fórmulas, yo no las doy sino a repetidas instancias, por no merecerme confianza el resultado; lávese con infusión de tila caliente durante una larga temporada, y algo conseguirá. Jazmines de E s p a ñ a y de A m é r i c a E s que la esencia Flores del Campo es tan fina como delicada y tiene mucha aceptación entre las señoritas chic Suprimir las féculas; no tomar mucha agua, tomar té sin leche ni azúcar y, sobre todo, hacer mucho ejercicio. H a y un producto especial para ello y en todos los colores. E n una buena droguería puede encontrarlo. Siempre se da preferencia a las señoras. E l calificativo de fea no es admisible; pero, de todas suertes, el verdadero amor no repara en p e l i l l o s -U n a manchega: Puede cambiar de cuando en cuando el aceite por la miel desleída con leche, que es igualmente beneficiosa para l a elasticidad de l a piel, y respecto a l otro consejo... ¿n o comprende que no se lo puedo dar tal y como usted lo quiere? T o no recomiendo otros productos que los de Ploralia. Nadie mejor que ella misma para saberlo, puesto que u n a se observa y nota los efectos de los productos, como usted misma me confiesa. U n a muy poco afortunada: E l encabezamiento de las cartas depende. del grado de confianza; en casos de etiqueta se emplea M u y señor m i ó Considero muy acertadas y oportunas las indicaciones de usted, y le aconsejo sinceramente que las siga a l pie de l a letra; pero no olvide que para el éxito definitivo debe usar el Jatión Mores del Campo en vez de ese que dice, y para las fricciones, el Floralcohol; ese jabón que le recomiendo es, a m i juicio, el m á s recomendable para l a nitidez y tersura de la piel. -Dorita: Quizá sea l a causa. esa gotita que a usted le parece insignificante, y que seguramente le impedirá t a m b i é n el lavarse, l a cabeza a menudo, como sería conveniente; en fin, pruebe usted a ver si se detiene dándose l a siguiente loción: sulfate de quinina, 25 gramos; tintura de quinina 10; ron, 100, y vaselina, cinco. E l rubito propiamente dicho se ve menos, y es porque l a meleriita rizada favorece m u cho m á s pero en esa cuestión de peinados cada cual se pone aquel que mejor le v a a la cara, y ése es el verdadero acierto. P a r a eso no hay regla fija; lo mismo se hace de un modo que de otro; yo considero que sin la dedicatoria no valen nada, y mientras m á s sencillas, m á s bonitas; se suele poner lo que dicta el cariño. QONSERVAN FKXVOLIX I
 // Cambio Nodo4-Sevilla