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C A L L E D E L C O N D E RINCÓN MADRILEÑO D O N D E T U V O L U G A R L A S E G U N D A R O N D A N O C T U R N A D E L I N S I G N E A U T O R D E L Q U I J O T E tal D o n M i g u e l suele dárselas de poquita Fué- -divaga Martínez de A r c e- -y en tonio Pallares y Martínez de A r c e en los cosa con las damas y lo cierto es que si efeto, creyó ver entre las devotas, ya de relegajos ruinosos y amarillentos del padre ve alguna de su gusto, la sigue 3 persigue tirada por todas las callejuelas de la demarValentín. Y se nos ocurre pensar: después hasta dar con la madriguera. L a una nocación, a l ojeto de sus pensamientos, que, de sus tres noches, de ronda, ¿llegaría Cerche- -continúa refiriéndole Martínez de A r c e seguida de Doña Virtudes, se adentraba por vantes al fin al logro de sus deseos, viendo a su a m i g o- -l a pasó al raso, es decir, sin los recovecos de la Calle del Rollo. Y de y acaso hablando o amando vez a l a i n ver más n i saber nada de la para él dama pronto... la gentil tapada desapareció entre cógnita doña Esperanza? ¿E r a ya casado el incógnita. N i tampoco, ¿era en aquel porlas sombras. Siendo- ansí que, por esta causa, inmortal autor del Quijote cuando ocurrió talón de la Travesía del Conde donde reD o n M i g u e l rondó la noche tercera en esta esta anécdota a que se refiere el antiguo y fugiárase la hermosísima y fugitiva dama? última calle. curiosísimo manuscrito? Y sobre todo, ¿en L a escuridad de l a noche y del lugar, no le Hasta aquí la versión de D José A n jué casa de l a travesía del Conde v i permitió enterarse al vió doña Esperanza? enamoradizo caballeD e presumir es que ro. Y ansí, á la noche hayan cambiado poco segunda, rondó D o n o nada aquellos lugaM i g u e l no por la res. E n la actualidad Travesía, sino por l a se hallan en el estado propia y paredaña C a que puede observarse lle del Conde, señal de en las adjuntas ilusq u e habíale grandetraciones gráficas. ¿O, mente interesado. a lo mejor, era en la Poca suerte- -relata misma travesía o en aún el tal D José A n alguna de las otras tonio P a l l a r e s- -h u v o m e n c i o n a d a s calles D o n Miguel en su emdonde vivía a q u e l l a presa. ¿Tampoco allí dama que, por lo visera el nido de la puto, tanto logró interedorosa y gentilísima sar a D M i g u e l? paloma madrileña? Y Como fuere, no dedónde, pues, de todos ja de tener interés el a q u ellos alrededores episodio, porque sería E n estos. pensamientos curioso averiguar en sorprendiéronle a D o n qué casa de estas tres, Miguel las llamadas, calles vivió doña E s insistentes, y tenaces, peranza; de estas tres de las campanitas de calles que honró con las señoras monjas jesu presencia, l a menrónimas, y pensando te ilusionada y el coser. novena o otra rerazón enamorado, el ligiosa ceremonia nocinsigne autor del Quiturna, encaminóse hajote, D M i g u e l de cia la iglesia, por si Cervantes y Saavedra. acaso. ¿N o hallaríase JUAN D E L S A R T O en ella, la dama de su R I N C O N D E LA CALLE D E L R O L L O DONDE RONDO CERVANTES LA TERCERA N O C H E fantasía? S I N C O N S E G U I R A V E R I G U A R T A M P O C O E L D O M I C I L I O D E DOÑA E S P E R A N Z A (Fotos Zapata. 1