Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
que le ofrece conjuntamente el amor y la inseguridad de lo que codicia. El epistolario de aquellas intimidades de Napoleón y Josefina durante la campaña de Italia atestigua que el hombre, cuando ama profundamente, se contenta con lo relativo. La generala es más frivola que libertina. Lo que la falta es el freno que sería la presencia de su marido. ¿Qué ha pasado entre ella y el oficial Charles? Sobre aquel episodio hay dos versiones, que difieren entre si, sin llegar a contradecirse. Pero el héroe, que agranda las cosas, como todos los celosos, con la imaginación, sufre el torcedor de la duda. Y en aquel estado de espíritu combina sus planes estratégicos y logra las fulgurantes victorias que van a hacerle dueño de media Italia. ¿Cómo es posible? ¿De dónde saca la lucidez y la energía? Es el secreto del genio. ¿No es risible que ahora estos pobres legitimistas franceses se entretengan en el vano empeño de someter su gloria a descuento? Es oor aversión al soldado que ha salido de la nada, o por revalidar los títulos de una dinastía la gloria de Bonaparte ha obscurecido irrevocablemente? Andando el tiempo, la pasión del héroe se calma. Ha perdonado ligerezas que su soberbia no le ha permitido considerar como ofensas. Su corazón ha dejado de ser joven. Otras preocupaciones le embargan. Sueña con un vasto dominio imperial en Asia; pero para eso tiene antes que hacerse respetar en Europa. No tiene tiempo que dar al amor. Josefina siente su apartamiento y protesta a su manera. El héroe, conocedor de la psicología femenina, F. GERARD. LA EMPERATRIZ JOSEFINA i- sp la colma de honores, pero se aleja de ella poco a poco. ¡Si siquiera fuese capaz de- darle un hijo... Pero Josefina, que fué madre cuando no amaba, se ha hecho estéril al enviudar, quizá por haber abusado de su independencia. M i l veces lo deplorara. Muchos años después, al recibir la visita de Mana Walewska, un amor de Napoleón que la Naturaleza ha bendecido, envidiará su suerte... Las dos mujeres, que han llenado dos épocas de la tempestuosa existencia del gran capitán, cambian impresiones sobre el pasado sin sentir celos la una de la otra. Josefina ha sido la gran pasión que llena una juventud. Mana, el- fugaz episodio romántico que da reposo al espíritu entre- dos jornadas de sobresaltos y de riesgos. N a poleón las ha amado a las dos; las amará siempre, porque el corazón del Emperador supera, por su grandeza, las dimensiones corrientes. También ama a María Luisa, no solo por ser la madre de su hijo, sino porque su sensibilidad de advenedizo glorioso gusta un extraño placer al compartir las más dulces intimidades de una dama que desciende de cien Reyes. Después de todo, ¿qué es vivir sino gustar intensamente de las mas variadas emociones? Los filósofos son los archiveros del placer. Lo interesante no es pensar, sino satisfacer todos los deseos, ceder a todas las tentaciones que no nos degraden. Poco a poco la Historia va siendo mas indulgente con: Josefina Beauharnais. E l amor que la tuvo el héroe, que no se apagó nunca, la ha cubierto ante la. -posteridad. Nada, tan melancólico como una visita a la Malmaison, residencia de la bella criolla basta la extinaón de su vida. Yo estuve allí hace años, una tarde otoñal, v recorrí el pirdm, bañado a aquella hora por los rumores del crepúsculo. Es un lugar que el pasado reanima con los colores de la vida. 1 arece que lo habita todavía aquella damita medio alocada que tuvo el secreto cíe estremecer al gran soldado con sus iranios tropicales y de adormecer sus dudas con el artificio de sus gestos y con la música de sus palabras... DAVID. RETRATO DE LA EMPERATRIZ JOSEFINA- MANUEL BUENO.