Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
L A CRISIS T E A T R A L L o s modernos autores y actores teatrales caminan entre tinieblas. La codicia y la íaita de renovación les trajo el desaliento, al verse combatidos por el cinc, que les arrebata el público. Algunos actores, lejos de Juchar, claudicaron, sumándose a la fila de los cineastas, en las que no han logrado, hasta el presente, salvo contadas excepciones, acrecentar su prestigio. Desaparecidas del mundo figuras de primera magnitud, tales como Sarah Rossi, Eleonora Dusse, Zacconi, Mitterwurger y M a r í a Guerrero, quedaron entre nosotros sus numerosos discípulos; quienes, al extinguirse las estrellas que les iluminaran con su. luz, cerraron los ojos temporalmente, para soñar que seguían iluminados. Y desoyendo los sabios consejos de la prudencia, que les animara a unirse en distinguidos elencos, prefieren formar compañías con elementos mediocres, en las que resalte su personalidad. Desdeñan l a modestia, ardiendo su vanidad en las llamas del orgullo. ¡Y en el vivir azaroso, de la hora actual, no encuentran tiempo para analizar sus defectos. ¡Qué pocos imitarán el ejemplo del notabilísimo actor e spañol Isidoro Maiquez! Este, deseoso de conocer a Taima, con quien podía compararse, y no contando con suficientes recursos para el viaje, no obstante hallarse en el apogeo de su fama, vendió sus joyas y las de su esposa, marchando- a P a r í s ¿Y para qué hizo este sacrificio? ¿T a n sóJo por conocer a Taima? J o. Por estudiar en el desenvolvimiento de. aquel genio la superación de un arte. P a r a comparar sus afectaciones escénicas con las de aquel astro, y nivelar, en consecuencia, el. camino del perfeccionamiento. T lenta, fson motivos m. ás que sujfifcíentefc para no compadecer su caída. ¡Antoine, Dhiaguilcff, Baty y Coppcau, entre otros, se apartaron de esta conducta. Y si en principio la lucha fué algo desalentadora, pronto vieron florecer el rosal de sus i l u siones. E l público es de quien lo educa, lo doma, y, a la larga, al resurgir la normalidad en su espíritu, busca la belleza en todas sus manifestaciones. H o y sería un tanto peregrino sentenciar al público como lo hiciera Quevcdo: Y puesto que el vulgo es necio, hay que hablarle en necio para darle gusto. No, no. E l público ya sabe distinguir lo bueno cL lo malo, v lo que m á s le conviene. ¿Q u e es preciso, a la mayoría de él, educarlo? Conforme. Pero para conseguirlo es cualidad primordial insistir con una gran paciencia, y elevar su corazón por encima de toda ramplonería. Bien venidas sean las obras de los autores consagrados; pero aplaudirlas incondicionalmcnte, nunca. Los cerebros privilegiados también se equivocan. L o único que se puede pedir para ellos ante una equivocación es el respeto, per los aciertos que con anterioridad tuvieron. Con lo que se da- una prueba cié agradecimiento. Alentemos con entusiasmo a los autores que sin ser de la categoría de los consagrados aspiran a parecida gloria; ya escriban saínetes juguetes cómicos o dramas, pues todas estas variadas formas del arte dramático son igualmente nobles cuando dimanan belleza. Menospreciar el drama con el pretexto de que bastantes emociones fuertes ofrece la vida es de una puerilidad ridicula. Ejemplo de esto es que no decae el éxito de un Hamlct, de Espectros o de Barranca abajo... Don Juan Tenorio aún figura cu. ¡os carteles, y no obstante ser del dominio popular sus versos, no nos fatigamos de escucharlos cien veces. L a reposición de Jidipo rey en la Comedia Francesa, invariablemente es un acontecimiento. E l hombre ríe y llora, y cuando sus lágrimas son sinceras, o lo parecen, logran el milagro de emocionar nuestros sentimientos. Bendita sea la lágrima que nos hizo superarnos a nosotros mismos. T a m b i é n los empresarios son culpables ¡de la decadencia teatral. Por haber supeclitado todo éxito al balance de taquilla Justo era que viesen coronado su esfuerzo con una remuneración pecuniaria, pues pensar de otro modo resultaría sumamente ingenuo. Pero someterse con ceguedad a los autores de repertorio coilsagrado, aunque alguna de las obras que les entreguen o tengan otro valor que el de la firnia y claudicar e insistir ante la afición pasajera del público de la post- guerra que buscaba el aturdimiento en la comicidad vio- HOMENAJE A ARNICHES Con ocasión de la cincuenta representación de La diosa fíe, el resonante triunfo de D. Carlos Arakhes, se celebrará hoy en el teatro María Isabel E s obligación del Estado, y dentro de él un homenaje al insigne sainetero, principalmente del Municipio, proteger el cuya última obra ha sido tan aplauarte en todos sus aspectos, pero no redudida por el Público como celebrada ciendo su cooperación a entregar dinero por la críticat (Caricatura de Sirio. REHABILITACIÓN ESCÉNICA DE LA DOLORES. En el teatro Victoria, de Barcelona, se ha estrenado, con fortuna una zarzuela- tituladaSí vas a Calatayud, original del escritor César de Haro y del compositor Quintín Esquembre. El fin de esta obra es rehabilitar teatralmente a la famosa mo a búHUtana. (Foto Brangulí.