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EL GRAN CULTIVO Y LA REFORMA AGRARIA L a explotación agropecuaria de izagasquilla y Serrezuclas, enclavada en el té mmo municipal de L a Cumbre y en las proximidades ílfc la ciudad de Truj illo, tiene de superficie 275 hectáreas de encinar en buetm. producción, 358 de pastizales, no susceptibles de un cultivo permanente, y otras 300 hectáreas con suelo y subsuelo de excelentes condiciones productivas, que oportunamente va? entrando en turno de labor. Per los comienzos del año agrícola 193031, su propietario, el señor marqués de A l bayda, m e hizo el honor de confiarme ¡a clir- c- jíón técnica y administrativo de la explotación a que nos referimos, y a partir de aquel momento venimos laborando con el mayor entusiasmo por el éxito de la empresa. Los ganados que pastaban en la finca eran unas mil cabezas lanares de la raza merina fina, trashumante; había otro rebaño de unas 600 merinas estantes, de lana blanca, y 50 cerdas de cría, raza extremeña, seleccionadas. Posteriormente se adquirió un lote de ganado vacuno de l a b o r y renta, y se introdujeron algunas variantes cualitativas en el ganado lanar, como iniciación de una posible mejora zootécnica. Nuestro proyecto, expuesto aquí en l i neas generales, se hizo concretamente tomando por normas las siguientes bases: equilibrio de los cultivos con la ganadería, mejoramiento del cultivo cerealista, el- más importante de la región; introducción de una leguminosa forrajera en la alternativa y mejoramiento del ganado, por ía via segura de selección y alimentación, sin perder de vista el cruzamiento industrial. Y a sabemos dónde está el gran escollo con que tropieza hoy el agricultor español para llegar a una producción económica. Los agrónomos han demostrado hasta la evidencia el grave perjuicio que está originando la falta de materia orgánica en las tierras, motivadas por un. equivocado sistema de. cultivo, en desacuerdo completo con la ley de restitución. N o es preciso ahondar en las causas que nos han acarreado esta verdadera calamidad, poniendo toda la economía agrícola en un grave aprieto, pues harto conocidas son de todos. los que hayan estudiado, siquiera someramente, estos problemas. P o r nuestra parte, creemos estar fuera del peligro, ya que el peso vivo del ganado que disponemos, en relación con ía superficie de cultivos y el indudable aumento que esperamos conseguir, nos pone en condiciones favorables de sostener el buen grado de fertilidad de las tierras, sin que por ello nos veamos precisados a desatender el sostenimiento y creación de los majadales en la zona de pastos permanentes. Por lo que respecta al cultivo de cereales, creemos sinceramente que todavía hay mucho por hacer en la marcha progresiva de esta provincia extremeña. Nuestro optimismo, mirando al porvenir, no es exclusivamente teórico, sino que también se funda en la propia experimentación llevada a cabo en el gran cufl. ivo del país, la que nos permite aspirar en esta nueva empresa a tan buenos resultados como los. obtenidos en las propiedades del señor marqués de Oquendo, próximas a Cáceres, donde a perfección de las labores preparatorias y de cultivo afectadas de un inapreciable aumento de los gastos corrientes nos permitió normalizar una producción doble de ia media normal de país. luí resumen: teniendo en período de ensayo el cultivo de leguminosas forrajeras, confiamos llevarlo al gran cultivo una vez resueltas las dificultades de su implantación sometemos también al juicio de un examen comparativo con las demás de la región nuestras cosechas- pendientes, y nos es grato hacer constar que, más por espon; 1 táneo estímulo y sentido patriótico del dueño de la explotación que debido a la presión del decreto de laboreo obligatorio, ya que no estamos comprendidos en él, seguimos nuestro plan de roturación, haciendo el barbecho del año agrícola en medio del malestar social que amenaza. H bajo precio de los productos y los extraordinarios gastos que pesan actualmente sobre el productor hacen del negocio agrícola una empresa totalmente ruinosa. E n regulares circunstancias, y aun teniendo por norma pagar jornales superiores a los Corrientes del país, podríamos muy bien confiar en el éxito económico de la explotación ahora bien, si el malestar social que nos viene de fuera de la finca se h i ciera endémico desgraciadamente, quedarían anulados los buenos propósitos de los colaboradores en esta empresa y en paro forzoso todas nuestras actividades, con los i n herentes perjuicios personales y los sociales que, indudablemente, podrían derivarse. N o es culpa de la situación angustiosa de los parados la permanencia en el trabajo y la ventajosa situación que goza el personal, obrero empleado en la finca, ni es procedimiento eficaz, justo y de resultados satisfactorios para nadie eso de quítate tú para ponerme yo L a solución, hay que decirlo claro, está en que hubiese por todo el país muchas fincas donde la tierra, cumpliendo el fin social de la producción, de modo intensivo, diera oportunidad de empleo al trabajo, creador de nuevas riquezas, mantenedor de la satisfacción interna en los espíritus y base firme de mayor armonía social. H a y más; los aparceros, que por el poco equitativo sistema de partir a medias han sido los verdaderos parias del campo, necesitan tierra donde ocupar sus brazos, y la piden; unos demandan razonablemente, y otros con cierta irresponsabilidad y sin importarles gran cosa el desequilibrio económico que produciría la supresión de los ganados; buscan en los po sios fértiles las pérdidas sufridas en otras tierras, esquilmadas a bcne. fcio de intermediarios. Como tipo de relación agraria nos. recuerdan a su modo las presuras o escalios o sea la ocupación de la tierra por el trabajo, tal como si estuviésemos en aquellos tiempos remotos de las tierras vírgenes sin dueño. Traen como lema esa muletilla, tan bien aprendida ahora, o sea de que entrarán a cultivar a uso y costumbres de buen labrador sin alcanzar a comprender que semejante anacronismo tan sólo puede inspirar lin sentimiento compasivo. E n el ánimo de todos está la necesidad de la reforma agraria. Alguien ha dicho que España, no- solamente está madura para la reforma, sino que va estamos pasando de la sazón de madurez al ablandamiento detrás del cual viene la putrefacción Algo de esto ocurre actualmente en Extremadura, donde vivimos momentos un tanto confusos. Pues bien, venga pronto dicha reforma, pero venga ésta a edificar y no a destruir; venga ésta a crear riqueza e i n tensificar la producción, pero no a pulveI rizar y aventar la economía agrícola nacional. E l ambiente está enrarecido y se precisa gran cautela, serenidad y conocimiento exacto de la realidad agrícola para no comprometer el porvenir del agro español. Sería preciso poner en actividad toda la r i queza potencial de nuestro suelo para que no hubiese ni cerebros dormidos nf brazos parados, pues la gran tragedia nuestra es que a la técnica no se le ha concedido la verdadera importancia que tiene en la producción, la evolución económica marcha a paso de tortuga y el movimiento social se precipita en torrentera. Armonícense los i n tereses del capital y el trabajo, hágase obra de paz y no nos siembren el odio, que a nada bueno conduce. L a reforma agraria, para ser fecunda, habría que abordarla en su triple aspecto económico, social y técnico, jalonando paralelamente la dirección de su marcha rítmica. Enfocada unilateralmente y con exclusivismo de clase no resolverá nada si no es fomentar una enorme y peligrosa perturbación. N o se concibe cómo al poner manos en esta obra trascendental haya muchos que 110 piensen en tener ante sí un detallado mapa agronómico de España, pues por mucho que se quiera desfigurar la realidad del problema agrario no es, en sus variados aspectos, un problema nacional uniforme que pueda generalizarse, sino muchos y muy complejos problemas regionales o locales de muy distinta solución. Así como la parcelación sería muy conveniente en aquellas zonas de regadío donde la producción requiere mucha mano de obra, llevada por sistema a los secanos, resultaría un verdadero desastre económico del que España tendría que dolerse por mucho tiempo. Bien está que se creen los ruedos o huertos donde no existan, permitiendo al obrero del campo reforzar su despensa, pero no se haga imposible la vida al mediano y al gran cultivo, pues esta modalidad agrícola es la única que en el secano español puede dar una producción económica. Conformes con jue se recuerde a Costa, pero no que se olvide a Fermín Caballero. Créense en buena hora pequeñas economías familiares, sin desatender la gran economía nacional, pues hoy nos vemos obligados a producir para el mercado, y a éste hay que acudir con ios atavíos de la época. L a reforma agraria, quiérase o no, será lenta; esta es obra de muchas generaciones, y por tal no consideramos prudente que traspase de ciertos límites extenso plan de colonización interior, estimular al capital para que afluya al campo, fomentando la mediana y la gran explotación agrícola con preferencia para los actuales propietarios hacer que en todos los casos las tierras aptas cumplan el fin social de la producción, legislación sobre arrendamientos v aparcerías, fomento del cooperativismo, crédito agrícola amplísimo, patrimonio familiar, concentración parcelaria donde lo requiera el caso, capacitación del campesino para comprender la disciplina necesaria a su condición de productor y, por fin, mucha, muchísima técnica agrícola en el campo. S i los hombres de hoy fuéramos capaces de resolver estas cuestiones habríamos cumplido con nuestro deber. Los demás experimentos quédense para otras generaciones. Ellas elegirán el camino que más les convenga. Nuestro deber es prepararles el mayor bienestar, pero no hacer de conejillos de Indias. Luis M I L L A N I Z Q U I E R D O Perito agrícola. TrujillOj diciembre, 1931, AGRICULTURA Revista agro- pecuaria. Publicación mensual, ilustrada. Suplemento q u i n c e n a l de m e r c a d o s R e s o l u c i ó n g r a t u i t a de c o n s u l t a s NTmioro (le muestra gratis. S u s c r i p c i ó n anual, 18 ptas. Caballero de Gracia, 34, M A D R I D ARBOLES FRUTALES Y DE ADORNO G r a n d e s v i v e r o s del a r b o r i c u l t o r JOSÉ A R E V A L O Sabiñán (Zaragoza) P i d a n c a t á l o g o si les i n t e r e s a forestales, de s o m b r a y a d o r n o de las m e jores variedades, seleccionados. PAXT. U. FOX MONTSERRAT D E PAÑO C a s a f u n d a d a en 1 S 47. P l a z a de San M i- j g u e l 14 d u p l i c a d o p r i n c i p a l Z A R A G O Z A Arboles frutales
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