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CRITICA Y NOTICIAS DE LIBROS dio completísimo que todos los amantes del arte incorporarán, s i n duda, a su caudal de conocimientos. por R a f a e l Reyes. -Altamente meritorio es el esfuerzo del culto catedrático de Sevilla. S r Reyes, por ofrecer a! público hispano- francés un buen diccionario manual. Desde que Gattel publicó a fines del siglo x v i i i su excelente diccionario franco- español, aparecieron muchos diccionarios, que no hacían sino copiarse unos a otros. Modernamente se han publicado yá algunos, como el de T o r o y Gómez, que son modelo de selección y de m i n u ciosidad. Pero el diccionario del S r R e- yes nada tiene, que envidiar a los. mejores, y tal vez los supera a todos. Recoge todo el vocabulario más moderno, depur a las excepciones, elimina las interpretaciones extravagantes o desusadas, y no omite ninguna expresión, ningún modismo que tenga aplicación viva en las relaciones sociales o RAFAEL REYES comerciales. Merece, además, simpatía esta obra como alarde t i pográfico, por estar compuesta e impresa en España. FRANCÉS, Intermedios de Pío Baroja, por J López Prudencio. El estilo románico en España de A g u s t o L M a y e r Diccionario francésespañol y español- francés de Rafael Reyes. Otros libros. Está bien este título de Intermedios aplicado al nuevo- libro de P í o B a r o j a E s un conjunto de trabajos heterogéneos, cuya oferta a sus lectores parece tener como p r i n cipal objetivo i n t e r r u m p i r l a incomun i c a c i ó n con ellos hasta el advenimiento de l a próxima novela. L a estructura y el contenido policromo y múltiple de este ameno volumen nos sugiere el recuerdo de aquella f a m o s a noche del 23 de d i ciembre de 1836 en que L a r r a d e j a b a vagar su vista sobre l a multitud de artículos, folletos i n completos, títulos de otros que no se habían hecho... T a m bién parece que nuestro escritor ha tenil IO BAROJA do en este caso su vista sobre esa muchedumbre de embriones y fragmentos que siempre se acumulan sobre las mesas de trabajo de los escritores. Pero en vez de separar con tedio y desdén, como L a r r a la vista del cúmulo fragmentario, para fijarla con desesperanza en las vidrieras del balcón, ha caído en la tentación de seleccionar la muchedumbre de esbozos, temas y fragmentos abandonados, aquellos que, aun sin recobrar atractivos t a r a resucitar el primitivo propósito de darles un ulterior desarrollo, le dio pena condenarlos a definitivo olvido. Y dándoles u n retoque, un rápido pergeño, oponiéndoles una brusca contera, los ha ido colocando en el estuche de este volumen para enviarlo como u n recuerdo a sus lectores. Algunas de estas producciones las hemos visto publicadas en periódicos. N o sabemos si las restantes lo habrán sido también en números que no hayan llegado a nuestras manos. Pero en nada disminuye esto l a verosimilitud de l a sospecha que apuntamos respecto a l a génesis de estos trabajos. S i 110 se seleccionaron todos originariamente para este volumen se tiró de elk s para enviarlos al periódico que los pidió. A l menos así lo parece. E n su mayoría las producciones contenidas en este ameno l i b r o son breves esbozos, esquemas, trazos, admirables en su mayoría, atrayentes todos, pero tan sucintos y esquemáticos a veces que tocan los límites de lo incompleto y fragmentario. Como algo que i b a a ser más y se ha quedado en. su primer esbozo. Tales son las siluetas de bohemios de intrigantes de místicos de impostores y las de profesores y de anarquistas. E n todas ellas está el rasgo que primero aparece a la v i s ta espiritual de este escritor, iluminado con la luz sombría de su pesimismo duro, hosco e implacable. ¿N o habrá en l a vida nada digno de cordial estimación? se nos ocurre preguntar al paso de cada una de estas s i luetas que desfilan ante nuestra vista como una lamentable procesión de harapos h u manos. L a s dos obras primeras son las de más considerable extensión. L a primera es un esbozo novelesco de recio v i g o r en los t r a zos. L a s líneas de las figuras y l a luz de los cuadros tienen l a sobria firmeza y ta dura complexión que el gran escritor da siempre a sus creaciones novelescas. L a s escenas son tan intensas de color como desnudas de suavidades que mitiguen l a hosquedad del ambiente. Producen impresión, honda, pero no emocionan. Cuando todo es tan bronco y áspero que no aparecen matices de piadosa y suave ternura, es difícil llegar a l a emoción verdadera. E n cambio, l a fantasía cinemática que sigue a este esbozo novelesco ofrece luz más diáfana, con matices y relieves de suavidad que a veces bordean, aunque siempre muy someramente, la emoción, y dejan en l a sensibilidad del lector una huella menos áspera y desabrida. F u e r a de éstas dos composiciones, todo el contenido de este atrayente volumen cuenta, entre sus méritos, con u n particular encanto, que también lo hace acreedor al título qué lleva. Consiste este atractivo en poderse comenzar a leer por cualquier parte que se abra, sin retroceder más de una página para coger el hilo. Como en una charla f a m i l i a r el escritor v a exponiendo a sus lectores sus personales pareceres sobre los más diversos temas que lé sugieren atención. L a expresión diáfana, l a sumaria concisión y l a sincera arrogancia para exponer sus peculiares puntos de vista dan a estas páginas un subido interés, que capta l a atención aún de los que estén más lejos de compartir sus apreciaciones. H a y en B a r o j a en este terreno, un género peculiarísimo de modestia, que le conquista l a curiosidad benévola del lector más hostil a sus apreciaciones. Tiene el buen gusto de no engolar nunca l a voz, de emit i r sus. pareceres como personal impresión de un profano, que no aspira a definir n i a hacer prosélitos. Y esto contrarresta v i c toriosamente el tono desdeñoso y áspero con que suele tratar o aludir a l a opinión ajena, aun en los que l a profesan. L a renunciación, aunque sea despectiva, como lo e s s i e m p r g en Baroja, a imponer el propio criterio, y lá franca declaración, aunque sea siempre más ai- rogante, que h u m i l de, de l a penuria, técnica o docta, en los motivos para adoptarlo, tienen siempre l a v i r t u d de enervar l a animosidad del más enconado adversarioEste es otro mérito más que se encuentra en el último libro de P í o B a r o j a Lopes Prudencio. E L ESTILO ROMÁNICO E N ESPAÑA. -Líjjoy sámente editado acaba de publicar la E d i torial Espasa- Calpe un magnífico libro del crítico de arte e hispanófilo alemán D A u gusto L. Mayer, titu ado E L ESTILO ROMÁNICO EN ESPAÑA. DlCCKWAJRIO FRANCÉS- ESPAÑOL Y E S P A Ñ O L- R E S -E l compilador ha reunido en este volumen, que acaba de aparecer, todas las cuestiones relacionadas con el p r o b 1 e m a agrario en España, tanto lo que afecta a los propietarios de las tierras como a los arrendatarios y obreros. F i g u r a n en el libro todas las disposiciones oficiales del Gobierno de la República acerca del campo, consignándose los contratos de arrendamiento, la parte referente a l laboreo de la tierra, los Jurados mixtos, los accidentes del trabajo en la agricultura y los comentarios que se han suscitado en torno al problema, agrario. BENAVENTE Y LA CRITICA. -Ensayos, por Casimiro Cienfuegos. E n la literatura española- no abundan l i bros como éste del S r Cienfuegos, dedicados a labor de alta crítica -sobre la obra total de un autor. E n t r e los factores que pueden influir en el aminoramiento, no. digamos decadencia, de nuestro arte escénico, quizá sea uno de los principales el de. no. hallar los autores quien reposadamente, y s i n las p r i sas de. una noche de estreno, haga un. estudio sereno y amplio de sus obras. N o ie basta a un autor que sus comedias sean aplaudidas por el g r a n público. Necesita también saber cómo reacciona la opinión intelectual sobre ellas, no ya en l a insolvencia de l a tertulia, sino con la responsabilidad de la página escrita. E l l o tiene, además, un valor de orientación y enseñanza. E l autor de BENAVENTE Y LA CRITICA modestamente se escuda con opiniones ajenas, pero entre ellas se vislumbra con frecuencia el detenido estudio que ha hecho de la obra del dramaturgo y l a opinión propia, que florece particularmente en las páginas en que se alza contra críticas acerbas que estima tendenciosas. D o n C a s i m i r o Cienfuegos es un admirador de Benavente, pero ello ño resta nada a l a lucidez de sus juicios sobre el insigne autor. DERECHOS Y BEBERES DE LOS AGRICULTO- E l libro, muy interesante, ofrece un resumen de las creaciones más importantes, más características y de más depurada calidad de efecto r o mánico en suelo español, en l a época comprendida e n t r e 1000 y H 250. At GUSTo L M A Y E R Contiene sus páginas u n estudio del arte románico creado en España, que ha ejercido una gran influencia en el desarrollo de todo el arte románico europeo. S u enjundiosa lectura, ilustrada c o n 216 grabados, a cual más i n t e r e s a n t e s constituyen un estu-
 // Cambio Nodo4-Sevilla