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A 1 B C. M A R T E S 2 D E FEBRERO D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA P A G 1 DON MELQUÍADES A L V A R E Z PRONUNCIA E N V A L E N C I A U N DISCURSO POLÍTICO El acto. Soy un razonador qué conoce el alma de las muchedumbres? Un recuerdo a Blasco Ibáñez. Somos un partido republicano radical y demócrata que aspira y desea gobernar Las ideas hay que aplicarlas con arreglo al medio social Las Cortes han realizado su misión y deben disolverse El país pone sus esperanzas en un partido y un hombre que inspiran confianza, y para realizar la obra a él nos ofrecemos El acto Valencia 1, 11 mañana. E n el Teatro Principal dio su anunciada conferencia don Melquíades Alvarez 7 Las localidades del teatro han sido ocupadas por completo. A l aparecer el orador en el escenario el público le tributa una ovación. Don Joaquín Dualde pronunció unas palabras para resaltar que aunque Valencia no ha tenido historia por falta de historiadores, sin embargo todos los principales hechos se han incubado en aquella tierra. L a designación del Sr. Alvarez para representar a Valencia fué un acierto, y tanto el orador que va a hablar dentro de unos momentos como D Alejandro L e r r o u x salvarán la República. que no es lícito encerrarse para no manchar las alas en las regiones puras del ideal. Esta es la política, este es el arte de gobernar; no consiste en otra cosa. E s sencillamente, l a adaptación de aquellas ideas que son normas directrices del Estado a las contingencias y a las impurezas de la realidad y de la vida. Son los dos elementos de los que, no se puede prescindir, de las ideas y de la realidad. Imaginaos una política que se nutra tan sólo de abstracciones y de enconos, pero que prescinda completamente de l a realidad, y la política será una política utópica y fosforecente, ineficaz, precisamente por inservible. E l político que quiera realizar una obra consistente y eficaz, necesita caminar necesariamente por la tierra, chapoteando a veces en el fango, salpicándose de lodo, pero necesita también purificar su obra poniendo el pensamiento en los cielos del ideal. nos daba Montesquíeu en el. siglo x v i i i cuando afirmaba y ponía de manifiesto el i n flujo considerable del medio social y aun del medio físico en el desarrollo de las instituciones políticas. Y por efecto de- este o l vido caen en las ilusiones engañosas y apli can siempre las mismas ideas con igual procedimiento en medios sociales diferentes, sin percatarse de que por este error de táctica, las idas se malogran o fracasan completamente. H a y que aplicarlas con arreglo al medio social. Defendemos una política nacional practicable Nosotros defendemos una política nácio- nal que no excluye, que no elimina las nuevas y avanzadas ideas conquistadas por l a ciencia y por el- progreso político de otros pueblos. N o L o que pasa es que estas ideas que representan fórmulas de avance, antes de realizarlas, las injertamos en el tronco nacionaL Recuerda una frase de un presidente de la República francesa, Grevi, que dijo: H a y que hacer una República que no asuste a nadie y dijo que el consejo fué seguido por todos los correligionarios. Esto hubiese querido yo para mi p a í s esto, seguramente, hubierais querido vosotros para E s p a ñ a U n a república que por su constitución y naturaleza mereciera, desde luego, el fervor, y el entusiasmo de todos, enaltecida en todos sus actos por l a hermosa virtud de l a tolerancia, con un mantenimiento inflexible y riguroso en lo que se refiere al cumplimiento de l a L e y y al orden, prescindiendo, por completo de aquellos preceptos constitucionales, más verbalistas que eficaces, que, sobre contrariar los principios eternos de l a libertad y de l a justicia, sólo pueden servir para despertar l recelo en ciertos sectores sociales. E l cambio de régimen lo hizo el pueblo con unas elecciones. E l Sr. Alvarez se atribuye, en gran parte, haber contribuido a la caída de l a Monarquía. Se pregunta dónde está la revolución qué tanto se ha pregonado y dice: ¿Habéis realizado vosotros un movimiento revolucionario de violencia y de fuerza, que decretara la caída del Poder monárquico? N o E l desahucio. de l a Monarquía no lo han decretado los actos de violencia. E l desahucio de l a Monarquía lo decretó el pueblo español, que con la conciencia de su poder convirtió unas elecciones municipales en elecciones de carácter constituyente y liquidó definitivamente con su voto la vida precaria y agonizante de un régimen. (Aplausos. Y o fui- -añade- -quien, negándose a recibir el Poder, e impidiendo que otros l o recibieran después de haber proclamado l a abstención en la lucha electoral, le dije a l Rey, con todo respeto, pero con toda franqueza, que era la hora de marcharse de España, porque un plebiscito popular había recretado, precisamente, la caída del régimen. N ó vino, pues, la República, por un acto revolucionario. Y esos que pagaron- tributo a un fingido espíritu revolucionario, y que quisieron llevarla la Constitución preceptos que reflejaba! esa intransigencia, aunque a mi juicio ineficaces, no hari pro- ducido ningún beneficio a l a obra republicana. e Soy un razonador que conoce el alma de las muchedumbres Don Melquíades Alvarez comienza d i ciendo: Y o no soy un orador excepcional. Soy sencillamente un político razonador y un razonador ya viejo, pero que cree conocer el alma de las muchedumbres y se dirige a ellas para convencerlas en pro de aquellos ideales avanzados de la democra... Las ideas hay que aplicarlas con arreglo al medio social M e vais a permitir, valencianos, una jactancia. Y o creo que nosotros desenvolvemos una política genuinamente nacional, una política que no es exótica, que no es artificiosa, extraña por completo a las costumbres y a las tradiciones de nuestro país. E n este punto somos los antípodas de muchos modernos políticos que se llaman pomposamente, revolucionarios, y que creen que un programa de Gobierno se confecciona como el figurín de la última moda, copiando unas cuantas ideas que han aparecido ya en el extranjero, y que. ellos estiman como la fórmula más avanzada del progreso político. N o es eso, no es eso. Olvidan los que tal d i cen aquellas saludables advertencias que ya Recuerdo a Blasco Ibáñez Muestra su gratitud al pueblo valenciano, a quien dirige cariñosas frases de elogio, y añade: Pero yo creo, señoras y señores, que no se puede hablar a Valencia, ni se puede aludir a Valencia, sin asociar a su nombre otro recuerdo glorioso, que es el recuerdo del ilustre Blasco Ibáñez. (Aplausos. Y o saludo, con emoción su memoria, no para enaltecerla ante vosotros, como un escritor ilustre, cuya fama, con justicia, ha sido consagrada umversalmente, sino para enaltecerla como tributo y como tributo- popular, que ha sabido, con su palabra ardorosa, mantener en la muchedumbre valenciana la fe en las ideas. I- EXTRACCIÓN DE ACEITE AL ORUJO Novísimo procedimiento con disolvente ininflamable e inexplosible. Instalaciones patentadas con SECADERO y dispuestas para trabajar sin agua. Máximo desengrase del orujo. Mínimo gasto de i disolvente. Referencias positivas. 8 VIUDA D E ANTONIO PÉREZ Goles número 62. -SEVILLA. Somos un partido republicano radical y demócrata que aspira y desea gobernar Somos un partido que ostenta, en sus blasones el título de republicano, y a la vez el título de liberal y de demócrata, y por este motivo estamos obligados a ponernos en contacto frecuente con el pueblo, ya que del pueblo pretendemos recibir la fuerza, y en la voluntad del pueblo, como fuente y origen de todos los poderes, colocamos nosotros la autoridad soberana del Estado. Somos además un partido, correligionarios y. amigos, que no se limita a sembrar ideas, que aspira a gobernar, que quiere gobernar, y teniendo este propósito es lógico que descienda con frecuencia, a la plaza pública, y que escuche de cerca los hervores y las L iqujeiades de las muchedumbres, ya D E R E C H O S DEBERES B E LOS AGRICULTORES Propietarios, arrendatarios y obreros Si está interesado en las cuestiones del campo, adquiera el interesante libro con más de 300 páginas, compendio de todas las disposiciones dictadas, por el Gobierno de la República, referentes al problema de la agricultura. Precio: 4,50 pesetas. Pedidos a Centro Periodístico Morería, 14. CÓRDOBA, remitiendo su importe por Giro Postal. De venta también en las principales librerías. El Gobierno ha tenido que rectificar muchos preceptos de carácter religioso Y a ha tenido que rectificar el Gobierno eft muchos preceptos de carácter religioso. E l Gfr bierno no tenía que rectificar y frenar su pro Pía marcha diciendo que era indispensable res- petar unos cuantos intereses que se ¡esio
 // Cambio Nodo4-Sevilla