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A B C. V I E R N E S 5 D E F E B R E R O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA P A G 20. primeros tiempos siente simpatía por la Compañía, acaba despegándose de ella. También el delicioso y divino San Juan de la Cruz- r- -dice- -tenía mal concepto de la Compañía, y para demostrarlo lee otro documento. Así hablo yo, serenamente- -añade- -sin gesticulaciones como hacéis vosotros (dirigiéndose a los vascona varros, que contestan: ¡S u es que no nos dejáis hablar. Afirma que Carlos V y Felipe I I eran hostiles a la Compañía de Jesús y deduce que el decreto obedece a un pensamiento clásico y castizo de España, que la revolución ría reivindicado para sí a fin de continuar nuestra historia. Dice que los que ha ped lo a la Compañía de Jesús en todos los países no es su espiritualidad religiosa, sino su ambición de dominio terrenal, que los lleva a rodear a los monarcas y a los poderosos. Se refiere a los motivos de disolución de la Compañía en Francia, que fueron los escándalos del padre Layallete en sus negocios de la M a r tinica, y cuando nuestro buen rey Carlos III, que rezaba todos los días al levantarse y al dormirse, expulsaba a la Compañía, no i n voca ningún motivo sino la necesidad. de mantener la justicia en su pueblo, y finalmente el Papa Clemente X I V al disolver a la Compañía de Jesús, no lo hacía llevado seguramente de espíritu anticatólico. Añade que la pragmática de Carlos I I I salvo estos espacios de tiempo, ha estado en vigor siempre en España. Cita un real decreto de 1835, que restableció dicha pragmática, que desde entonces está incuestionablemente vigente. A partir de 1868 no sólo aparece una disposición que la, derogue, sino que se sigue legislando a base de que la Compañía no tiene en España existencia legal. Expresa su asombro ante los argumentos expuesto acerca del cuarto voto, diciendo que los textos legales no han sido vistos ni de lejos por los que se expresan así. N o quiere entrar en una discusión que deje de ser jurídica y pase a ser leguyelesca. Recuerda que un ministro de Justicia del pasado régimen, después de una discusión parlamentaria de muchos días, preguntó una tarde, una vez terminada aquélla, cuántos tornos tenia el Concordato. Recuerda que al discutirse l a Constitución en la Cámara ofreció dudas el artículo 26 sobre cuál era la Orden religiosa a que el dictamen hacía referencia, y el Sr. Azaña entonces ministro de la Guerra, declaro abiertamente que se trataba de la Compañía de Jesús. N o existe, pues, el menor motivo de duda. Afirma que hay que discutir con buena fe v con honradez mental. Él Sr. L A M A M I E D E C L A I R A C pide la palabra. E l ministro, de J U S T I C I A Existe d cuarto voto. E l Sr. P I L D A I N Pero no lo impone la Compañía. E l ministro de J U S T I C I A lee, para justificar su afirmación, bulas y otros documentos religiosos. El Si C A R R A S C O FORMIGUERA: ¿Qué peligro hay en eso para la República? E l ministro de U S T I C I A lee la Constitución de la Compañía y un párrafo de ella, en que se dice que ha de servir especialmente al Sumo Pontífice. (Rumores. Y cita palabras del padre A g u a v i v a de la Compañía, diciendo que el fin de ésta es constituir un ejército para servir al Santo Padre. También lee otras declaraciones de obediencia al Pontífice. E l Sr. B E U N Z A Como todas las Ordenes religiosas. (Rumores prolongados, con interrupciones de numerosos diputados. U n a voz: Parece que duelen las bulas. E l Sr. P I L D A I N Pero no se trata de los Estatutos. E l ministro de J U S T I C I A E l cuarto voto se exige a los generales, a los provinciales y a todos los dirigentes de la Compañía, y como ésta da estructura a la sociedad, es natural que el cuarto voto tiene toda la trascendencia que le hemos dado. Se afirma- -continúa- -que la obediencia al Papa también la prestan las demás O r denes religiosas, pero no es un voto especial. Los católicos están obligados a obedecer al Papa, en conciencia, de un modo muy distinto al voto de los Jesuítas, que están obligados de modo personal. E n los socialistas: Porque no tienen conciencia. (Rumores. E l ministro de J U S T I C I A añade que la potestad espiritual del Papa nada tiene que ver con el poder temporal del Estado, y que quien conozca la historia puede darse cuenta de lo que significa este voto: desobediencia personal. Dice a continuación que pronunciará muy pocas palabras sobre los bienes de la Compañía. Se dirige al Sr. Maura y dice que se trata de una nacionalización de bienes, sin indemnización. Afirma que el artículo del d- ecreto no es una disposición llovida del cielo, sino que se refiere a una doctrina, e invoca una tradición. Tiene un fundamento jurídico, que está en la conocida doctrina del dominio eminente del Estado. (E l Sr. Maura hace un gesto de asombro. E l ministro de J U S T I C I A L a definía ya Hugo Clocio y sería una pedantería recordarla aquí. Dice que está en jurisconsultos moderados como Pacheco. ¿Cómo se declaro la d- ssamortización? E n los católicos: Con vista a la indemnización. E l ministro de J U S T I C I A Sin indemnización hasta 1855, en que los moderados mclviyenla en la doctrina de la expropiación forzosa. E l Sr. R O Y O V I L L A N O V A a gran- ét Sarria, y el de la calle de Areneros, sobre el cual una comisión de ingenieros dijo que era la única entidad de ese género en España, y que ha sido juzgado como ün establecimiento colocado a la altura de los primeros de Francia y Bélgica. Y cuando en Francia- -dice- -existen hoy más residencias de Jesuítas que antes de la aplicación de las leyes de Waldeck- Rousseau; hoy que en Alemania se han derogado por los socialistas- -y debemos agradecérselo a estos compañeros (rumores) -la vieja ley monárquica de excepción en contra de los Jesuitas, y cuando en estos momentos se les abren los brazos en todos los países, en España se llega a la disolución, fundada en la obediencia al Santo Padre, que es el título de mayor honor de los. que se honran llamándose católicos. (Aplausos. E l P R E S I D E N T E advierte al orador que ha terminado el tiempo destinado a su intervención. E l Sr. P I L D A I N ruega que, en atención a haber sido el único diputado- -y no lo censura- -a quien le ha sido aplicada la guillotina en estas Cortes, se le permita continuar. E l P R E S I D E N T E Sea por el tiempo necesario, pero procure no abusar de esta concesión. E l Sr. P I L D A I N habla de la enorme labor de cultura que levantó la Compañía Je Jesús en el país vasco, a tal punto que hoy es la región de España que cuenta con menos analfabetos y con más escuelas, pues, aunque funcionan las siete mil creadas por el Sr. Domingo, continuarán estando las Vascongadas en l a proporción de cuatro a uno y es un dato irrebatible que es la región que aporta mayor número de estudiantes universitarios, no sólo a Deusto, sino a todas las Universidades oficiales. Dice que la expulsión de los Jesuítas ha sido considerada en el país vasconavarro como un agravio a su fe por haberla fundamentado en la obediencia al Sumo Pontífice y, por eso se considera allí que no pasará mucho tiempo sin que los Padres Jesuítas vuelvan a sus Universidades, colegios y a la casa del Castillo, en que nació el Genio de San Ignacio de Loyola. (Aplausos. E l Sr. A L O N S O D E A R M I Ñ O Es perder el tiempo. E l ministro de J U S T I C I A empieza recogiendo las palabras del Sr. Lamamie de Clairac, que citaba la frase de que muerta la hija se trataba de matar a la madre, que es la Santa Iglesia Católica. Quiere detener la imputación de irreligión achacada al Gobierno por su política laica, que es cosa muy diferente de la antirreligiosa. E l Estado laico no es el Estado antirreligioso y entiende que un Estado que rcspeta todas las creencias es más digno que quien impone cualquiera de ellas violentamente. L a escuela laica- -dice- -es la de Pestalozzi y la de los grandes pedagogos modernos. Trata de la Dirección de Primera Enseñanza, disponiendo la retirada del Crucifijo de las escuelas. Esto- -dice- -admirado maestro Unamuno, no es apartar el Crucifijo; es enviarle al santuario donde debe estar y en el cual su sereno trazo ha sido sustituído por símbolos de coloretes, expresión de un culto afeminado y mujeril. (Aplausos de socialistas y radicales- socialistas. Insiste en que el decreto de disolución de la Compañía ha sido dictado de antirreligioso y no es exacto. L a tradición católica española afirma es hostil a la Compañía de Jesús. Una voz: N o es exacto. E l ministro de J U S T I C I A lee párrafos de Santo Tomás de Villanueva y del gran teólogo Melchor Cano. E r a tanta la hostilidad de éste a la Compañía- -dice- -que juzgaba que de ella saldría el Anticristo. Lee también palabras de Arias Montano y de Santa í eresa y afirma que ésta, aunque en sus El r e t r a t o del chiquitín de la casa, hasta la edad de diez años, p 1 e 1 den v e r l o publicado en Blanco y Negro. S e r á u, na i a t isfacción y, un recuerdo. Los padres, l o s abuelos y cuantos deseen p u blicar el retrato del n i pidan i n s tracciones a la Administración, Ser r a n o 55, vMadrid, le la C 3 S 3 pueden ve litado en Blanco y Negro Pidan instrucciones a la ¡ü drid.
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