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A B C. SÁBADO 6 B E FEBRERO D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 38, por l a sentencia de 18 de mayo de 1904, i n fracción que alcanza no sólo, al concepto erróneo de l a responsabilidad civil extracontractual, sino también al alcance y extensión que a l a misma se da en l a resolución En Madrid impugnada, llegando a suponer que constituye una presunción juris tanium que cae R e c u r s o sobre indemnización de daños y fuera de l a órbita probatoria del artículo perjuicios 1.214 de la ley substantiva civil. Existe una E n el pleito visto ayer en casación ante responsabilidad civil, derivada del delito o la Sala de lo C i v i l se ejercita por el actor falta, que regula el Código penal y derecurrido la acción dimanante de actos gerivada de culpa o negligencia no delictiva neradores de daños y perjuicios causados establecida en los artículos 1.902 y 1.903 del por culpa o negligencia; obligaciones extraCódigo civil, l a sentencia recurrida, argu- contractuales que tienen su origen en hementaba el patrono de l a parte recurrente, chos ilícitos no constitutivos de delito n i de abandonando improcedentemente la calificafalta cuya fuente legal se halla en los ar- ción penal de l a responsabilidad, y en vista tículos 1.089 3 93 del Código C i v i l y su de que un indulto extinguió aquélla, si h u desarrollo y regulación en el capítulo sebiera existido, se ampara en l a culpa extragundo del título X V I del libro segundo del contractual y ésta no puede ser viable en propio Código. derecho D e los antecedentes constatados en el esE n el caso actual la responsabilidad exigícrito inicial de las presentes actuaciones se desprende que en el mes de febrero del año ble al demándalo y recurrente era derivada de delito o de culpa civil, pero nunca de 1928 un automóvil que conducía su propietario, el demandado, Blas A r n a u por l a ca- los dos conceptos a un tiempo y en este misU n ladrón detenido al intentar rretera de Barcelona a Tarragona, chocó mo caso se observa que nadie, n i el propio demandante, estimó de aplicación el Código dar un g o l p e a una joyería con la motocicleta que montaba el demancivil y sí el penal, instruyéndole sumario no dante, D Arsenio Valverde, derribándole y M a d r i d 5, 7 noche. A las cinco de l a contra el demandado, sino contra el conduccausándole lesiones que tardaron en curar tarde, frente a los escaparates del Trust tor del automóvil; actuaciones que fueron cuatro meses y dieciocho días; este accidente Joyero de l a calle del Carmen, se estacionó sobreseídas libremente y sin procesamiento. determinó l a indemnización de perjuicios un individuo, que poco después y aproveA l no ser exigible l a responsabilidad penal que el lesionado concretó en la forma y por chando sin anda el momento en que transe infringen las citadas disposiciones, reclalos conceptos siguientes: 6.900 pesetas, por sitaba menos gente por allí, sacó un pañueasistencia facultativa; 1.800 pesetas, por el mando la ci. vil como consecuencia de la aclo, en el que it- a envuelta una piedra y dio sueldo que dejó de percibir durante su cu- ción aquiliana, que n i siquiera se ha ejerun golpe en uno de los escaparates. A l ruiración como dependiente de una casa de co- citado. do de los cristales salieron los dependientes, Continúa el Sr. Portilla rebatiendo las mercio, y 184 pesetas, a que ascendía el v a no dando tiempo al individuo a meter l a conclusiones de la resolución de l a Audienlor de lo pagado por el arreglo de los despermano en el escaparate. Intentó fugarse y uno cia y sostiene que l a responsabilidad a que fectos causados en l a motocicleta. de los dependientes le dio un empujón, case refiere el artículo 1.903 del Código civil Producida l a demanda con tales fundayendo al suejov cortándose con los vidrios mentos y pretensiones, se opuso a ella el se- precisa para ser exigida que la persona por que había en él. Desde l a casa de socorro, quien se responde haya procedido con culpa ñor A r n a u negando los hechos y afirmando donde se le apreciaron lesiones leves, fué o negligencia y que el subsidiariamente resque e! accidente ocurrió por culpa del atrollevado a l a Comisaría. Se Dama J u a n V ponsable no esté comprendido en el último pellado que no tenía permiso para conduBenito Rodríguez, tiene sesenta y cinco años párrafo del repetido artículo, deduciendo de cir vehículos de tracción mecánica; adujo de edad, soltero y sin domicilio. ello que no sólo es indispensable demandar además que el coche no iba conducido por el al causante directo del daño para demostrar contestante, sino por el mecánico que tenía A c c i d e n t e d e auto su culpabilidad endosable al amo, sino que a su servicio, y por último impugnó las facM a d r i d 5, 6 tarde. E n l a plaza de las también es, posible l a declaración de la culturas acompañadas de adverso, cuyo imporSalesas un automóvil, que se dio a l a fuga, pa del acusante directo y que a pesar de te, por las razones antedichas, no se consiatropello al niño de nueve años Paulo Díaz ello se libre de responsabilidad al dueño del deraba obligado a satisfacer. Rodrigo, domiciliado en l a calle de Pelayo vehículo, si como dice el expresado artículo E l Juzgado aceptó en parte la reclamanúmero 50 y el que sufrió lesiones de proempleó todo el celo y cuidado de un buen ción, condenando al demandado, como resnósíico reservado. padre de familia para prevenir el daño... ponsable del hecho, a la cantidad de 3.500 pesetas. L a Audiencia, al estimar que el conP o r l a parte recurrida informó con gran A c e r c a de u n trágico suceso en ductor del automóvil causante del atropello a. cierto el Igtrado Sr. Ventura, que tras. de no obró en aquellos momentos con el cuidahacer una defensa muy completa del fallo la calle M a r t í n d e los H e r o s do y actividad de un buen padre cíe familia combatido, solicitó, de l a Sala declarase no Según nos dicen, diligencias practicadas para evitar el daño origen del juicio, y no haber lugar al recurso. -Fabián de Diego. con posterioridad a l suceso de la calle de habiéndose destruido por prueba en contraMartín de los Heros, a consecuencia del cual rio a presunción juris tanium de l a responConsejo de guerra contra un p e r i o d i s t a pereció trágicamente D Antonio Cabani- sabiiidad del demandado por consecuencia Madrid. H o y sábado, a las diez de l a llas, persona muy conocida en los medios del suceso, como dueño del automóvil, dictó mañana, se celebrará en el local destinado sociales y políticos de Madrid, han permifallo condenatorio, aceptando las minutas y al efecto en Prisiones Militares, Consejo tido aclarar ciertos puntos que en un princonceptos contenidos en l a demanda, a exde guerra ordinario de plaza, que ha de ver cipio aparecían confusos. cepción de dos de aquéllas, cuya petición no y fallar l a causa seguida por el delito de i n Desde luego queda descartada toda circonsideró demostrada en la litis. jurias al Ejército a D Francisco Gómez cunstancia misteriosa, puesto que l a muerte E n el recurso de casación producido conHidalgo, Consejo que estará constituido por se produjo a causa de l a explosión. Y en tra esta sentencia, el letrado D Ignacio E el jefe y oficiales siguientes: cuanto a las ropas que vestía el infortunado de la- Portilla discurrió sobre tres extensos Presidente, coronel del Centro de M o v i l i señor Cabanillas, se ha logrado comprobar motivos en los que señaló las infracciones zación y Reserva número 1, D Máximo que eran las suyas, traje en buen uso, abrique en su opinión cometía l a Sala de InsVergara. go azul marino casi nuevo, zapatos recién tancia. Estas infracciones hacían referencia Vocales: capitanes D José Gallego A r a estrenados y repa interior sin el menor dea los artículos 1.089, 1.092, 1.0- 93, 1.902, gues y D Fernando García Valinos, del re terioro. Asimismo los guantes eran los de su 1.903 1.905 y demás concordantes del Códigimiento de Infantería número 6 D V i c e n uso personal; prendas todas ellas que el es- go civil, así como a l a jurisprudencia del te Laquidain Arraras, del Parque Central combro y el agua arrojada por los bombeTribunal Supremo, representada, entre otras, de Automóviles; D Julio Flores González, ros que acudieron a sofocar el incendio prodel Parque del Ejército número 1; D R e ducido por l a explosión estropearon bastancaredo Bahillo Cubell, del regimiento de I n l l l i i H i m r f i w W H i n s a y r u a m t iii iiini jaa ijtsipartMifByfr tes. Se ha comprobado asimismo que entre fantería número 1. l a víctima y l a dueña de l a imprenta exisPonente, teniente auditor de. segunda don tían las mejores relaciones y que las cuenPedro Rodríguez Gómez. tas comerciales entre ambos estaban comFiscal, el jurídico militar de l a división. pletamente liquidadas. Consideramos de jusDefensor, D. A u r e l i o Matilla García del ticia hacer estas aclaraciones, que ponen a Barrio, abogado y comandante de InfanConvocadas 43 plazas con 4.000 ptas. para salvo la honorabilidad del Sr. Cabanillas, tería. Marruecos. Instancias hasta el 25 de febreque, aunque no puesta- en duda, las circunsVocales suplentes: señores capitanes don ro. Exámenes en abril. Programa oficial, tancias trágicas del accidente dieron en los Joaquín Orto Ferrero, del Parque Central CONTESTACIONES y preparación, en el primeros momentos un asoecto misterioso al de Automóvilesj y D Alberto Tapia y Ce INSTITUTO REUS Preciados, 23, y 3 Puersuceso. brián, del regimiento de Infantería numera i. d- SLSfik í JSS díL. Bsaala. mos priSES ÍBa Esta tarde, al encontrarse ambos familiares, el muchacho intentó hablar con su tío, y a l oír de éste que no tenía nada que hablar con él, el sobrino sacó un revólver y disparó varios tiros contra D Aníbal. E n aquel momento pasaba un guardia c i v i l a quien el agresor entregó el arma y se dio preso. E l herido fué conducido a l a casa de so corro de Buenavista, donde el médico de guardia le apreció una herida en el epigastrio, otra en el hipocondrio izquierdo y otra en l a región lateral izquierda del tórax, a nivel de l a oncena costilla. Todas las heridas, debido a l pequeño calibre del arma, parecen no penetrantes, por lo que fueron calificadas de pronóstico reservado. E l herido, una vez asistido en l a casa de socorro, fué trasladado al Hospital del Bouleyard. E l agresor fué llevado a l a Comisaría correspondiente, desde donde, una vez instruido el correpondiente atestado, pasó a l Juzgado de guardia. 1 LOS TRIBUNALES D E 1 U S T 1 C 1 A I 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla