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A B C. SÁBADO 6 D E FEBRERO D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 37, y Vega en su obra, galardonada en el concurso del Infantado E l amor ronda en palacio Los novicios libretistas- -ya hablaremos del compositor- -siguen la pauta de l a vieja zarzuela, que pudo ser en su tiempo, pero que ahora está desplazada de nuestros gustos. E n E l amor ronda en palacio con escasas variantes, juega el manoseado tema de l a reina enamorada de uno de los oficiales de su guardia, ¡un apuesto galán que va para Godoy, amor que no puede decir libremente por su condición de soberana y que a l fin ha de sacrificar, porque en su camino se interpone otra mujer que hace imposibles sus mayestáticos deseos. Todo el fichero ya conocido es utilizado aquí, sin que ninguna sorpresa nos esté reservada. Aplaudamos desde luego l a buena intención- que ha guiado a los autores, l a l i m pieza y buen gusto del diálogo y aun l a misma e inefable ingenuidad que descubren, lo, que no deja de ser muy estimable, y es condición que predispone favorablemente a l a benevolencia. La partitura, de Adelardo Bretón, refuerza, a no dudar, el libro. Digamos en justicia que l a supera. Todo está escrito con el máximo decoro artístico. Su forma di impecable y acusa un maestro que conoce muy bien el arte de l a composición y los procedimientos instrumentales. L a interpretación nada dejó que desear. T E A T R O S CINEMATÓGRAFOS Y CONCIERTOS E N ESPAÑA Y. E N E L E X T R A N J E R O Informaciones teatrales. La hija del Tabernero Informaciones musicales. Cartelera sevillana. Informaciones y noticias teatrales En Madrid ¡Fígaro: La hija del tabernero N de l a R. -Debido a lo avanzado de l a hora en que nos fué transmitida l a i n formación del estreno de l a comedia L a hija del tabernero que a continuación i n sertamos, cerrada ya nuestra edición de ayer, nos vimos imposibilitados de darla a conocer a nuestros lectores. 1 M a d r i d 5, 2 madrugada. U n reducido puerto en el litoral gallego, la aldea- que se asoma a l mar, y de l a aldea, centro de su tráfico, mercado de l a m u r m u r a c i ó n l a taberna, de l a Que es gala e incitante motivo de afluencia. Amparo, l a hija del tabernero. Romea: ¿Qué pasa en Cádiz? E n ella concurren cuantas peligrosas y Madrid 6, 2 madrugada. E l divorcio ha atrayentes gracias encienden en el hombre servido de tema a los Sres. Vela y C a m p ú a l a hoguera del deseo. Más inconciente que para escribir l a historieta cómico- vodevilesperversa, Amparo, contaminada por el reca, estrenada anoche en el popular teatro de lajado medio en que vive, sin una vigilante la calle de Carretas. Graciosa, divertida y eciucación, por el contrario, efecto de su cuidando de parar en l a forma los resbaloblandura y tolerancia, no tiene m á s ley que nes del fondo, un poco escabroso, mereció l a de su libre albedrío. E l l a trae soliviantala obra favorable acogida por parte del dos a sus cortejadores y para cuantos l a ropúblico, que aplaudió sin reservas y requidean y codician su fruto en sazón, con esa rió repetidas veces la presencia en escena irreprimible apetencia que por sus forzosas de los autores. vigilias pone en celo a l a gente de mar, tieE l maestro Alonso ha compuesto para esne una prometedora sonrisa cuando no una te libro una partitura alegre y pegadiza, que mueca burlona, y en sus ojos inquietantes y fué repetida en su totalidad, sobresalienprofundos l a audacia de un reto, m o s t r á n do el clásico schotis para- llegar al cual dose a l par esquiva y halagada, pero... naha huido- de l a evocación del Madrid anda m á s tiguo, tan explotada. L a originalidad de s i Su obra, diabólica arte del disimulo de tuarlo en una hipotética Ribera de Curtid l a malicia y de l a coquetería, compromete dres, cercada por imponentes rascacielos es en un lance grave a dos hombres y deterun acierto, y a su éxito contribuyó con su mina en sus respectivas posiciones el conflicbelleza y sus dotes artísticas Aurora Sáinz, to de la comedia. encarnando a ¡a perfección el tipo de l a De una parte Daniel, el mozallón inochula futurista, que va a l Ateneo y bebe cente y confiado, todo, en él ruidosa alegría cock- tail de juventud, arrebatado impulso, temple y Con esta obra debutaba l a artista Jenny fortaleza, h o m b r í a en una palabra; de otra, Falinski, que, en unión de Conchita ConsAtilano, gavilán en acecho, astuto y cautetanzo, muy ajustada en su papel; Margariloso para caer sobre su presa y a ñ a d i r a sus ta Carvajal y L i a n a Gracián- -la bailarina fáciles conquistas u n nombre m á s eléctrica- -cosechó largos aplausos. De ellos, Entre los rivales, movido el uno por los Bretaño, Valle (hijo) y Palitos hicieron denobles y honestos propósitos de elevar hasta rroche de sus inagotables recursos, secunsu corazón a l a mujer amada, y el otro por dados por Lepe, Casaravilla y el resto del torpes apetitos para satisfacer sus enardeci elenco dos deseos, se alza l a serena y emotiva figuP e c a r í a m o s de injustos si antes de termir a de Bautista; él joven ciego, enamorado de nar no consignáramos el homenaje de nuesAmparo, a quien sus ojos del alma han ideatra simpatía a las chicas del conjunto, que, lizado dotándola de todas las perfecciones. haciendo un verdadero alarde de discipliP a r a su lírica y soñadora mente l a presenna, y poniendo en juego todo su esfuerzo, su cia de l a hija del tabernero, sus tiernos, cointerés y su dinamismo inagotable, contriloquios con ella, son un suave y dulce refubuyen siempre con tanta eficacia a l éxito gio en su triste peregrinación por l a vida; de todas las obras de este género. un poco de confortadora alegría y de consuelo l a animada charla de Amparo y el eco de sus frescas risas. ¡Mas cómo hacerse Cómico: ¡Allá películas! ilusiones, fundar l a m á s leve esperanza en Madrid 6, 2 madrugada. González del imposibles venturas, quien, como Bautista, Castillo y Muñoz R o m á n han llevado a l a conoce lo irrealizable de su quimera: ser un popular residencia de Loreto y Chicote un día el dueño de Amparo! sainetón muy divertido, que el público rió a Empero ella gusta de su compañía, de sus su placel- amables pláticas, de aquel remanso en que Son, en efecto, muy graciosas las perisu espíritu se aquieta y se aniña. pecias que le ocurren a un desaprensivo T esta bienhechora influencia de Bautisciudadano, asiduo visitante de l a Vicaría, ta se deja sentir como fructífera semilla, pero sin consumar nunca la suerte. abriendo nuevos surcos en el alma de A m p a P a r a él es un deporte concertar bodas y ro, a l prodücirse entre Daniel y Bautista el luego deshacerlas, discurriendo para ello toviolento choque que se inicia a l mediar el da clase de tretas, en un enredijo de vodeCalderón: aEl amor ronda en palacio acto segundo, y m á s tarde se reproduce a l vil. Alrededor de este truco y con l a interencontrarse de nuevo frente a frente los Madrid 6, 2 madrugada. E s de lamenvención de un director americano de pelídos rivales. Amparo, ganada por l a nobletar en estos concursos de noveles no descuculas, que viene a E s p a ñ a para rodar esceza y generosidad de Daniel, por l a arroganbrir una fisonomía literaria nueva, algo que nas pintorescas, sé producen jocosos lancia de sü gesto, aunque Daniel huya de su revele o signifique una modalidad, uha ten- ces, que l a concurrencia celebró con franco lado, s a b r á reconquistar su amor perdido, dencia divergente de las normas ya estaregocijo, aumentado por l a inagotable graarrepentida de sus imprudentes ligerezas y cia de Loreto y l a típica manera de C h i blecidas. P o r lo que a nosotros llega, a l disvolver, transformada en sus sentimientos y cote. Consuelo Nieva, las señoritas del Cid, cernir el jurado los premios en estos ceren sus modos, por l a regeneradora obra de Solís, J u l i a Medero y los señores Aguirre, támenes, hemos de reconocerlo así y ateBautista, a los brazos del bien amado. Melgárez y Cuenca, coadyuvaron a l éxito nernos a sus resultados. hilarante de l a farsa Este es el caso de los señores Morcuende E n esta sipnosis puede resumirse la ac: an ción de l a nueva comedia del poeta Ángel Lázaro, a nuestro juicio m á s granada que sus precedentes producciones. Si en P r o a al sol el drama colectivo de l a corriente emigratoria, como dijimos en su momento, se diluye en una a n é c d o t a sentimental, y en La. hoguera del diablo l a pasión carnal, que se impone a todo otro dictado, peca en su realización escénica de artificiosa, aquí, en L a hija del tabernero todo es rectilíneo y vigoroso, sin que ajenos episodios estorben lo directo de l a acción, que en feliz consorcio ei poeta y el autor d r a m á tico han tramado, frente a la verdad de l a naturaleza, aquí presente en el escenario infinito del mar y en las vidas de sus hombres. E l poeta, en r i m a de clara y elegante sencillez, adecuado instrumento del lenguaje de sus personajes, nos dice toda la poesía del mar y. las rudimentarias pasiones y sentimientos de sus gentes. Todo adquiere en esta comedia aquel vigor plástico y musculoso que dijo Lemaitre era necesario infundir a lo dramático. E s frecuente que el autor triunfe a expensas del posta, pero esta vez l a fusión de uno y otro h a sido en Lázaro completa. L a hija del tabernero podéis juzgar por sus exponentes, se distancia del tipo de producción a l uso. Nada hay en l a comedia de gazmoño ni de bladengue. Todo es expresiva realidad y dinamismo, pasión y sentimiento. Amparo es un hallazgo de autor. Su humana estructura, sus precisos perfiles femeninos acusan una certera observación. P a r a Eugenia Zúffoli, poco afortunada hasta ahora en el reparto de papeles, este personaje fué clara revelación de su extensa capacidad interpretativa. Tanto como en l a comprensión de su desconcertante psicología, puso Eugenia Zúffoli en las insinuaciones del gesto y en las plásticas aptitudes que le dan expresión de espontaneidad, aunque fueron producto de un detenido estudio; pero, ya dijo Coquelín que el actor debe causar el efecto de que improvisa lo que tiene muy, bien aprendido Alvarez Rubio, aunque gritó demasiado su papel, demostró ser un galán de empuje y varoniles arrestos, a l que hay que aplaudir el brío de su acento y el ardoroso empeño, felizmente logrado, puesto en defensa de su personaje. Serrador M a r i supo realzar l a interesante figura de Bautista, infundiéndola aquella bondad y ternura de que el poeta le dotó. Bbriafé rio tiene una gran intervención en l a comedia, pero quedó suplida su relativa brevedad por el arte que en l a composición y caracterización del indiano D Valentín hizo evidente el celebrado autor. Eraus, que tiene siempre a su cargo los tipos desagradables, se comportó lucidamente, así como Carmen Sanz, en l a Manuela una barbiana de rompe y rasga, y l a señora Esplug. No dejemos en tieri- a al señor San u con su aspecto de marinero de agua dulce, m á s que de mar. E n suma, un grande y merecido éxito para Ángel Lázaro, que saludó al público repetidas veces desde el proscenio a l finalizar todos los actos y durante l a representación, éxito que legítimamente compartieron los intérpretes, especialmente Eugenia Zúffoli. -F.