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La Sociedad General de Autores de España. Robos en la Compañía de M. Z. A. Ayer tarde se reunió la Asamblea de esta nueva Sociedad, que substituye a la de Autores Españoles. Quedó elegido un Consejo de Administración, autoridad suprema y directiva del conjunto de entidades federadas, en el cual figuran como presidente honorario D. Jacinto Benavente y efectivo D. Eduardo Marquina. (Foto Pórtela. Los agentes de Policía que prestan servicio en el Puente de Vallecas han recuperado estos efectos que habían sido robados en la Compañía de Ferrocarriles de M. Z. A. (Foto Día: Casariego. Velada literaria en la Sociedad Aspiraciones. lar para los obreros de conformidad eon lo que les ha prometido en los mítines. Y una de dos: o quiere complacerlos y se cierran fábricas y talleres, o no los complace y se apoderan de los talleres y fábricas. Entonces, o se dejan así las cosas y queda implantado el comunismo, o el Sr. Maciá tendrá que solicitar del Gobierno central que vengan a padecer y a morir en Cataluña, los soldados de E s p a ñ a por salvar lo q e Cataluña estará en trance de perder. E s m á s fácil que ocurra esto que no C a taluña goce de. una paz horaciana cuando tenga su Estatuto. Sobre todo si éste cae en manos del S r Maciá. Como esto, sea así, las tropas de E s p a ñ a estarán continuamente pasando y repasando el Ebro. ADOLFO M A R S I L L A C H El príncipe Osear. El cuadro de declamación de la Sociedad femenina Aspiraciones ha dado en los salones de ésta una velada literaria. La fiesta resultó muy brillante. He aquí a los miembros del cuadro con otros de la entidad. (Foto Día. Casariego. naba las urnas de papeletas sin reparar en kilo m á s o menos, salgan Maciá y los suyos triunfantes de los comicios legalmente o por amaño. Entonces el S r Maciá- podrá desarrollar todo su programa social, que hasta ahora nadie, ni tal vez el propio S r Maciá, sabe cuál es. Hasta el presente, el S r Maciá no ha dicho m á s que vaguedades y lugares comunes sobre este asunto: que al obrero se le h a r á justicia, que se le d a r á lo que merece y un poco m á s y que sus hijos recibir á n gratuitamente la misma educación de los señoritos. Quizá en esto último está la fórmula salvadora del S r Maciá, pues si los hijos de los obreros han de romper pantalones durante doce años en los bancos universitarios, no h a b r á obrero, y no habiendo obrero, no hay problema social. Esto no se le ocurrió a ningún sociólogo. S i Carlos M a r x llega a tener esta visión del problema, no escribe El capital. A lo mejor l a paz del mundo está en el cerebro de un teniente coronel retirado. ¡V a y a uno a saber! Dicen que Homero fué pastor y San Pablo, tapicero. Pero l a fórmula del Sr. Maciá sólo sería aplicable a los hijos de los obreros, v no tocaríamos sus consecuencias hasta dentro de algunos años, es decir, cuando ya no h u biera obreros, pues desaparecida l a causa, desaparecido el efecto. Falta saber ahora si los padres, obreros, de los futuros sabios de m a ñ a n a se resign a r á n a esperar. Y o creo que no. D i r á n que vale m á s p á j a r o en mano que ciento volando. Y pedirán al Sr. Maciá el cumplimiento de las promesas que m i l veces, loca e imprudentemente, les ha hecho. Entonces h a b r á que ver al Sr. Maciá cómo se las compone para que en Cataluña no estallen conflictos entre el capital ni rebeliones comunistas como la del A l t o Llobregat. Con apelaciones a la dolca Catalunya ni con patrióticos concursos sardanísticos, ni siquiera con el recuerdo de la esclavitud a que durante dos siglos hemos vivido sometidos los catalanes por maldad de Castilla, y a la cual esclavitud podríamos volver si por nuestra mala cabeza perdiéramos la autonomía, es de creer que los obreros van a renunciar al bello ideal de que- darse con todo. E n el ínterin los hijos de éstos nó dejen las Universidades, el señor Maciá, con su Gobierno, tendrá que legis- El príncipe Osear, de Priisia, quinto hijo de Guillermo II. Al parecir, será el candidato común y tínico de los partidos de- derecha en la Elección presidencial, frente al mariscal Hindenburg. (Foto Vidal)