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A B C. VIERNES 26 DE FEBRERO DE 1932. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. PAG. 2 chazar lo aceptable de las proposiciones de la U R. 5. S. que son las primicias y gran parte de las conclusiones. La proposición soviética, rechazada. Propuesta del delegado español señor Madariaga Ginebra 25, 4 tarde. L a Conferencia del Desarme ha rechazado en su sesión de la mañana, casi por unanimidad, la proposición soviética presentada por el ír. Litvinoff. Sólo los delegados de la U R. S. S. y de. Turquía, lian votado a favor de dicha proposición. E n vista de este resultado, el delegado español D. Salvador de Madariaga ha propuesto la fusión de las proposiciones inglesa y rusa, y se ha levantado la se sión para proceder a la redacción de la nueva propuesta, con arreglo a las proposiciones del delegado español. L a votación tendrá lugar esta tarde. D i s c u t i e n d o la p r o p u e s t a d e M a d a r i a g a Sociedad de Naciones allanaría todas las dificultades. Por otra parte, lamento también que haya mezclado en su exposición una especie ríe debate entre su país y España, en razón de que ésta no haya reconocido a la. República de los Soviets. L a actitud de m i país es regular, normal y lógica. E s muy natural frecuentar primeramente las gentes en los Clubs antes de recibirlas en casa, y no veo, por mi parte, que sea carecer de sentido internacional querer. aumentar los lazos internacionales de una manera colectiva, antes de hacerlo de una manera bilateral. Por el contrario, creo que si se obra asi siempre se crearían probablemente lazos mucho más sólidos. Reafirmar las Instituciones internacionales es mucho más importante, a mi juicio, para la paz del mundo, que el establecimiento de relaciones internacionales limitadas. L a propuesta inglesa, aprobada tades con arreglo al mejor espíritu de cola- f boración. A las diez y media de la noche, M r T a r dieu ha salido para París. LA NEGOCIACIÓN DE FONDOS PÚBLICOS E N LAS TRES BOLSAS OFICIALES Ginebra 25, o noche. L a Comisión general se reunió también esta tarde, a las tres y treinta y cinco. Habló primeramente el Sr. Nadulny (Alemania) quien rindió homenaje a l a buena voluntad del representante español, Sr. M a dariaga, quien ha tratado de conciliar dos puntos de vista contrarios, pero cree preferible atenerse a la resolución primitiva, presentada por sir John Simons, o sea la de ayer. E l representante de Turquía se adhirió a ello. Luego el Sr. Litvinoff, representante de la U R. S. S. ció las gracias al Sr. Madariaga, por su esfuerzo encaminado a aproximar el punto de vista de la delegación soviética, pero dijo que se ha abandonado la substancia de! a proposición soviética para conservar sólo las palabras. L a proposición del Sr. Madariaga, añadió, tiende a d mostrar que es necesario modificar las condiciones políticas antes de llegar al desarme. A contnuación se pone a votación la propuesta del Sr. Simons, que es aprobada como método de discusión. Dicha propuesta dice así: L a Comisión general decide proseguir sus discusiones dentro del cuadro del proyecto de convenio para la red tic ion y limitación de armamentos, dejando en plena libertad a todas las delegaciones para desarrollar sus propias proposiciones en el curso de los debates ulteriores, y de presentar sus enmiendas bajo fórrala de modificaciones, adhesiones o supresiones, en el momento oportuno. L a constitución de c o m i s i o n e s A c t o seguido, la Conferencia se ocupa de la constitución de Comisiones. Habla el Sr. Tardicu, proponiendo l a creación de las cuatro que había ofrecido, más una quinta comisión Política, que se ocuparía de la organización de la paz y su control y de examinar todas las proposiciones presentadas. Se entabla cou este motivo un animado debate entre los representantes de Inglaterra, Alemania e Italia- que se inclinan hacia el plan de la secretaría, y los representantes L i t v i n o f f critica la política d e España c o n de Persia y Yugoeslavia, que creen preferible la proposición del Sr. Tardieu. los soviets E l Sr. Madariaga interviene de nuevo, d i E l Sr. Madariaga, agrega, está convenciendo que es evidente la necesidad de crear cido de que ía colaboración internacional una comisión de Política. sería perfecta si la U R. S. S. formara Finalmente, después de nuevas intervenparle de la Sociedad de Naciones. Y a exciones y rectificaciones, entre ellas la del puso este punto de vista en la Conferencia representante alemán, que diee estar dispreparatoria del Desarme y en aquel mopuesto a aceptarlo todo, cuando se acude a mento le hice observar que el país que resu buena voluntad, se acuerda, por unanipresenta tenia opiniones bastante distintas midad, la creación de cinco Comisiones, que acerca de la colaboración internacional. son: Terrestre, Naval, Aérea, Gastos de Antes, agregó el Sr. Litvinoff, era una Defensa Nacional y Política. Monarquía y ahora es una República. Pero El presidente anuncia que mañana se reno creo que la politica de ese país haya camunirá solamente la Mesa de la comisión biado mucho. Parece que para el país reGeneral, y ya constituida, podrán después presentado por el Sr. Madariaga el mejor las comisiones reunirse ol sábado, para demedio de colaborar es sostener las menos signar sus Mesas respectivas. relaciones posibles entre los listados. Nada K l Sr. Madariaga dice que la constitude relaciones y muy poco comercio. A esto ción de Comisiones que se ha hecho no exserá lo que llama colaboración; pero yo no cluye, a su juicio, el derecho de la comisión soy de esa opinión y no creo que sea lóGeneral para crear otras Comisiones, si fuegico n i convincente invitar a un país a core necesario. laborar con otros, cuando se evita todo lo E l presidente expresa su acuerdo con lo posible de tener relaciones con él. dicho por el Sr. Madariaga, y se levanta la sesión, poco después de las siete de la tarde. M a d a r i a g a e x p l i c a la actitud de España E l presidente, Sr. Henderson, propone Tardicu se avista con e) delegado que, para simplificar la discusión, se vote la proposición primitiva del Sr. Simons. alemán y sale para París E l Sr. Madariaga pide la palabra, c i n Ginebra 25, 11 noche. Los Sres. T a r terviene nuevamente en la siguiente f o r m a dieu y Boncour celebraron esta tarde una Deseo explicar mi posición respecto a la entrevista de tres cuartos de hora con el votación que va a celebrarse, y quiero rectiSr. Nadolny, representante de Alemania. ficar algunos errores que se han deslizado Examinaron el estado de I 0 3 trabajos de en la exposición eme acaba de hacer el dela Conferencia, y sin ocultarse mutuamente legado de la U R. S. S. las grandes dificultades con que tropiezan Lamento que haya interpretado mis palaalguna; delegaciones, prometieron llegar a bras, como diciendo que la U R, S. S. en la aljrún acuerdp para considerar estas dificul- Es curioso observar cómo la Bolsa de Barcelona, que hasta hace poco era por idiosincrasia económico- social refractaria a la ampliación de sus disponibilidades a fondos, públicos, es ahora plaza tan importnate como Madrid en este aspecto. De abolengo le viene a la Bolsa de Madrid su preferencia por los fondos del Estado: Se la ha llamado siempre la Bolsa aristocrática, distinguiéndola así de la de Bilbao, que era y signe siendo industrial, y de la de Barcelona, qwe se mostraba como Centro de Contratación de Valores locales, tanto acciones como obligaciones, y dentro de estas últimas las de los Municipios y Diputaciones. La psicología catalana ha cambiado y es ahora su Bolsa la que comparte con Madrid la absorción de efectos públicos, a veces en cuantía superior. Nos lo dice la Gaceta de Madrid, que publica los estados de las negociaciones de efectos públicos durante el mes de enero último. Madrid acusa transacciones por 60.201.200 pesetas nominales; Barcelona, por 51.227.900, y Bilbao, por 4.738.400. En Exterior 4 por 100, la primera negocia al contado 2.826.401, y la segunda, 3.860.400, y en el 5 por 100 Amortizable de 1928, Madrid opera por 18.480.500 y Barcelona por 26.595.500. Ele aquí una puja, -un avance, uva superposición, un campeonato, en suma, de la plaza monetaria catalana so- bre l- a plaza monetaria madrileña. ¿Cómo toman cuerpo ahora estos contrastes en el- momento mismo en que Cataluña, con su proyecto de Estatuto, desea su descentralización? ¿Por qué el ahorro catalán prefiere valores del Estado español, que hace meses desatendía? El fenómeno es, por lo menos, curioso, y se presta a estudios más hondos sobre la verdadera causa de la transformación que se observa en la economía de Barcelona. Es elocuente que cuando se espera la discusión y aprobación en las Cortes de un proyecto de Estatuto que otorgue a la región determinadas ventajas políticas, sociales y económicas, se produzca aquella plaza monetaria en la forma que viene haciéndolo últimarúent Y es que, así como en Geometría la envolvente e ssiempre mayor que la envuelta, en materia crediticia el Estado unido es superior al descentralizado, por muy potente que éste se suponga. En aquellos días del período de 1910 acá en que se realizaron las emisiones de valores públicos de Viílaverdc, Amos Salvador, Rodrigones, Sánchez justillo, Alba, Cierva, Bugalla! Cambó y Calvo Soleto, no se contaba con el mercado catalán. Madrid suscribía espléndidamente estos empréstitos y le seguía Bilbao: pero Barcelona quedaba siempre atomizada; era que el espíritu de aquel capitalismo se sentía rsffionalhta, en el mejor sentido de la interpretación, y sus disponibilidades las guardaba pro domo sitó. Desdé hace meses ha cambiado la decoración, y la flecha movible de aquel mercado apunta hacia el centro, como lo indican las transacciones que. a diario se efectúan en Fondos públicos del Estado español, y comprueba la Gaceta del domingo, que publica el detalle de la negociación en el mes próximo pasado. El titular de Hacienda, catalán de nacimiento, puede, sin duda, contar con sus paisanos, como ministro del Estado español, para la emisión de Tesoros que se anuncia en el proyecto de presupuestos para 1933 1