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ABC. MIÉRCOLES 2 D E M A R Z O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G estuvo mal, y si bien consiguió votos para e! proyecto, no ha logrado l a convicción d ¡e aquellos mismos que han votado los votos. D. Miguel Maura: E l Sr. Azaña, como gobernante, lo es, y muy grande. A h o r a b i e n busca fácilmente el atajo, y se va derecho a la arbitrariedad. S i se siguiera el camina que inicia el Sr. Azaña, no harían falta los Tribunales de justicia, sino que cada ministro la administrase en su departamento. El Sr. Rakola: E l Sr. A z a ñ a ha justificado muy bien el artículo primero del proyecto. E l artículo segundo, en cambio, tkne e ¡inconveniente de que se presta a la arbitrariedad, y su aplicación queda confiada a Ja rectitud y buena fe áú ministro. Como el artículo, jurídico y políticamente, es menas defendible, la palabra del Sr. A z a ñ a ha vacilado y el pensamiento no ha sido tan certero como en la primera parte del discurso. Creo que, para e l efecto de conjunto, el Sr. A z a ñ a debió seguir un orden de materias inverso. Don Abilio Calderón: E n l a primera parte del discurso, bien, y en la segunda parte, deplorable. El Sr. Martilles de V ¿lasco: E l jefe kl Gobierno ha mostrado que no discute de buena fe al decir que quienes no votaron l a Constitución no pueden pedir su cumplimiento. De seguir ¡esa doctrina, no tendrían tampoco l a obligación de cumplirla. El Sr. Salasar Alonso: L a jornada de hoy ha sido de dolor para los liberales españoles, para el sentido jurídico del país y de peligro para la República. S i grave es el proyecto de ley, l a explicación del presidente del Consejo adquiere mayores caracteres de gravedad. Ese lenguaje es conocido para quienes se preocupan de los estudios sobre l a conquista del- Estado con los tiempos modernos. Para pensar en Italia no falta ni el gesto abstencionista de una minoría, empeñada en defender el liberalismo. El Sr. Royo Villanova: L a sombra dé Mussolini se h a proyectado hoy en el salón, de sesiones. E l lenguaje del Sr. A z a ñ a h a sido un lenguaie fascista o bolchevista. Todo menos liberal. Cada vez me convenzo m á s de. que el sentimiento liberal, profundamente liberal de los partidos liberales históricos de España, está ausente de esta Cámara. Los señores Jiménez Asúa y Rey Mora sostuvieron un animado diálogo, que escucharon varios diputados y periodistas. E l Sr. Jiménez A s ú a refiriéndose a los radicales, dijo que estaban bastante agresivos, y el Sr. Rey M o r a le contestó de este modo: -Nosotros no somos partidarios de ninguna dictadura, y si el Sr. A z a ñ a tuviera acento andaluz, hubiéramos creído en la reencarnación de P r i m o d e R i v e r a ¿Y es que todos ustedes son liberales? -S í y usted t a m b i é n o por lo menos, eso decía cuando conspiraba contra la D i c tadura. -A mí no me parecía mal la Dictadura- exclamó el Sr. Jiménez A s ú a- lo que me parecía mal era la persona del dictador. -Pues eso es empequeñecer el problema, y no es lícito hacer una campaña política sobre la base de una antipatía personal. E l presidente del Consejo fué felicitado por sus amigos políticos. y permaneció en el pasillo central de l a C á m a r a un buen rato, en conversación con varios diputados. Refiriéndose a la Prensa militar, y, concretamente a La Correspondencia dijo, que a é l n o le importaría nada que esos periódicos continuaran, siempre que suprimieran, los emblemas que los hacen aparecer como representantes de los militares, sin serlo. LA S I T U A C I Ó N POLÍTICA Y PARLAMENTARIA Con lá abstención de los radicales, federales y progresistas en contra de conservadores, agrarios y vasconavarros, se aprobó ayer eí proyecto de ley contra los militares retirados E! debate. La atención general estuvo concentrada en el salón de sesiones E l proyecto c! c ley de aplicación a los retirados militares de la ley de Defensa de l a República se anunciaba como de prueba para el Gobierno. Nadie dudaba de la mayoría de los votos para el proyecto; pero se esperaba con expectación y curiosidad las reacciones que pudiera producir el debate en los distintos grupos de oposición. L a intervención del Sr. Royo Villanova, de oposición franca en nombre del sentimiento liberal, entonó la discusión, y a partir de aquí los votos, en contra, de los señores Ossorio y Gallardo, Maura y Martínez Barrios, dieron altura al tema discutido y mantuvieron el interés de los diputados y del público de las tribunas. S i n acritudes ni violencias, los señores Royo Villanova, Ossorio y M í v a pusieron de relieve l a arbitrariedad, que, a juicio de los tres oradores, envolvía el proyecto, como ley de excepción, agregada a otra ley anticonstitucional. Las breves y concertadas palabras del señor M a r t í n e z Barrios, en nombré de l a m i n o r í a radical, tuvieron el tono de una advertencia al Gobierno. L a minoría lerrouxista anunció que se abstendría, si las votaciones del, proyecto fueran ordinarias, y se ausentaría. del salón de sesiones en el caso de ser nominal. L o hacía así para demostrar su disconformidad con el proyecto y su propósito de no compartir responsabilidades, que dejaba íntegras para el Gobierno y para los partidos políticos que le prestaran sus votos. S i el Gobierno entendía que el proyecto le era necesario para su vida, la m i n o r í a radical no habría de producir el quebranto de votar en contra. É l discurso del presidente del Consejo fué oído con atención profunda. E l Sr. A z a ñ a a r r a n c ó entusiasmados aplausos de los socialistas y los radicales- socialistas al exponer sus ideas relativas al concepto de l a disciplina militar y de la esfera de acción en que los militares deben moverse, así cómo al rechazar l a legalidad de una Prensa militar, no técnica. Esta primera parte del discurso, tuvo el asentimiento expreso de parte de la C á m a r a y el asentimiento tácito de la otra. K o así la segunda parte del discurso, qué fué acogida con prolongados rumores de radicales, conservadores y extremas derechas, sobre todo, a l explicar el orador los fundamentos del proyecto y al rechazar el argumento de uno de los impugnadores. H a b í a dicho el Sr. Fanjul que una vez aprobado el proyecto y convertido en ley, cinco o seis m i l familias vivirían en. continua zozobra, sin saber si la tremenda sanción de la miseria caería sobre ellas. A esto contestó el Sr. A z a ñ a que después de todo las familias pesarían en el ánimo de los posibles conspiradores para impedirle su ac: ión contra el régiitnen. E l Sr. Guerra del R í o interrumpió diciendo Parece una nota del general P r i m o de Rivera. Y otro diputado radical e x c l a m ó Ese fué el razonamiento del marqués de E s tella, para justificar la persecución del señor Sbert. E l presidente tei- mraó su discurso y escuchó una gran ovación de socialistas y radicales- socialistas. E n cambio, el sector del centro y derechas, permaneció en silencio. Las votaciones ¿e los artículos primero y segundo fueron nominales, y se ausentaron del salón de sesiones los radicales, federales y progresistas, votando en contra los conservadores, agrarios, vasconavarros, y los señores Ossorio y Gallardo, P í y Azuaga y García Gallego. E l dictamen quedó modificado en dos puntos fundamentases: uno, al aceptar la Comisión la temporalidad de la ley limitada al tiempo de vigencia de la ley de Defensa de la República, y otro, al ser incorporada al dictamen una enmienda, del Sr. Ossorio y Gallardo, suprimiendo la posible perpetuidad de la sanción. r Opir aniones y comentarios E n los pasillos, los comentarios duraron largo rato. Para los radicales, la jornada había sido mala para el Gobierno, porque si bien éste obtuvo los votos necesarios para sacar adelante el pro 3- ecto, no consiguió la suma asistencia de que una ley de tanta trascendencia necesita. Muchos radicales hacían constar que el discurso del Sr. A z a ñ a había sido molesto para la Cámara, por el tono, m á s que por las ideas y los razonamientos. El Sr. Martínez Barrios: E n la primera parte del discurso- -dijo- -el Sr. A z a ñ a ha estado muy bien, razonador; por eso conquistó la convicción de la Cámara. E n l a segunda parte, COÍVÍO defendía lo indefendible, Banco Hipotecario de España Relación de depósitos de valores incursos en abandono, y que, de no ser reclamados, se entregarán al Estado, según previene el Real decreto de 24 de enero de 1928: 50 pesetas nominales en un Residuo número 57. 8- 1 de Deuda i por 100 Interior, emisión 1898, a disposición del interesado, doña Isabel Loring y Heredia. 10 pesetas nominales en un Residuo número 3.489 de Deuda Amortizable i por 100, de la emisión de 1900, a disposición del interesado, D. Jesús García Zapatero. Madrid, 27 de febrero de 1932. -El secretario, Eduardo l e c l é r e y Méndez. Detiene la eaida del pelo Disnelve la caspa. Evita la calvicie desde lá primera lociónr Frasco pequeño, 620. Perfumería Alarios. CorredetVbaja, 19. -Madrid. SIOSÉRYATOR Para el día 20 de marzo, a lasares de la tarde, se convoca a Junta general ordinaria, que celebrará esta Compañía, en su domicilio socia, plaza del Ángel, 5, con el siguiente orden del día: 1. Examen y aprobación, si procede, de la Memoria, balance y cue ntas. 2.o Renovación de los cargos del Consejo que reglamentariamente cesan, y elección de vacantes. 3. Proposiciones. Sé recuerda a los señores accionistas se provean del correspondiente volante, con lo que cumplimentaran el artículo 11 de los Estatutos sociales. Madrid, 29 febrero 1932. Por el Consejo de Administración, EL, SECRETARIO, Juan Vftlenznelo. CiU- SERUM D F R O A RL S E E R C R IE MIPS Y METMGi, S. A. Manifestaciones del Sr. Besteiro E l presidente de la Cámara dijo a ios periodistas que la sesión de hoy se dedicará íntegramente a los proyectos de H a cienda y al presupuesto. N o habrá, por tanto, ruegos y E g í a s
 // Cambio Nodo4-Sevilla