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Enamorado de P l a t ó n y No pierda usted de vista, que- no están los tiempos para imprudencias. Usted, que es. quien tiene ese interés, es el que debe dirigirse; yo ya sé que no me dicen nada nuevo, y pierdo un tiempo precioso; por lo demás, yo ci eo que no es cosa que debe a usted preocuparle; si a eüa le hace usted tilín, hasta e n c o n t r a r á que le hacen gracia las pecas. E n absoluto. Tiene varias manipulaciones engorrosas, y nunca queda como la encargada en una farmacia. Rizar, no; le da fuerza, y suele evitar la caída, si está bien indicada. ¿No comprende usted que no puedo decir nada que pueda parecer un reclame Todo lo que usted quiere lo tiene en M i s confidencias y si con él obsequia a l a niña... ya verá cómo se lo agradece- ¡Viva, el Kulak: Mucho me satisface que le haya dado el resultado apetecido y que se vea usted libre de esas carlitas que constituían su pesadilla; yo. tengo que decir, en honor a la verdad, que son muchas las que como usted me escriben elogiándome el Thilak. -Triste y desesperada: ¡T a lo creo que sí! Y en estos tiempos con doble facilidad. Ahora bien, es algo tan serio que debe usted pensarlo mucho antes de decidirse; consultar sobre todo con su corazón, porque, ¿y si fuera algo pasajero? ¿No cree usted que a fuerza de dulce resignación y cariñosos reproches no conseguiría usted hacerle comprender su mal proceder? ¡Acaso si usted lo intentara, ahora que l a libertad la tiene usted en su mano, acaso, repito, le h a r í a comprender y apreciar l a mujer que puede perder! 1 do le no hacer ejercicios que desarrollen. E n un buen Tratado puede usted guiarse bien, y evitar, desde luego, todo aquello que se sabe de sobra, son alimentos qué favorecen la grasa: Y o t a m b i é n recibo muchos elogios del Thilak, y por lo general da el resultado apetecido en cada caso, pero creo que hay que ceñirse a las instrucciones del prospecto; otra Cosa yo no puede decirle, porque usted misma comprende que cada caso... es un caso. -Casta de hidalgos: Y o p r o c u r a r é enterarme, pero nada le puedo adelantar, porque yo no me ocupo m á s que de m i trabajo. -Flor de primavera: L e a usted en esta misma correspondencia lo que le contesto sobre ese tema a U n a preocupada con razón y a otras dos que me pedían lo mismo aue usted y que ella. M R V F S. E l 01- 0 y el azul resultan, preciosos, y a d e m á s casan, si se quiere, admirablemente bien. Siempre resulta m á s cómodo y m á s higiénico dos que una; pero t a m b i é n es doble el gasto, y como con una bonita y grande luce tanto la alcoba, tiene m á s partidarios, y sobre todo en estos tiempos; los cubrecamas propiamente dichos se suelen hacer en seda, con bordado, o pespuntes, o aplicados, y la colcha a tono y juego con el juego de. cama. E n l a Perfecta cocinera la tiene usted; en otra correspondencia podré dársela; hoy no, por ser demasiado extensa. P a r a eso no hay m á s receta que fuerza de voluntad... sobre todo pensando en que pudiera ser verdad lo que usted dice. -Una vieja presumida: Son debidos a l a grasa, y en cuanto ésta se a t e n ú e o desaparezca, se le quitarán. Usted debe lavarse con el agua- caliente, y luego Iocion arse con alcohol a l canforado; después se pone la eterna M o res del Campo, que seguramente le h a de sentar muy bien a su cutis, y una vez bien extendida se pone un poquitín de Arrebol, que favorece mucho, y en seguida los polvos Freya; por la noche vuelve a lavarse o se lociona, mejor con el licor de Hoffman y agua destilada a partes iguales, y v e r á cómo se le arregla pronto el cutis, si en ello tiene constancia. -Cachirula: E s su 1 er tra tan sumamente picuda, que... no sé si h a b r é descifrado bien el seudónimo. E s preferible no se dé con nada, porque desaparecen pronto, y para evitar los granitos eche usted en el agua de lavarse, que ha de ser templada, unos polyitos de alumbre; es receta de especialista, muy práctica. M V G Es el mejor plan y m á s inofensivo que puede usted seguir; ú n i c a m e n t e variar el orden; esto es: después del lava do, Ta fricción con el hielo, y luego la del alcohol, que puede usted alternar con el licor de Hoffman y agua destilada a. partes iguales. ¿Q u é crema usa usted? Porque es muy raro lo que me dice, sopeña de que se lo ponga usted con el cutis h ú medo, en cuyo caso no resbala; por lo demás, usted misma sabe del bonísimo resultado del Arrebol, y yo le añado que no tiene nada que envidiar a los similares extranjeros de tanta fama. E n cuanto pueda t r a t a r é de complacerla, utilizando el sobre enviado. -Le parfum de l a dame noir: P c d r é darle algunas fórmulas, pero... por algo se compran hechas. P a r a un rosa brillante se utiliza la siguiente: colodión, 25 gramos; éter, 12; alcohol, 12, y esencia de lavanda, 0,25, pero repito que el resultado lo obtiene usted con lo. que se vende ex profeso, y cuya fórmula se ignora. ¿No le gusta a usted el Pastimel? N i irrita ni perjudica, y poniéndoselo discretamente las hermosea de un modo extraordinario, y él complemento es el Humo de Sándalo, para darle a los p á r p a d o s esa sombra tenue que tanto encanto les presta. Tengo impresión do que van a ser la nota de moda, y. realmente ha de resultar muy juvenil y bonito efecto; muy pronto podremos salir de dudas. Todavía no puedo aventurarme en. ese camino, pero en cuanto lo permitan yo se lo diré a usted; para ello guardo su carta. FKIVOMNA LOS NAI -OS J A B 0 1 E S Es importantísimo, para casi el decisivo mantener cutis t e r s o y s a n o e n t o d a s las edades, e l p a p e l d e l j a bón que h a de usarse. Ü n jabón bien fabricado n o h a de c o n t e n e r A n i l i n a s n i otros colorantes. Ácidos grasos libres. S i l i c a t o s a l c a l i n o s n i sílice. E n cambio, debe p o s e e r Dureza. Untuosidad. CualiA r o m a Y ser n e u t r o h o m o géneo y detergente. Triste y aburrida: ¿Ve usted? Pues tan encantada como está tisted con el Arrebol y el Pastioiel e s t a r á su m a m á con el T h i lak, si lo quo quiere es algo que le tina las canas, sin perjuicio para la salud. Y o sé que es un producto inofensivo, y, a juagar por las caí- tas que recibo elogiándolo, debe dar el resultado apetecido. E s el tínico procedimiento verdad; pero no solamente no lo puedo una hacer en casa, sino que todo ello requiere las manos y el sentido común de un especialista. -Fannette: Y a saben ustedes que en esas cuestiones poco puedo aconsejarlas, porque no fui nunca aficionada a eUo. Vea usted lo que lo digo a la consultante anterior, y si usted considera que es lo que busca... Muchísimo; pero, a fin de que suelte bien la leche, debe dejarlo la noche antes metido en una bolsita, en el agua, y a ñ a d i r l e por l a m a ñ a na unas gotas de benjuí. -Verde: H a y un producto que creo cumple ese cometido, que está hecho a base del jugo de la mandarina, pero no puedo darle m á s detalles; yo creo que en cualquier instituto de belleza puede orientarse. Envíos de productos de Eloralia y del libro que sobre la belleza publiqué, hago, pero no a reembolso, sino girando a l Apartado de Floralia, o en sellos si se trata de poca cosa. -Una modernista: No puedo complacerla; esta hoja tiene otra misión completamente distinta. Si usted me envía esa dirección, podré darle ese presupuesto que desea, e i n cluso juzgar por usted misma de la calidad del hilo, del tono del color y finura. Una preocupada con r a z ó n Comprendo todas sus razones, pero si usted es asidua lectora de ésta, m i correspondencia, h a b r á observado que sobre ese asunto no recoaiendo nada, y la razón es sencillísima: ada conozco que sea de éxito verdad. L a etra no es fea, n i mucho menos. -Exlremeñita: Vea lo que le contesto a l a consultante anterior. -Victoria Jíugenia: Pues hoy por hoy, hija mía, está usted divinamente proporcionada y será una pena que intente, usted nada, sobre todo para lo que me indica, porque las consecuencias no se hacen esperar, y... ¡eso sí que es feo! Y o le aconsejaría no dejara la gimnasia, cuidan- dades q u e se d a n r e u n i d a s en el s u p r e m o Pastilla. 0,35, 0,75 y 1,25. MADBID MÉJICO