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ABC. SÁBADO 5 DE M A R Z O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 23. frente a frente con la resistencia pasiva de los chinos, de aquella masa humana que ha contemporizado y al fin absorbido a tantos conquistadores en el pasado. N o podría, en modo alguno, cobrar la indemnización que le, pague ios gastos enormes de tal aventura. E s posible que los soldados japoneses se hayan extralimitado al cumplir lss órdenesdel Gobierno, pero es increíble que los estadistas japoneses hayan perdido la calma y la serenidad que hizo grande a su pequeño Imperio insular. H a n logrado concentrar la atención en Shanghai, desviándoía de la Manchuria, donde sus ejércitos marchan al Norte. Cuando llegue la hora de negociar la paz, tendrán algo seguro al demandar al mundo que reconozca el dominio japonés en, aquella región. Pero existe también el peligro de que un disparo perdido cause una explosión de terribles proporciones. Existe siempre el peligro de soliviantar las pasiones humanas; el jugar con el destino, tiene sus momentos de riesgo. Los japoneses se ven expuestos y a a las manifestaciones condenatorias del mundo entero por seguir una política del pasado en sus ambiciones colonizadoras, que están y a en choque con las tácticas de las potencias, modernas. N o se ha de poner en duda tampoco que en el Japón existe un gran sentimiento popular contra los Estados Unidos, nación que ven como si fuese la barrera que se opone a su expansión imperialista. E n el ínterin los Estados Unidos debieran de olvidar que son más frecuentes los temores de que estaile una guerra que los conflictos armados. Nueva Y o r k febrero, 1932. (Copyright 1932. North American Newspaper Alliance. E x c l u s i v a para A B C. T CHINOS Y JAPONESES R E A N U D A R O N LAS HOSTILIDADES E N L A MAÑANA D E AYER L a novena división japonesa atacará a N a n Z i a n g C h i n a exige la evacuación, p o r parte de los japoneses, de t o d o s los territorios ocupados p o r ellos. S e dice que P u Y i no acepta la jefatura del E s t a d o manchuriano. A c t i t u d del Japón ante cuatrocientos millones de chinos. Otras noticias. A c t i t u d del Japón ante cuatrocientos millones de chinos Este artículo i debido a, la pluma del coronel Palmer, puede considerarse como ana de las colaboraciones más atitorinadas sobre la China. Desde igoo, el coronel Palmer ha visitado continuamente aquel país. En la guerra rusojaponesa formaba parte del Estado Mayor del Japón en el primer ejército que se adentró en la Mancharía. En 1920 también se encontraba en esta parte de la China cuando las relaciones entre Rusia y el Japón amenazaban con romperse. Durante la guerra mundial fué corresponsal de varios periódicos. L o s japoneses tienen el mismo derecho a invadir la zona internacional de Shanghai, que los soldados suizos podrían tener de pensar en un ataque al asunto de la L i g a de Naciones, en Ginebra, sin haber antes declarado la guerra a todas las naciones en ella representadas. Pero la M a r i n a japonesa no se detuvo, después de ocupar a Chapei- -la parte nativa de Shanghai- A cien millas río arriba, a través de la cuenca pantanosa del Yangtze, en condiciones todavía de un primitivismo que no ha cambiado desde los días de Confucio, se encuentra Nankín, la capital de China. Tres magníficos templos han sido levantados en una colina para honrar la memoria de Sun- Yat- Sen, el apóstol de la revolución china. Desde allí se contempla la antigua capital amurallada y los asientos de la espléndida capital futura, ideados con visión y grandeza. A l bombardear y ocupar a Nankin, obligando al Gobierno a huir hacia Loyang, los japoneses pusieron en práctica las enseñanzas con las que quieren impresionar a las mentes chinas... y también salvarse de la vergüenza en que los colocó la imposibilidad de ocupar a Chapei durante muchos días. Pensando en términos de fuerza física, nos encontramos con la absurda situación de que un grupo reducido de marinos, procedentes de una nación con 65 millones de habitantes, y sin declaración alguna de guerra que les precediera, invadieron el suelo de un vasto territorio, que llamamos China, habitado por cuatrocientos millones de personas. ¿Qué fuerza física podrá evitar que el Japón siga adelante? N o la M a r i n a china, porque no la hay. ¿El Ejército? ¿Cuál de ellos? ¿Llegarán acaso los generales de las regiones apartadas de China a considerar la invasión como una cosa que les concierne? ¿Y qué harán los millones de chinos que no han oído todavía la invasión nipona? E l Ejército del Gobierno nacionalista de N a n k i n o Loyang está integrado por elementos al servicio de Chiang- Kai- Sbek, depuesto recientemente como generalísimo y presidente de la República china, quien tres días antes de verle y hablarle personalmente había ordenado la ejecución de veinte cadetes por tramar contra su vida. Chiang- KaiShek es un hombre del pueblo; conoce a su gente y sabe que China tiene que contar con un Ejercito disciplinado y leal. Las unidades de su Ejército, enseñadas por soldados alemanes. Su presencia indicaba disciplina y disponían de elementos modernos de combate, asi como también aeroplanos, manejados por pilotos chinos, bajo la dirección de soldados de fortuna extranjeros. E l problema de Chiang era cómo pagar a su Ejército, y aun así, cómo evitar que batallones enteros no se le fuesen con algún general rival. ¿Cuántos de estos soldados se pondrían en el frente en caso de guerra? D e poder apuntar veinte o treinta mil, el Japón se vería precisado a llevar a China dos o tres regimientos de línea, a fin de retener la capital y proteger a sus súbditosen Shanghai, a l a vez que salvar su prestigio mediante una victoria decisiva. De no contar con un Ejército chino, ¿qué puede oponerse al avance del Japón? E l Imperio nipón cuenta con los medios para colocar un millón de hombres en el valle delrío Yangtze antes que los Estadas Unidos, Inglaterra o Francias puedan desembarcar una. cuarta parte de esta cifra. Puede proteger un servicio regular de vapores con L a Corea, pero no con Shanghai. Los peritos navales japoneses creen que su M a r i n a pudiera dominar la parte Este del mar de C h i na, de tener que hacer frente a l a M a r i n a de los Estados Unidos o. Inglaterra; pero se inclinan a creer que una crisis que afecte a ambas potencias les haría marchar unidas. N o sólo los Estados Unidos e Inglaterra, sino Francia e Italia, se han unido para protestar contra la actitud del Japón. Costaría algún tiempo el movilizar los contingentes armados, llevarles a las aguas chinas en las unidades navales de cuatro potencias, con sus acorazados, cruceros, aviones, submarinos y todos los elementos auxiliares precisos habría también qué establecer bases de operaciones. Pero así y todo, a menos que el Japón dé un golpe maestro, las Marinas de los Estados Unidos y China serían lo suficiente para cortar la marcha de los Ejércitos nipones en el Valle de Yangtze. A u n que la proporción relativa de las Marinas de cada potencia se altera con la distancia, en cualquier combate naval se podían acumular tantos recursos contra, el Japón que- sería el más terrible de la historia. Con las cuatro potencias aliadas contra el Japón, esta nación se las vería contra los Ejércitos del mundo y. contra la opinión mundial también. ¿Qué saldría ganando? Perdería su comercio, del cual depende por entero. Su mejor cliente son los Estados Unidos. E n poco tiempo se enfrentaría con los peligros de la ruina financiera y la miseria económica. Los recursos físicos de un mundo que ha agotado ya todos sus recursos. morales, a fin de disuadir al Japón, acabarían por completo con el gran Imperio oriental. Supongamos que el Japón pueda enviar un Ejército a China, sin contar con oposición de ningún género y. ocupar las ciudades de N a n k i n y Loyang. Entonces se vería S e reanudan las hostilidades Shanghai 4, 2 tarde. A las diez de la mañana (hora local) el Cuartel gen- eral japonés ha manifestado que los chinos, atrincherados en Wangtu, cerca de N a n- Z i a n g han abierto un fuego intensísimo, por lo cual el general japonés Shirakawa ha ordenado a la 9. d i visión que ataque inmediatamente N a n Ziang. -United Press. China exige la evacuación Shanghai 4, 3 tarde. E l viceministro de Negocios Extranjeros chino ha manifestado que la Conferencia de la Mesa Redonda de Shanghai no podrá celebrarse mientras ¡os japoneses no evacúen todos los territorios que han ocupado. C h i n a no participará en ninguna Conferencia mientras el Japón no cumpla los compromisos sobre retirada mutua Shanghai 5, 1 madrugada. China no tiene intención de participar en ninguna conferencia de mesa redonda mientras siga el Japón ignorando la retirada de los chinos y persiguiendo a las tropas chinas, en. vez de cumplir los compromisos sobre retirada mutua Tales son las manifestaciones del subse- crétario de Estado y Asuntos Exteriores, W o T a i Shi, quien añadió que, por ahora, está fuera de cuestión la aludida conferencia. -United Press. S e dice que P u Y i no acepta la presidencia Londres 4, 3 tarde. E l Daily Express declara saber que el príncipe Henry P u Y i ex Emperado de China, se ha iregado a aceptar la presidencia de la nueva Keoiililica man- cha