Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
TEMAS DE DIVULGACIÓN o extrañes, amigo lector, que me d i r i j a a t i como pudiera hacerlo una persona: vivo muy. cerca de l a l a ringe, me son familiares la vibración y las modulaciones de la voz humana, y, como soy una curiosona incorregible, he aprendido a expresarme como vosotros y sé una i n finidad de cosas que no siempre os e x p l i ca quien las sabe tan bien o mejor que yo. Sospecho que vas a preguntarme que quién soy. T e respondo anticipadairiente que soy u n modesto principio activo de una secreción glandular; una humilde hormona... ¡Q u é g r a c i a! ¿Qne no sabes lo que es una hormona? Pero ¡si llevas un montón de ellas en tu propia sangre! M i r a bobón: no quiero molestar tu bien fundado orgullo de estudiante con pormenores de eso que vosotros llamáis nutrición del organismo demasiado sabes tú que el cuerpo, para nutrirse, necesita asimilarse ciertos principios contenidos en las substancias alimenticias, y tampoco ignoras que el organismo ya expulsa como desecho, y de maneras muy diferentes, las materias que son perjudiciales o inútiles para el sostenimiento de la vida, ya vierte otras substancias en la sangre para que ésta las lleve a los órganos en donde deben mantener el equilibrio de las funciones y l a sanidad del cuerpo. D e las maravillas de la absorción y de la asimilación de principios nutritivos te hablarán algún día ciertamente las vellosidades del tubo intestinal, la sangre misma y d i versas células inteligentes. Y o sólo te diré que vuestro organismo dispone de colaboradores adecuados para echar fuera de sí las materias inútiles que te digo, y para elaborar substancias que son como reguladores de la vida normal del individuo. Y a yo presumo que vas a preguntarme otra vez, y ahora la pregunta es que qué relación tiene todo esto con las hormonas... Y ¡claro que tiene relación! ¡Qué duda cabe! S i no se te agota la paciencia te haré comprender en pocos minutos la concordancia existente entre cosas que tú imaginas discordantes. Esos órganos adecuados de secreción se llaman glándulas: algunas de ellas expulsan directamente al exterior humores o líquidos inservibles (sudor, lágrimas) o vierten sus productos (saliva, jugo gástrico) en cavidades orgánicas que comunican de a l gún modo con el exterior. Todas estas glándulas, relacionadas exteriormente por con- N DENCIAS DE UNA HORMONA UNA NIÑA D E CUATRO AÑOS. A D E L TRATAMIENTO LA I Z Q U I E R D A, E N F E R M A (DE UNA DE MIXEDEMA J A DE LEVI Y LA DERECHA, DE 5 FUES TIROIDEO. FOTOGRAFÍA ROTSCKILDÍ- EL 2, CUERPO ISTMO TIROIDES 1,1, VISTO POR 3, SU CARA ANTERIOR. CIÓN LO BULOS 4, TRAQUEA LATERALES; PROLONGA (DE TESTUT) DE LA GLÁNDULA; SUPERIOR; LA LOS CAVIDAD TORÁCICA ABIERTA, PARA COK TAS COSTILLAS VEA E L TIMO ASERRADAS Y LAS PLEURAS Y PULMONES SEPARADO? Q U E SE (2,2) I, LA GLÁNDULA TIROIDES ductos excretores, se denominan abiertas. P e r o también tenéis glándulas que carecen de cavidades o conductos de comunicación externa y son glándulas vasculares, glándulas cerradas, cuyos productos de secreción van a parar a la sangre, es decir, que se vierten en los vasos, hacia e l interior del organismo. P o r esta interesante circunstancia vosotros las llamáis glándulas de secreción interna, y les habéis aplicado el calificativo de endocrinas, vocablo compuesto, de procedencia griega, y que significa exactamente lo mismo que de secreción intern a (éndon, dentro, en el interior; krínein, segreg- ar, expulsar) Habéis tomado el vicio (eso de enviciaros con ciertas denominaciones es muy común en vosotros) de llamar hormonas a todos los productos elaborados por las glándulas endocrinas; más propia y estrictamente la hormona es una secreción excitante de la actividad orgánica (hormón, que excita, de hormáein, excitar) y por antonomasia el nombre de hormona debiera aplicarse al principio activo de la secreción elaborada por la glándula tiroides. E s t o soy yo. Órganos de secreción interna sors, entre otros, las glándulas tiroides y paratiroides, las suprarrenales, la hipófisis y el timo, y en parte el hígado y el páncreas. Así quedamos, enviciándonos también tú y yo pasajeramente, en que las hormonas son principios activos de las secreciones que dichas glándulas vierten en la sangre, y que ésta distribuye por todos los tejidos con el fin de equilibrar las funciones y la vida de vuestros órganos. L a falta, o el exceso de una hormona o de la actividad glandular produce en vosotros perturbaciones o desequilibrios, lamentables, a veces de suma g r a vedad. L a glándula o cuerpo tiroides (tiroides, en forma de escudo; surcos, escudo: eldos, forma, aspecto) es la que a mí me da vida en vuestro interior; está situada, como sabes, inmediatamente debajo de la Jaringe y delante de l a tráquea. L a extirpación de este órgano y, por tanto, la privación de la h o r mona segregada por ella es de resultados gravísimos para vosotros y para los animales. Cuando el individuo operado, o que tiene la glándula atrofiada, está en periodo. de crecimiento, el desarrollo se detiene, l a i n-