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A B C. M I É R C O L E S 9 DE MARZO DE 1932. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G ai. miembro del Estado republicano, el Sr. L e rroux, se llevó esta consignación a l p r e s u puesto y que ahora, sin una resolución previa, desaparece de él. Vuelve a preguntar cómo va a funcionar el Tribunal de ia Rota, toda vez que no se lia decretado su disolución. Dedica elogios al jefe del Gobierno y recoge su afirmación de que no tiene el propósito de romper con Roma, pero el orador debe decir que lo que él defiende es en beneficio del país y de l a República. E l presidente del C O N S E J O hace protestas de su espíritu persuasivo, que está decidido a mantener. Insiste en que el Sr. Alba será regalista, pero la República no ha querido serlo. V u e l ve a hablar de la doctrina regalista, que no es puramente católica, pero, en fin, sea lo que fuere, la República no ha querido seguirla. Habrá que estudiar un nuevo Concordato. D a explicaciones spbre la forma cómo se ha llevado el estudjo de presupuesto que auisq defender personalmente el ministro de Estado, pero al Sr. Zulueta no le ha sido posible, por haber tenido que marchar a G i nebra. 1 E n cuanto al porvenir del Tribunal de la Rota no te interesa. Para él ha dejado de existir. Nada sabe n i le preocupa qué tendrán que hacer los católicos para divorciarse: si tendrán que ir a Roma a presentarse ante el Tribunal de l a Rota si subsiste. Esto lo considera ajeno totalmente al E s tado. Declara que en ningún momento la República renunciará. a su potestad y por temor a un rozamiento diplomático no habrá de ceder en esto. Los derechos de la nación con respecto a Roma y demás Estados esfán por encima de todo. (Nuevos aplausos. E l Sr. A L B A Bien, dejemos bien establecido que el jefe del Gobierno no es partidario del régimen de concordato con R o ma, Y o sí lo soy. (rumores) lo soy como muchos diputados franceses, como los protestantes alemanes, como lo han sido y lo son tantos republicanos españoles. Nada tan peligroso para la República- -lo decía el señor Zulueta- -como la actitud de ignorar la vida de la Iglesia. E n los socialistas: Pero su señoría no es l a República. E l Sr. A L B A N o lo soy, pero creo que la República se consolidará si piensa como yo, y no siguiendo vuestras sugestiones. N o se puede olvidar que existen en España m i llones de católicos, que no pueden renunciar a sus ideas, a pesar de todos los diputados que se sientan ahí (a los socialistas. M u y bien, en los agrarios) E l Sr. M A U R A Declara que la política de regalías que. se ha venido siguiendo en España no tiene nada que ver con el T r i b u nal de la Rota. (Rumores en los socialistas. E l S r G R A L L A R D N o saben lo que son regalías. E l Sr. M A U R A recuerda que la Constitución dice que se debe votar una ley que regule las relaciones de la Iglesia y el És tado; ha ocurrido que antes de votar eso se ha acordado una reforma. L a ley no está hecha, y quedan dos años para liquidar la situación del clero, y si tenéis espíritu liberal, dice a los socialistas, habréis de reconocer que los que no pensamos como vosotros tenemos que defender nuestro criterio. N o hay que espantarse de que se diga que la República puede ser concordada, pues en la Constitución no hay nada que lo impida. S i el orador gobernara algún día, llegaría a un concordato, y estima que todo llegará. Aunque el presidente del Consejo no sea partidario de un concordato, debe estimar que en este punto es necesaria una transacción. E l presidente del C Q N S E J O Hemos oído r CARAMBOLA OVAMOS, CANTADA D O N A L E J A N D R O ASI S E L A S PONÍAN A F E R N A N D O V I I hablar del primer acto de Gobierno ázl Sr. Maura (risas) pero yo no soy la Comisión. E l l a resolverá. E l Sr. M A U R A ¿Su señoría autoriza a la Comisjón a variar el dictamen? (Grandes rumores. ¿Pero es una farsa o una realidad que la Comisión obedece a los pensamientos del Gobierno? Pues, mano a mano, contésteme el Sr. Azaña. Después se dirige en tono conciliador a los socialistas y les pide que no se enfaden. (Risas y rumores. E l S r V E R G A R A (presidente de la Comisión) explica que el ministro de Estado dejó el asunto del Tribunal de la Rota a la resolución de la Subcomisión y la Comisión aprobó el dictamen por unanimidad, habiendo seguido la regla general aplicada al Clero. E l P R E S I D E N T E Se va a votar la propuesta del Sr. Calderón, y recuerdo que hace falta mayoría absoluta para su aprobación. E l Sr. C A L D E R Ó N Y o entiendo que mi voto particular no representa aumento de gastos. E l Sr. V E R G A R A Habiendo la Comi: LA CIUDAD D E LOS MUERTOS D E Y U C A T Á N -A s í se titula la novela alemana, original de Carlos sión eliminado la partida el restablecimiento de ésta significaría un aumento. (Denegación en agrarios y. vaseonavarros. E l P R E S I D E N T E L a Constitución pro. hibe que se presenten enmiendas o votos que representen aumentos de gastos. (No. No. Explica el significado de lo establecido sobre este punto. E l Sr. G U E R R A D E L R I O Entiendo que cuando un voto particular se produce en un proyecto del Gobierno, modificado por la Comisión, no supone aumenten E l P R E S I D E N T E L a Mesa desea que se fije una norma de conducta y no otra cosa. E n otra ocasión se planteará este asunto. Se acuerda que la votación sea nominal. E n ella es rechazado el voto por 160 votos contra 23. E l S r R O Y O V I L L A N O V A consume ua turno en contra del capítulo referente al personal de las carreras diplomática y consular. Se opone a las enormes consignaciones de las Embajadas, que no responden con sus sueldos y gastos fastuosos de representación a la modestia de una República democrática. Esto lo aprendió el orador de P i y M a r gall, Castelar, Salmerón y las figuras tradicionales republicanas. N o se explica la d i ferencia ele trato dado a ¡os embajadores con relación a los otros- funcionarios del Estado. Se aprueba el capítulo I I I y el I V y se suspende la discusión. que ha comenzado a publicar B L A N C O Y N E G R O Véase el número del domingo último Proyecto de Agricultura E l ministro de Agricultura sube a la t r i buna y lee un proyecto de ley. Después se levanta la sesión, a las nueve menos cur- rás