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tos que enumerábamos ayer, con riesgo de isosí ni viajeros aburridos. Trabaja todo el perderlo todo si suspendía su actuación. N o pueblo, el cual, eso sí, el sábado, al termise puede dudar de la paternal solicitud con j nar sus faena. quiere divertirse. Y cuando que el Estado vela por nuestro arte escéniuna de las farándulas solicita el local, el co... E l pedirle a un vendedor el 15. por ¡empresario, cogido en las tenazas dé los 100 de sus ventas (Mendicidad y Timbre) trusts peliculeros, le dice: C o n mucho además de otros 21 impuestos indirectos, gusto. Ahí le tiene usted de lunes a vieres tan abusivo que ninguna Qtta industria nes. Pierda usted el poco dinero que le quelo soportaría. Con el convenio aludido ¡a de y acabe de desacreditar las comedias; Hacienda saca dinero por no ven ler Pues que ya vendrá la película el día de fiesta a si un teatro está vacío- -que sí lo está- -y ganar para Norteamérica, y sus valedores ele el empresario ha de abonaran; impuesto soaquí el dinero que pierdan üsteeles; que ya bre las localidades que no lia despachado, irá la película conformaqdo a la mentalidad dígasenos si no se paga por no haber coexótica la de una multitud que ustedes quebrrdo. rían alentar con los modos propios de si odo este en las graneles capitales. ¿Cómo se desarrolla la vida teatral en las provincias, capitales meno s y pueblos? Allí ha tropezado el teatro con un enemigo formidable: el trust del cine. A l teatro no le importa que el cinematógrafo se desarrolle; el. teatro no teme la competencia cuando la competencia se establece, en un plano de igualdad. Pues veamos lo que pasa. L o s explotadores de l a industria cinematográfica no son comerciantes aislados, con poco capital y con dirección propia: son compañías poderosas, ele muchos millones, tuteladas por las firmas extranjeras; éstas imponer- verdaderamente su voluntad, sus métodos y sus tarifas a las Empresas españolas. (Hasta tal Punto, que las películas buenas no las ceden Iva los fabricantes sino al tanto por ciento de la entrada bruta. Calcúlese el río, de dinero que sale de España por este concepto. 1 espíritu; c; ue ya irá la peiícu á, p oco a poco, convirtiendó en una colonia, financiera y mo. raímente, este país, que po r fuera parece tan arreg? nte, t n soberbio, tan altanero y que, en realidad, no sé preocupa de cuidar su. patrimonio, ni de lo vergonzoso de c e r tas explotaciones, ni de que k conviertan insensiblemente en un protectorado... P a sen y representen ustedes. Los trusts norteamericanos y sus secuelas les. dan a ustedes permiso para morirse de hambre y para qué enmudezca la forma estética en que E s paña ha manifestado mejor el genio de su alma TOMAS BORRAS El ¡efe del Tercio, asesinado por un ex sargento. U n a invención de los norteamericanos, i m puesta sugerida a los grupos financieros de aquí, es ¡o que se llama el circuito Consiste éste en- la compra, edificación o alquiler del mayor número de locales; en el acaparamiento, en suma. Los ¡ocales de España están ya casi acaparados en su totalidad (me refiero a pueblos y poblaciones de escasa importancia) L o s trusts han ido desplazándola! pequeño empresario y tendiendo una tentac. ular red. E n Cataluña hay una entidadx que cuer- ta con cuarenta loca- les en lá región y quince en Barcelona. E n M a d r i d hay otra que alista 35 locales provincianos. Prácticamente, el cinematógrafo: está bajo el! control de tres o cuatro trusts de etiqueta española, y de entraña extranjera. E l primer cuidado de todos ellos ha sido desplazar al teatro de sus locales. H a y ciudades, canlo Pamplona, Huelva y otras, donde no se representa teatro desde hace un año. (E n Sevilla, ahora mismo, no hay más que cines. A lo sumo, si- en el contrato de arriendo de los locales se les exigen cuarenta o cincuenta funciones teatrales, las dan de cualquier modo y en la peor época, v a seguir proyectando tarde y noche, con mimos de propaganda, precios asequibles v toda clase de cuidados exquisitos para la película... extranjera. A pesar de la actitud despectiva, hiriente, bochornosa, de los trusts, como el actor necesita vivir, limitando sus condiciones, sacrificándose, sufriendo vejaciones y apures, se le filtraba en la combinación acaparadora, aparecía cuando no se pensaba en el, mantenía en: el tablado escénico la dignidad de nuestro arte y de nuestro carácter. Los trusts no podían aniquilar a las pequeñas compañías, que, imitando a sus gloriosas, antecesoras, preferían ponerse a ración y viajar en carros que declararse vencidas cinte el poderío yanqui y semiespañol que había decidido aplastarlas. Para terminar definitivamente con las compañías que aún, penosamente, van por los pueblos, se ha i n ventado un arma refinadísima. Los trusts, al dar las películas, establecen en contrato que se han de proyectar en sábado, domingo v fiestas. Comprende el lector? Los días de labor no pueden e! campesino, el modesto comerciante, el traficante activo de la ciudad de cuatro a 20.000 habitantes disponer de la tarde ni privarse de sueño para asistir a los espectáculos. E n esos sitios no hay empleados de corta jornada, ni ocio- He aguí al coronel Mateo, jefe del Tercio, que ha sido asesinado en Ceuta por un ex sargento. La foto está hecha durante el desfile que efectuaron dichas tropas en Madrid con motivo de la promesa presidencial. (Foto Días Casariego. En memoria de D. Eduardo Dato. Ayer mañana, en la iglesia de San Manuel- y San Benito, se cantó una solemne misa de Réquiem en memoria de D, Eduardo Dato. Organizó ti piadoso acto el Círculo Conservador. Algunos de los concurrentes, a la salida. (Foto Duque.
 // Cambio Nodo4-Sevilla