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A B C. S Á B A D O 12 D E M A R Z O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAC. 39. E N M A D R I D SE H A E F E C T U A D O E L E N TIERRO D E L OTRO G U A R D I A D E ASALTO M U E R T O E N LOS SUCESOS D E T O L E D O E l cadáver del guardia Ibáñez. L a autopsia. E s t a d o del guardia A g a p i t o García. D e t e n i d o s libertados E l cadáver del guardia Ibáñez. L a autopsia. Conducción del cadáver a M a d r i d Toledo 11, 4 tarde. E l guardia de Asalto Mariano Ibañez Rodenas falleció a las doce menos cuarto de la noche, en usa sala de distinguidos del Hospital, adonde fué trasladado después de amputársele la pierna. E l cadáver fué velado por la viuda, doña Isabel Santos, el guardia de Seguridad de M a drid Vicente Poveda, amigo de la víctima, e individuos de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad de la plantilla de Toledo. Esta. mañana llegaron de Alicante los tíos del guardia muerto, doña Salvadora Rodenas y su esposo, D Vicente Santos. E l gobernador circuló besalamanos a las aiitoridacles y representaciones locales, invitándoles al traslado del cadáver, en la misma forma que lo hizo ayer con motivo del entierro del guardia Esteras. Esta mañana practicaron la diligencia de áuptosia los médicos señores Delgado y la Puente y el forense D Ángel Moreno. H i cieron una minuciosa disección de la pierna derecha amputada, apreciando un orificio de entrada en la cara anterior de la rodilla y en la posterior de la pierna, rodilla y. muslo, tres heridas explosivas, que son orificios de salida de la única bala que penetró por la rodilla, destrozándole, sin dejar rastro alguno del proyectil. E l platillo de la tibia aparece completamente triturado y con fractura conminuta l a epífisis superior de la tibia. L a dirección, del balazo era de delante a atrás y de arriba abajo, y de las tres heridas de salida la superior tiene un largo trayecto hacia la cadera. U n a hora antes del entierro acudió al Hospital una comisión de señoras del Comité Femenino de Acción Nacional de Toledo para acompañar a la familia de la víctima y luego f mó parte de la comitiva hasta la capilla de San Eugenio, en unión de otra comisión de Acción Nacional masculina. De M a d r i d llegaron, veinte guardias de Asalto para acompañar al cadáver. V i n o con ellos el comandante del Cuerpo, D Eduardo de L u i s en representación del director general de Seguridad, y el comisario jefe de la B r i gada social, Adolfo de Miguel. A la una y media de la tarde partió del Hospital provincial la comitiva de traslado del guardia Ibañez. Todas las calles del tránsito estaban repletas de gente. Abría marcha la Cruz parroquial, siguiendo dos largas, filas de con velas encendidas y después de guardias de Asalto y Seguridad. Dos parejas de ambos Cuerpos conducían el féretro a hombros. Seguían dos muy nutridas filas de Guardia civil y Municipal, el alcalde, con los familiares del difunto, el A y u n tamiento, el gobernador civil, con las autoridades de Policía, Seguridad y Guardia c i v i l y las demás autoridades y detrás numerosísimo público de todas las clases sociales. Cerraba el cortejo el coche fúnebre, que ostentaba cuatro coronas, una con dedicatoria muy expresiva de los guardias civiles de Toledo y concentrados; otra, de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad; d i A untamiento, y del gobernador civil. La g: ente que llenaba lai alies del tránsito presenciaba el paso de la. fúnebre comitiva en respetuoso silencio. E n la capilla de San Eugenio se cantó un responso, despidiéndose a continuación el duelo. E l féretro fué instalado en el automóvil ambulancia de la Diputación, que lo ha trasladado a Madrid. A l partir el camión de guardias de Asalto que le daba escolta, sonó una gran salva de aplausos, a los que correspondieron los guardias de, pie, gn primer tiempo de saludo militar. E n t i e r r o de M a r i a n o Ibáñez R o denas, e ¡guardia de A s a l t o muerto en T o l e d o Madrid 11. P a r a esta tarde, a las cuatro, estaba anunciado el entierro del guardia M a riano Ibáñez Rodenas, muerto heroicamente en Toledo en el cumplimiento de su deber. Según la orden que había dado la Dirección General de Seguridad con objeto de rendirle el homenaje a que se había hecho acreedor por su ejemplar comportamiento, asistirían al acto del traslado del cadáver las autoridades, a las que se había dado cita en la calle de Niceto Ale lia Zamora, esquina a la de la Lealtad, a las cuatro de la tarde. A la hora citada se hallaba en aquel l u gar el auto estufa, ante el cual, había dos automóviles portacoronas. Habían enviado coronas las Comisarías de los distritos, los profesores y alumnos de la Escuela de Policía, los Cuerpos de Seguridad y Vigilancia, y el director general de E s t a d o del guardia A g a p i t o G a r Seguridad. A las cuatro y cinco minutos de la tarde cía. D e t e n i d o s libertados llegó el furgón que conducía los restos de E l cabo Agapito García, que padece una Mariano Ibáñez. herida explosiva en la boca, continúa hoy Acompañaban al fungón, el comisario de muy grave, aunque los médicos conservan alla Brigada Social, Sr. de Miguel, que se guna esperanza que se salve. había hecho cargo de los restos en Toledo, De los 3 S detenidos, que había en la cárcel el alcalde de Toledo y varios concejales. por orden del gobernador y a disposición del Realizado el traslado del cadáver desde el juez, fueron puestos anoche en libertad 19 furgón al coche estufa, a hombros de varios por orden del Juzgado, después de las diliguardias de Asalto, se puso en marcha la gencias que practicó éste, comitiva. Abrían marcha una escuadra, constituida por un cabo y cuatro guardias de Seguridad, O r d e n del C u e r p o de Seguridad con equipo de gala. Iba a continuación el coL a orden del Cuerpo de Seguridad del che fúnebre con seis cintas, que llevaban un día 11 de marzo dice: L o s tristes y lamencapitán, un teniente, un suboficial, un sartables sucesos ociírridos en Toledo demuesgento, un cabo y un guardia. A continuación tran la sorpresa que a nuestra misión en marchaban la presidencia oficial del duelo, servicio nos reserva la suerte o fatal desticonstituida por las autoridades. no. E s preciso que nos sirvan de enseñanza, Figuraban en ésta el ministro de la Goya que aún las tragedias tienen campo de bernación, Sr. Casares; el ex director de Seexperimentación donde aprender. Recuerdo guridad, Sr. Galarza; el coronel ayudante a este objeto mis órdenes al Cuerpo, con d i del Cuarto M i l i t a r del presidente de la Rerectrices que pueden servir de- instrucción. pública, en representación del Sr. Alcalá Z a Los desgraciados sucesos han sido motivo mora; el general de brigada Sr. Caballero, para que el Cuerpo ele Seguridad haya reel comisario general, Sr. Maqueda, en reprecibido un homenaje social, como pocas vesentación dal director general de Seguridad, ces se ha visto. Algún consuelo llevan al coque se hallaba en Barcelona; ej coronel de razón atribulado de las familias y compaSeguridad, Sr. Bermúdez de Castro; tenienñeros, que fortalecerán nuestro espíritu para te coronel, Sr. Panguas; el jefe de la guar- en todas ocasiones corresponder a aquel hadia Municipal, Sr. González Ramos; general menaje con los sacrificios que nuestra m i subdirector de la Guardia civil, los comisasión social nos imponga en el cumplimienrios de la Primera Brigada de Investigato del dsber. Conste en esta orden nuestro ción y de Servicios Especiales, señores A p a sentido pésame a los seres queridos de las ricio y Samuel Martín; el secreta: io general víctimas y conservemos en nuestros corazode la Dirección de Seguridad, Sr. Cavestanes preferente lugar a su memoria. ny; el del director de Seguridad, Sr. V a l F i r m a la orden el coronel inspector, siñor d i v i a el general Benedicto, y el concejal Bermúdez de Castro. delegado de Tráfico, Sr. Talanquer, en re presentación dej. alcalde. E n la segunda presidencia figuraban un hermano de la víctima y varios familiares. Entre el acompañamiento marchaban la mujer y la madre de Mariano Ibáñez. A continuación iban representaciones de los Cuerpos de V i g i l a i i c i a y Seguridad, Guardia c i vil y Guardia urbana. Cerraba la marcha una compañía de Asalto, organizada en dos secciones. L a comitiva llegó hasta la bifurcación de las calles de O Donnell y Alcalá, frente a la estatua de Espartero, donde se despidió el duelo. Ante las presidencias desfilaron durante media hora todas las representaciones y comisiones que formaban en el fúnebre cortejo. Uno de los que en él figuraban y que desfiló ante las autoridades fué Pedro Esteras, el padre del guardia Juan Antonio E s teras, que fué enterrado ayer. Finalmente desfiló la compañía de guardias de Asalto, y terminada la ceremonia el coche fúnebre, los coches portacoronas y gran parte del acompañamiento continuaro. n hasta el cementerio del Este, ante cuya capilla rezó un responso el capellán de servicio. Inmediatamente fué trasladado el cadáver a la manzana 102, letra B, sepultura contigua a la del guardia Juan Antonio Esteras, también perpetua, y a favor de la familia adquirida por el Cuerpo de Seguridad. Antes de introducir el féretro en la fosa fué abierto unos instantes para que se despidiera la familia. Se desarrolló una escena conmovedora de dolor con la madre y la esposa del difunto, que tuvieron que ser retiradas de aquel lugar. Cuando hubo descendido el féretro a la fosa, el coronel de Seguridad, señor Bermúdez de Castro, avanzó, y depositando sobre el féretro un puñado de tierra, dijo: Este primer puñado de tierra que cae sobre tu cuerpo es el homenaje de tus compañeros en honor del sacrificio que has líecho de tu vida y en honor de las personas que y a no han de volverte a ver.