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traje, liso o pespunteado, poco importa; lo esencial es que termine sobre la cadera izquierda. Si se fuese gruesa, nada de cinturones. Las mangas, rectas, sin adornos, llegarán hasta las manos, para esconderse en los guantes. En cuanto a sus vestidos de tarde para hacer visitas, no veo más que dos géneros: de paño brillante negro o de seda mate de igual color. El traje, obscuro, obligatoriamente correcto, lo que no excluirá que sea vaporoso; el cuerpo, bluseado. tiene una sola solapa, que se abrirá más o menos, se gún donde se prenda un broche, que nunca será imitación de una joya verdadera. Nada impedirá poner una nota alegre sobre el negro: una flor, un lazo verde jaspe resulta muy chic. Otro traje puede hacerse de seda estampada sobre fondo marino. Si me atreviese, les hablaría de las faldas plegadas; pero ustedes me piden cosas prácticas, y eso no lo es. Desean ustedes algunas ideas para los trajes de noche, de carácter íntimo. Sobre un fondo de crespón arrasado negro vería con gusto diferentes túnicas. Así se pueden transformar antiguos vestidos que no se han podido reemplazar por otros nuevos. Estas túnicas se hacen más o menos largas, irregulares, rectas, almenadas, etc. abrirán ustedes el escote como les plazca, cortarán las mangas antes de llegar al codo y le pondrán algo a manera de chorrera. Su colorido siempre será favorecido, sea el que sea, porque reposa sobre negro. Otro vestido, de encaje marrón (cuyo éxito no decrece) me parece también interesante la parte superior se velará, si se transparentan brazos y busto. Una colección de jaretitas recogen el escote, y como tienen de largo pocos centímetros, dan amplitud al cuerpo; el mismo trabajo se repite alrededor de la cintura en la falda, ligeramente acampanada, y ya tienen ustedes un vestido fácil de llevar y de bonito aire. Como adorno, seguramente conocen ustedes los collares de flores y otros motivos para realzar una toilette, que las manos hábiles saben confeccionar. Miro su carta, señoras, y veo que he contestado a sus consultas; mi misión se ha cumplido. ¿Puedo confiar en que quedan ustedes satisfechas? He procurado complacerlas; pero si algún punto no está bastante claro, díganmelo, se lo ruego; tengo empeño en reparar el olvido en que las he tenido demasiado tiempo, y espero que no me guarden rencor. TERESA C L E M E N C E A U T R A J E D E T A R D E DE C R E P É D E CHINA NEGRO. (MODELO M O LYNEUX)
 // Cambio Nodo4-Sevilla