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r A B C. D O M I N G O 13 D E M A R Z O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 24 libro l a bibliografía más importante sobre el Greco, aun cuando injustamente haya olvidado la aportación de Mayer. E! Greco de Mauclair. no es un arreglo hábil de lo que otros dijeron; es un estadio vivo, pensado ante l a obra, intentando explicarla por medio de elementos que ésta suministra- -t é c n i c a oficio, composición, fuerza expresiva, acorde cromático, etcétera- -en relación con los datos que l a bibliografía acumuló. N o busquemos en el libro de Mauclair absoluta precisión documental. Quizá cabría- -juzgando con mezquino c r i terio de erudito- -ponerle algún reparo; mas ello. sería injusto. Las páginas sobre l a relación del Greco con Jacobo da Ponte- -Bassano- -son de positivo interés desde el punto de vista de l a técnica del Greco. E s el momento entre 1562 y 1569 cuando el Greco lucha por i n corporarse al ambiente artístico de Vénecia, en proceso de desbizantinización de cuyo momento apenas dejó huellas gráficas, o, más exactamente dicho, apenas se h a n encontrado. E s el momento de lucha aguda para hacer surgir su personalidad latente, que no logra de momento hallar calor o fuerte estímulo para desbordarse. E s el momento de aprendizaje, de acumulación de fuerzas, que en día próximo hallarán en Toledo el choque espiritual, l a proyección sentimental, vigorosa, para fecundar aquella semilla admirable de l a que el Greco fué portador. E l Greco, hechizado. por Castilla, recibe un alma nueva, y Castilla recibe del Greco l a iniciación de u n nuevo arte dice felizmente Mauclair. N o parece aventurado afirmar que si el Greco no da con Toledo en momento propicio de su vida artística quizá se hubiera malogrado. E l arte veneciano, sensual, deslumbrante, adquiere en Toledo por obra del Greco alta espiritualidad, concepto místico, sentimiento franciscano. T r a t a Mauclair con su prosa clara y precisa el problema de las deformaciones en la obra del Greco, planteándolo en su verdadero terreno, que no es otro que el de la expresión. Quien hable en serio de las deformaciones en la obra del Greco caerá en el absurdo de juzgar desde el punto de vista clásico, sin tener en cuenta que el Greco no fué clasicista n i jamás sintió en clásico. Fué ante todo un iluminado y, como tal, un expresionista. A l servicio de la expresión dedicó su vida y su arte. P o r eso. l a obra del Greco no puede ser analizada en detalle, sino en la totalidad de cada cuadro. U n trozo de su pintura analizado separadamente se nos ofrecerá como algo absurdo; en relación con el resto de l a obra a que pertenezca a buen seguro que ese trozo desempeña un papel importante cómo eficaz resorte espiritual. Analiza Mauclair con su sagacidad acostumbrada gran cantidad de obras entre las más representativas del Greco, cerrando sus comentarios con u n capítulo cuyo enunciado E l Greco no ha sido n i h a querido s e r un revolucionario en pintura en cuyas par ginas dedica severos comentarios a ciertos artistas insinceros de vanguardia, cazadores de novedades y de trucos, que intentan utilizar las geniales deformaciones de l a obra del Greco como fórmulas para su arte. E l lenguaje pictórico del Greco- -dice M a u c l a i r- -h a sido creado para expresar un mundo místico. Hablar de él para representar guitarras, manzanas, desnudos groseros y paisajes de barrios viles equivale a i n tentar escribir novelas de bajo naturalismo con el estilo de Santa Teresa... Esta nueva obra de Mauclair (editada por Laurens) por su pasión fervorosa, pero razonada, sobre la estética del Greco, y su impulso creador, debe ser traducida al castellano. España ha ganado con ía acmesiGn del ilustre crítico francés un esforzado paladín del arte español. ANTONIO M É N D E Z CASAL más- explicado por l a incomprensión del Greco, 0 más bien por l a incompatibilidad de su arte con el ordenado espíritu francés. A u n con tal. retraso, bienvenido sea. Camilo Mauclair, viajero curioso y narrador expresivo, viajó por España no hace mucho. Este viaje se le ofreció a modo de cinta de ininterrumpidas revelaciones, que comenta en su libro citado, que muy pronto aparecerá en castellano, fiel y correctamente traducido por mi buen amigo D José Campo Moreno. U n a de las revelaciones más sensacionaL a paz del mundo- -la más estupenda de les que a Mauclair salieron al paso fué l a las tareas de l a ingeniería social que pesan del Greco, contemplado en su ambiente y en sobre la mentalidad humana- -no puede asesus obras fundamentales, en sus obras augurarse por medio de negociaciones polítiténticas creadas con pasión... Esto de l a cas. L a coordinación y cooperación indusautenticidad en la obra del Greco es protrial, con l a consiguiente publicidad internablema que v a urgiendo plantear con gran cional, es a m i juicio, l a única solución. energía, si no queremos contribuir al desprestigio del gran artista. E l catálogo de GEOEGES F D O R I O T la obra auténtica y atribuida en el mundo Boston. al Greco se va ampliando monstruosamente; tan monstruosamente, que l a vida del pro (Copyright, 1932. Newspaper Alliance. pio Matusalén, con suponerla tan dilatada, Exclusiva para A B C. no alcanzaría a. una ejecución de obras tan copio. sa como la que se atribuye al Grepo. E l artista cretense fué un ser de carne y AL M A R G E N D E UN hueso, con necesidades espirituales que hacían vibrar sus nervios con apetencias creaLIBRO doras y con necesidades materiales que i m ponía el vivir cotidiano. E l Greco pintó mucho personalmente, pero también montó taL a obra del G r e c o interpretada ller, como actividad artístico- industrial, que le llevó a producir en serie Esta pro 1 p o r Camilo M a u c l a i r ducción en serie tal vez no fué muy vigila Camilo Mauclair ha escrito u n libro coda por el maestro, o quizá su escrúpulo de! mentando la obra del Greco. Algunos mepersonalidad no fué demasiado severo. L o ses antes h b a hecho sospechar su próxiaí cierto es que aparecen bajo l a responsabilima aparición. A u n sin haberla anunciado dad artística del nombre del pintor muchas concretamente, las bellas páginas que M a u obras que una crítica severa- -tal l a de Cosclair dedicó al singular artista cretense en sío- -no puede admitir. Añádase a esto l a La áspera y espléndida España equivalían profusión de falsificaciones- -algunas admia seguro indicio de que a l ilustre crítico rables- -que circulan por el mundo, ocupanfrancés le preocupaba el problema del Gredo en muchos casos sitios de honor en muco. T a l preocupación fraguó en un bello seos, y el problema se complica y el prestilibro, henchido de fervor por el arte de gio del arte del Greco padece injustamente. Theotocópulos. E l hecho es raro, extraorMauclair acudió a l a propia fuente, a l dinariamente raro, tratándose de un francés. manantial puro que España conserva en el E l arte francés anterior a l a segunda m i Prado, en E l Escorial, y en Toledo, en l a tad del siglo x i x arte amable, a veces dulCatedral y en l a iglesia- museo de S a n- V i zón, en ocasiones ostentoso y espectacular, cente. E n estos lugares Mauclair vio a l pero siempre dentro de lo que hasta hace Greco en toda su pureza, al margen de pocos años se llamaba buen gusto es Jo mixtificaciones de taller y de falsificaciones más opuesto, técnica y espiritualmente, al hábiles. Ante estas fuentes puras comprenarte del Greco, que es todo sentido expre- dió al artista, convirtiéndose en apasionado sionista, misticismo, nervio, desorden, i n de su obra. tención, a l margen de las normas clasicisMauclair tuvo en cuenta al escribir su tas y al servicio de u n ideal sobrehumano. De ahí que se explique en parte el hecho de que Francia, país de cultura viva, de curiosidad siempre abierta a toda manifestación, espiritual, haya retrasado excesivamente el fijar su atención en el arte del Greco, no dedicándole hasta ahora un libro de auténtica S u niño s e criará m e j o r crítica de arte. ¿arian tm continente hoy en perpetua conmoción. ¿Cómo se llevaría a cabo? L a respuesta está en instituciones administrativas y financieras de carácter nacional e internacional. Directorios representativos de todos los países, los que son ya una realidad en muchas actividades, especialmente en algunos carteles internacionales. T a l idea pudiera a l canzar a l a industria en general. Y a se ha empezado a poner en práctica entre F r a n cia y Alemania. aún c o n M A L T A R I 1 A Mauricio Barres, como es sabido, pu. blicó el año 1912 su famoso libro Le Greco ou le secret de Tolede; mas, sin desconocer J a excelencia de esta o b r a como ensayo de gran emoción, no puede ser considerada- -su 1 autor tampoco lo pretendió- -como libro de crítica de arte. Bueno es reconocer, no obstante, que el libro de Barres sirvió a maravilla a modo de tropa de vanguardia encargada de despejar el camino, abriendo seguro paso a l a comprensión del arte del Greco en Francia. Cuando menos, Barres acertó a enlazar espiritualmente el arte del E Greco con el ambiente de Toledo sin recurrir al artificio más o menos científico Tratamiento insuperable para reumáticos, obesos, luéticos; del 1. de abril al 30 de de Hipólito Taine. E l libro de Barres es junio. Todo confort Clima ideal. libro emocionado de bello y cordial lirismo, páginas de sentimiento -así lo definía su autor- glosas de un poeta, escritas al margen de toda precisión critica. DE LA Con sentido de verdadera crítica de arte, escrita por profesional de prestigio, este l i bro de Camilo Mauclair es el primero que sale a luz en Francia, aun cuando con exCKKCEDJLLLA (JIADKH) traordinario retraso- -digámoslo una vez SANATORIO FUEN FRÍA Oficinas? A l f o n s o x n 44. T e l é f o n o t 70i,
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