Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
iáe perfeccionamiento y progreso, del cual no be tiene idea por los que no conocen los valores teatrales actuales, encanijados y apagados bajo la pesadumbre del presupuesto. Recordad esa elocuente frase de Benavente, pronunciada hace meses: N o me atrevo a escribir, porque no me atrevo a arrostrar la responsabilidad de un gasto como el que hoy tiene el teatro. Es imposible, en efecto, intentar nada, tener una audacia legítima, arriesgarse a un ensayo, porque el fantasma de la ruina de unas cuantas personas detiene el impulso de los más atrevidos. L a Sociedad de Autores ve el problema del teatro, en cuanto a lo inmediato, como un alivio de cargas que le permitan seguir viviendo. E n cuanto al porvenir, como un asunto de distribución justa de ingresos. H a y que dotar al actor, a! -scencgrafo, al sastre, al director, a cuantos s o n el teatro, y rebajar las ganancias usurarias de los parásitos. Así se podrá representar a precios módicos, el teatro volverá al pueblo- -a todos- y del pueblo recibirá la savia vivificadora. Así se podrán hacer intentos. en los que siempre fué fecunda nuestra raza de dramaturgos. Así se justificará la protección que le deben la sociedad y el Estado, y no volverá a hablarse de crisis teatral que no es más que el secuestro del teatro por los intermediarios y por el Fisco. TOMAS BORRAS res; los de desecho, quince y veinte. Así que los zuecos y las sandalias de corteza de árbol son los que se usan, pero tantos como calzados de ese modo se ven pies desnudos en los barrizales y los hielos de las rúas. E s cuantiosísima la producción carbonífera, y para exportar millones de toneladas se priva de combustible al pueblo hasta el punto de que en la invernada, cruelísima, sólo se permite calentar las habitaciones- cada cuatro días. Tienen leña pensará algún incipiente bolchevique español. Sí, Rusia posee bosques inmensos que se talan para la venta, y en casa está racionada la leña, como el pan, el petróleo y los alimentos. L a miseria, la desesperación, ei terror del pueblo ruso no pesan en la balanza del dictador. Ordena y le siguen humillados, hipnotizados por su nrsianismo bárba o, legiones proletarias y legiones de condenados a trabajos forzados. V a n por las rutas de la conquista a erigir emporios industriales sobre las aplastavlas generaciones de Rusia, enloquecida y hambrienta. SOFÍA CASANOVA Fútbol en Granada. ABC E N RUSIA- L a tragedia de Rusia se desenvuelve y se amplía en terrenos de fuego y de hielos, en un ambiente de insoportable tensión físico- intelectual que contiene el absurdo, el contraste inverosímil y deslumbrador. E n Crimea, en su vergel de L i v a d i a- -l a meridional y maravillosa residencia de los Zares- existe el palacio del máximo aristócrata del Imperio Yusupof, asesino de Rasputin, y en las trescientas habitaciones de la residencia tienen derecho a vivir, y viven lujosamente, los obreros de la Unión de Trabajadores. Los de Moscú les envidian. E n Moscú y en todas las capitales y villas se hacinan en sus viviendas los habitantes, y las apreturas domésticas continúan e n l a calle, donde tienen que hacer cola horas seguidas para adquirir víveres, la ración a que da derecho la tarjeta individual de racionamiento. ¿Qué víveres reciben? Veámoslo sin hacer con la pluma el comentario. Cada persona en posesión dé esa carta- permiso de comer recibe dos libras de pan negro diarias; cada tres dias, tres cuartas partes de libra de carne; ur. -a vez al mes tres quintas partes de libra de manteca, diez huevos y azúcar, media libra. Los niños, cuarto de litro de leche diario. A estos alimentos dan derecho ios bonos individuales: pero si ocurre que hay menos existencias alguna vez en los depósitos- -por causas claras u obscuras- alguien se quedará a media ración. Entiéndase que únicamente tienen opción a esos bonos de la abundancia los proletarios, toda clase de obreros que corresponde a la primera categoría de los ciudadanos soviéticos. L a categoría inferior, q- -es la de l a inteligencia -profesionales, escritores, etc. ésa tiene derecho solamente a una libra de pan diaria y a menor cantidad de los otros comestibles. E l lujo, el derroche, no faltan en determinados sectores del bolcheviquismo; pero, ¡ay de los infelices que guardan veinte r u blos plata! Como acaparadores de Ja r i queza nacional son ejecutados inmediatamente. Carecen los rusos de todo lo indispensable, de ropas, de calzado, de telas, de luz, de carbón, siendo el país más rico en nafta y en cuencas carboníferas. Un par de zapatos mediocres cuestan hasta ochenta dóla- Se ha inaugurado el campeonato universitario de fútbol en Granada. Arriba, los equipos de Derecho y Farmacia con sus madrinas. Abajo, los de Medicina y Magisterio, también con sus madrinas, (Fotos Torres Días.