Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C M I É R C O L E S 16 D E M A R Z O D E 1 9 3 2 E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. PAG. 1 ECOS, N O T A S Y LEC i TURAS Sorprendidos por la tempestad en los A l pes tiroleses, dos turistas se refugiaron en Ja concavidad de una peña, que simulaba, por so. disposición interior, uno de I O Í asi- Jos de montaña que ahora se construyen. Como ei temporal de nieves no cedía, los dos alpinistas se pusieron tranquilamente a jugar a las cartas, esperando que abonanzase. E s o ocurría hace doce años. Sus cuerr pos han sido descubiertos la semana pasada, en la. misma actitud y con ios naipes en las manos. U n a avalancha de nieves los había solidificado. Sabido es el forcejeo que, como siempre, el ministro de Hacienda, Sr. Carner, ha tenido que sostener con sus colegas para lograr fe. amputación de gastos en los respectivos presupuestos. U n día el Sr. Carner encarece a D F e r nando de los Ríos la necesidad de podar aumentos. E l ministro de Instrucción pública tenía una gran ilusión por sus proyectadas reformas; por ejemplo, el carro de Tespis para representaciones teatrales ambulantes. Resistencias por parte del Sr. D e los Ríos: nuevos requerimientos del Sr. Carner. U n día la promesa de que al siguiente estarían en Hacienda las rebajas solicitadas. Pero el Sr. Carner, impaciente, no puede aguardar más. Y por la noche llama por teléfono al Sr. D e los Ríos. -Q u e r i d o don Fernando, espero esa rebaja para cerrar el presupuesto de instrucción. -Y a irá, ya irá, don Jaime- -contesta con parsimonia el señor D e los Ríos. -i O h J, mire, don Fernando. Es que se me ha ocurrido una cosa: ¿Vamos a suprimir los títeres... U n descubrimiento sorprendente. E l profesor D H Andrens, de l a Universidad John H o p k i n s de Indiana (U. S. of A acaba de enviar una comunicación sensacional a l a Sociedad Química Americana. A creer lo que asegura ese hombre doctísimo, las vibraciones de las moléculas de líquidos, tales como el alcohol, el agua y la gasolina, pueden ser transformadas en cuerdas musicales para el piano y otros instrumentos. E l profesor Andrens ha encontrado que en el piano las vibraciones del alcohol etílico producen sonidos dulces y particularmente gratos al oído. Según parece, el agua es menos armoniosa, y la gasolina recuerda las estridencias del jass- brmd. E l alcohol corriente suena con acentos guerreros. De la cerveza no dice nada. Véase por dónde, el bebedor más modesto puede jactarse de llevar consigo una sala de conciertos. E n Yucatán (Méjico) han sido descubiertas por el arqueólogo americano J R. Cárter tres ciudades subterráneas que pertenecieron a la civilización üe los mayas. Sus dimensiones son bastante grandes y una de ellas ha debido ser un centro i m portante. H a n sido puestos al descubierto cuatro edificios de una estructura formidable. E l mayor de ellos tiene setenta pies de altura, y la pirámide más elevada recuerda por su construcción a la de d u c h e n Itza, denominada el Castillo, v probablemente la más famosa de todas ¡as ciudades de los antiguos mayas. U n o de los edificios descubiertos ofrece la particularidad de ser redondo, lo cual contrasta con las construcciones ordinarias de aquella época, que solían ser rectangulares casi siempre. Se supone que estos edificios servían de ¡observatorios a- -los sacerdotes. EL HOMBRE D E L DÍA HINDENBURG Sesenta y seis años relativamente obscuros de militar prusiano. Luego, de repente, la gloria. Salvador del país, invadido por los- rusos; ídolo de la nación, generalísimo, admirado por los mismos enemigos. A él le debe Alemania en gran parte que la vuelta a la Patria de mitones de soldados y su desmovilización se hayan realisado sin graves complicaciones. Después de la mayor de las guerras, Hindenburg se retiró a la vida privada. Pero el destino no le deja descansar. El primer presidente del Reich muere prematuramente y las derechas necesitan para la segunda votación un candidato único, mi nombre que reúna alrededor de sí a millones de votos. Hindenburg triunfa sobre el candidato del centro y de las izquierdas; pero, una ves que juró fidelidad a la Constitución democrática de Weimar, se transforma en defensor del nuevo régimen. Pasada ya la edad patriarcal de ochenta años, Hindenburg llega a ser el hombre providencial (en su caso, el adjetivo no es exagerado) de Alemania. La nación alemana ve en Hindenburg al que mejor personifica las virtudes germánicas: la moralidad, el sentimiento del deber, el sacrificio de sí mismo, la fidelidad a la palabra dada, la laboriosidad incesante, la caballerosidad. Hindenburg es realmente una personalidad que inspira veneración, y su reelección llenará de satisfacción, no sólo a los amigos de Alemania, sino, a todos los que anhelan la Pan entre. los pueblos,