Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
población se lanzan armados al arroyo. N o se oye todavía el grito de ¡V i v a l a libert a d! pero sí los de ¡V i v a la P a t r i a! y ¡Mata os marinheiros! JH fusilería estalla en diversos puntos de la isla de San Antonio, y la sangre corre al grito de ¡V i v a la P a t r i a! E l gobernador, a la primera descarga, en vez de obrar enérgicamente, se refugió e n la fortaleza de B r o w n L o s insurrectos acabaron por hacerse dueños de l a situación y obligáronle a capitular en condiciones tan humillantes cuanto- r i d i culas para el Poder real. E n v i r t u d de ellas, el gobernador se embarcaría inmediatamente en- una goleta para Río Janeiro, y antes de que partiese la escasa guarnición que le había quedado adicta se unió a los regimientos sublevados. L a mayor parte de sus generales ¡quedaron presos. E l nuevo Gobierno publicó varias proclamas llamando al pueblo a sacudir el yugo de una Corte corrompida y costosa, donde tqjjo se hacía en provecho de los favoritos y nada en el de la nación. P a r a no alarmar a los plantadores se declaró que, bien a pesar del Gobierno, por PATRIOTAS E N VIAJE D E PROPAGANDA REVOLUCIONARIA POR LA INDEPENDENCIA BRASILEÑA esclavos negros para reforzar el ejército i n surgente. L a s fuerzas de éste de componían de pobres lavradores y moradores, reclutados por la fuerza. N o se había podido armarlos ni. vestirlos. C o m o no entendían nada del asunto que se ventilaba con las armas en l a mano, pensaban solamente en volverse a sus labores agrícolas. L a s tropas reales eran más numerosas; pero, a excepción de la Caballería, poca c o n fianza podía poner en ella su jefe: Pobres indios, a quienes se había obligado de prisa y de cualquier modo a alistarse, pertrechados con sus arcos y demás residuos de a r mamento salvaje! T a n poco temibles eran las fuerzas sublevadas y las adictas al Poder real, que difícilmente podría el historiador señalar por qué vencieron las segundas. M e j o r dicho, por qué h u y a o n las primeras a los primeros disparos y dejaron el campo libre a las segundas. N o hubo más que una escaramuza con nombre de batalla, que ocasionó solamente ¡tres bajas... E l cabeza de l a sub evación, D o m i n g o Jozé M a r t i n s el hombre que mayores coraje y brío mostró durante la conspiración y d u rante los combates, hubo de refugiarse en una choza y disfrazarse para escapar a sus 1 VISTA D E VILLA RICA OURO FKKTO (ORO NEGRO QUE SI H O Y ES MODELO D E URBES PACIFICAS, CUANDO E L AGOTAMIENTO DE LAS MINAS AURÍFERAS LA ARRUINO TROCÓSE EN GUARIDA D E DELINCUENTKS TALES, QUE TODOS LOS CRÍMENES REGISTRADOS E N UN AÑO POR UN GRAN DIARIO EUROPEO NO ALCANZARÍAN LA CIFRA D E LOS COMETIDOS E N SUS TENEBROSAS CALLES entonces no se tocaría al régimen de esclavitud de los negros, de los pobres negros e indios a quienes se había forzado a alistarse en las filas de la insurrección. Las revoluciones rara vez pueden cumplir las promesas que prodigan antes de estallar para captarse adictos. Se proscribió de la conversación las antiguas fórmulas cuya cortesía parecía con exceso s e r v i l en lugar de vossa mtreé, se dijo sencillamente vos. E n vez de señor, patriota, términos equivalentes a la expresión de ciudadano y a! tuteo que había prevalecido en la F r a n c i a revolucionaria de 179.3. E n marzo de 1817 la independencia había adquirido cierta consistencia. Se esperaba la adhesión de todos los territorios brasilefios. U n detalle curioso: la revolución carecía de imprenta. Se hizo venir una de Londres. Pero al i r a utilizarla se halló con que no había obreros D e prisa y corriendo, dos monjes, un inglés y un marino francés se improvisaron obreros tipográficos. O r g a n i zado aquel establecimiento, se v i o cuan necesario era aquel poderoso medio de dirigir la opinión pública. L a diligencia y la energía del conde de los A r c o s gobernador de la antigua capital del B r a s i l amenazaba malograr la insurrección. Entonces se emancipó unos millares de ISLA D E SANTlA CRISTINA, OTRO TIEMPO LUGAR MALDITO D E DEPORTACIONES, POR IGNORARSE LO DELICIOSO D E SUS PAISAJES Y D E SU CLIMA, TAN SANO, QUE E N E L SIGLO PASADO LOS MÉDICOS LO CONSIDERABAN INSUBSTITUIBLE PARA EL RESTABLECIMIENTO DE LA SALUD D E LOS NAVEGANTES FATIGADOS POR LARGAS TRAVESÍAS Y D E LOS ENFERMOS QUE NO PODÍAN RECOBRARLA BAJO E L SOL ARDIENTE D E LOS TRÓPICOS