Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
i I N T E R I O R D E r. A M E Z O U I T A t EL- AKSA favorecido con la suerte de llegar al propio Paraíso, de donde tornó con una hoja verde en una de las orejas... Junto a estas fantásticas, eternas fábulas de los creyentes de Alá surgen los recuerdos de la verdad evangélica, que aquí, en el recinto de esta mezquita, lo mismo que en las demás construcciones muslímicas que coronan la cumbre del M o r i a h han de despertar tristes añoranzas en la mente de todo buen cristiano. H a c i a la extremidad meridional de la gran nave, a un lado de la crujía central, es el emplazamiento donde estuvo la habitación ocupada por la V i r g e n María durante su permanencia en el templo, asilo también de la profetisa A n a de la tribu de Aser, y l u gar asimismo donde la Madre de Dios hiciera la ofrenda de su divino H i j o que recibido fuera en brazos del anciano Simeón. Este lugar, acaso el más bello de la mezquita y defede luego el de mayor interés para todo peregrino cristiano, está formado por cuatro pilastras y dos columnas entre cada una de ellas, de mármol manchado de verde, l i geras y rematadas por cornisas de estilo corintio. E l salón de los Templarios, que ya dejamos dicho se ve situado en et extremo i z quierdo de las naves laterales, es un i n menso recinto de gusto marcadamente bizantino, licuó de arcos y columnas de- estilo y belleza relativas y determinadas. E s aqui el lugar donde el Rey Balduino II concediera, en el año 11.18, a H u g o de Paganis, Godofredo de Sant Omer, Gaufrido B i s o i Pagano de Monte Desiderio, Archembando de Santo Ameno, Rotallo y otros tres compañeros de armas, permiso para que en esta misma sala establecieran la Orden por ellos fundada de los Caballeros Templarios, tomando como mo- delo a los canónigos regulares de San Agustín. Sabido es que e 1 espíritu de las Cruzadas y el continuo estado de guerra en que hicieron estar los mahometanos al nuevo reino de Jerusalén fué causa de la creación de esta y otras importantes instituciones, que vinieron a formar una especie de caridad armada adquiriendo, desde luego, por sus servicios y proezas, un alto renombre en las lides de la cristiandad. N o s referimos a las tres principales Ordenes militares de los Caballeros hospitalarios de San Juan Bautista, Teutónicos y Templarios. Aún en la actualidad este salón se sigue designando con el nombre de S a l a de A r m a s de los Caballeros Templarios sirviendo de oratorio a las mujeres musulmanas que a su recinto acuden a ofrecer sus rezos en honor de Alá. V. D E D I E Z VICARTO
 // Cambio Nodo4-Sevilla