Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ILUSTRAD O A Ñ O VI G E SJ M C G T A V O 10 CTS. N U M E R O FUNDADO mi RIO j JLm J D E 1905 P O R D T O R C U A T O LUCA DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E 8I MOCTAVO 10 C T S N U M E R O D E TENA E L i. D E T U N I O E NC FES ...iPERO líclacion cíe los sueldos que perciben los señores diputaclos. NOS REIMOS M A S Fiestas, bailes, conciertos... ABC E N RUSIA E l experimento staliniano. Sta- 3i n grod. U n nuevo régimen tiene que acarrear muchas cosas, algunas aceptables y otras malas, naturalmente. L o curioso es que un nuevo régimen tenga que venir acompañado de un séquito ele palabras inopinadas, que pueden ser tan intrusas como feas. A s i la República nos ha traído ésas palabras abominables de estructuración, juridicidad, jabalí, cavernícola, enchufe. L a palabra enchufe es fea por sus cuatro costados. Fea al oído, fea de pronunciar y fea por su significado etico. Durante varios meses hemos vivido los españoles bajo el oprobio, bajo la humillación y la obsesión de una palabra que ofendía los más hollóos sentimientos de una raza que se ve obligada a vivir con penosa estrechez teniendo grandes vicios y grandes vanidades. E l enchufe era el magnífico usufructo del liberal- Presupuesto; esa aspiración suprema de todo español legítimo. Y al fin el Gobierno mismo se ha encargado de desencantar a quienes soñaban con fastuosas rapiñas. Ahí esta el Diario de Sesiones, Nadie sabe con certeza absoluta cómo ocurrió la cosa. L o positivo es que hubo un pleito, que se falló en primera instancia a favor de la parte demandante, que no apeló la demandada, que la sentencia quedó firme y que el viejo propietario del inmueble tuvo que abandonarlo para que el nuevo amo temara posesión y ocupase la planta principal. Como las gentes gustan de variar de comidas y piensan los enfermos que al mudar de postura se les v a a quitar el dolor, los inquilinos se alborozaron mucho con el cambio de dueño. Además- -todo hay que decirle- -había circulado días antes la estupenda noticia de que éste que llegaba se traía el propósito de rebajar los alquileres, revocar las fachadas, pintar y empapelar de nuevo las habitaciones, estucar las alcobas, entarimar los suelos, decorar la escalera, instalar baños hasta en l a portería, establecer servicio de autobuses gratuito para los de la casa... ¡L a caraba! como exclamaron desorbitadamente los vecinos de las guardillas, a quienes, por contera, se les ha, con su lista grande de los diputados. C o n bía prometido regalarles la propiedad de la relación sucinta de lo que ganan (al mesus tabucos. nos oficialmente) ...Pero pasaba el tiempo y no se hacía L a famosa lista ha puesto casi al descuobra ninguna. Aquella hermosa finca, lejos bierto la vida doméstica de los padres de de mejorar, iba estropeándose. Desconchados la Patria. E l público ha podido conocer sus y grietas se extendían por las fachadas. E l ingresos, y calcular, por tanto, el número decorado interno era ya una desdicha. de chuletas que pueden comer y los trajes que sus hijas pueden adquirir al año. H a y P a r a mayor dolor, los moradores más pusus diferencias y desigualdades, como en dientes vieron disminuir sus rentas, mientoda combinación humana. Sabemos, por tras que a los humildes comenzaba a faltarejemplo, que Unarmmo cobra 15.000 peseles el trabajo. tas de un lado. 3.000 de otro, IO. COO de otro Una comisión de éstos abordó al adminisy 12.000 por el acta: 40.000 pesetas anuales, trador. Puesto que era preciso realizar unas para un hombre solo que ame el dinero, reobras y no pocos vecinos se encontraban pasulta una cantidad bien halagüeña. Pero ahí rados, por qué no acometer l a empresa? está Ortega y Gasset, que cobra 13.000 pe- Imposible! ¡Imposible! -se debatía setas como profesor y 1 2 0 0 0 como diputaaquél- ¡N o puede hacerse nada! ¡N o tenedo; ¿es suficiente para un filósofo? Y o mos dinero! ¡H a y que reducir gastos! sólo sé que L u i s Bello, que no es más que Días más tarde suprimióse el servicio de escritor a secas, cobra las 12. CO 0 pesetas autobuses. Después, el montacargas. Luego, de su acta y el resto tendrá que buscárlos ascensores. Y por último, se elevaron los selo por ahí como pueda. alquileres. Otros sabrán mejor que yo si estas ex- ¿También ésto? -plañía el vecindario- hibiciones casi domésticas son edificantes. Pues ¿para qué le sirve al dueño no gastar? Y o me limito en estos casos a recordar ¿Qué hace con el dinero de las economías? aquellas expansiones literarias, aquellos ma ¡Mientras que asi se lamentaban se aproxinifiestos o boletines con que Primo de R i- mó el cumpleaños del casero, y se les dijo a vera solía algunas mañanas sorprender a todos que tan solemne fecha iba a ser festesus vasallos; era tan vulgar aquella literajada con espléndida pompa. L a vecindad tura, tan inocente el aire de todo aquello, mostraría sü júbilo poniendo colgaduras y oue uno como español cmedaba ruborizado. guirnaldas de luces. Sé bailaría en el portal; Como país pequeño y ele parcos recursos, habría cines en los patios; un teatro en el hav en España una tendencia a caer en la jardín; en la azotea, fuegos de artificio... vida de patio de vecindad. Repito que yo ¡L a caraba! como esta vez decía el admino me meto a juzgar la conveniencia de exnistrador, reventando de gozo. hibir al aire los trapos domésticos, sean- Pero si nosotros no estamos para fieslimpios o sucios. Y o soy un simple trantas! -protestó aquella gente- ¡S i hay a l seúnte, un espectador que mira y pasa. gunos enfermos y les molesta el ruido! Y ¿Que hay que infundir un cierto aire esademás, es absurdo que no habiendo dinero partano a la eolítica española? B i e n adpara arreglar la casa lo tiren en jolgorios. mirable. Los tiempos son duros, y un poco Cómo, en una fachada, llena ele desconchade espartanismo a todos nos ha de sentar dos, van a ponerse colgaduras y tenderse oportunamente. L o importante, por el moguirnaldas? mento, es que la República expulse de su- -Precisamente, amigos: para que no se seno la hez de esas palabras feas que lia vea el desperfecto. acarreado. H a y palabras que deshonran sólo ¿Y esas músicas, y esos fuegos, donde por su sonido. Y un ñoco de elegancia es tantas voces se oucian? cosa oue le va bien hasta a una austera -E s lo más indicado... para que no se República de trabajadores. escuchen los quejidos. TOSE M A Faltan operarios en Rusia para proseguir con el ritmo convulsivo de l a pietilelka l a transformación mágica, y eso que se ha anulado en los sitios que conviene uno de los postulados socialistas: l a jornada de ocho horas. Diez, doce, cuantas horas impone la prisa constructora trabajan los libres proletarios bolcheviques. Como n i eso es suficiente, van á hacer venir los Soviets unos centenares de operarios especialistas yanquis que engrosen la colonia de sus compatriotas en la nueva urbe staliniana. Es con América- -que no ha reconocido a los Soviets- -con quien mejor se entienden los rojos. Casi íntegra l a exportación de manganeso v a a los Estados Unidos, y, como indiqué, son miles los ingenieros y los técnicos de diferentes oficios que laboran en la obra staliniana. ¡Y qué obra! Desde el Cáucaso a los Urales extiéndense en frente i n expugnable las fortificaciones industriales y los centros agrícolas aprovechando el curso de los ríos. E n l a margen meridiana del río madre de Rusia, el Wolga, resplandece la recién creada capital Staíingrod- -ciudad de Stalin- afirmada en Zavizina, metrópoli un día de los tártaros, dominadores de los rusos doscientos años. E s imponente y bello el aspecto de l a gran Staíingrod. Síntesis de su apogeo es l a fábrica monumental de tractores, que surtirá de ellos al país y producirá en abundancia para la exportación. E n el río Dniepr, que atraviesa U c r a nia, su famoso dique mide una milla de longitud y es centro de electrificación capaz de rendir miles de millones de kilovatios a la hora... Fábricas de armas y de materias químicas prosperan en esos sectores, donde, por lo general, se paga bien (dos- cinco rublos diarios) a los obreros especializados. Si damos un salto geográfico del Cáucaso a los Urales nos enfrontamos con otros núcleos de la cadena de minas y centros industriales en explotación, siendo de los mayores el de Azbest, donde actúa el magno trust ame ficano de ese nombre. E n ei lugar más recóndito de Rusia e inaccesible, en Czelawinsk, existe otra fábrica de tractores, de herramientas y de cuanto es indispensable al intensísimo cultivo moderno de la tierra. E n el U r a l se afinca el sueño del georgiano José Dzugaszwile, que ha entrado en l a historia de Rusia con su nombre de guerra, Stalin. Es esa cordillera rusoasiática donde el suelo guarda tesoros indecibles que anhelan desentrañar los rojos, delirantes de grandezas. Las cifras de ganancias y de toneladas de producto i C os que lanzan al mundo los Soviets aca ó rozan una hipotética posibilidad; pero hoy recuerdan esas cifras el juego de cubiletes en manos de un prestidigitador de feria. A excepción de la exportación de manganeso, cada producto de los comprendidos en el dumping no resarcen la mano de obra L o s ferrocarriles dan déficit, v déficit l a exportación total, que se hace a grane! y a escape para atender de día en día íos gastos de la reforma y los de propaganda. SOFÍA CASANOVA SALAVERRIA. RAMÓN LOPEZ- MONTENEGRO