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A B C. S A B A D O 26 D E M A R Z O D E 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 16. EL DIPUTADO POLIZÓN Algunos colegas siguen comentando estos días el anteproyecto sobre la ley electoral. Mucho habrá que decir cuando se publique el texto completo. P o r nuestra parte, ya hemos señalado los puntos principales que, a nuestro parecer, no deben prosperar. Pero aún hay otros que agravan el sentido restrictivo, según se -wnfirmará en el pormenor. Cuanto sea. menoscabar el derecho libérrimo del votante para elegir habremos de rechazarlo, y seguimos preguntándonos cómo podrán defender el procedimiento de las listas cerradas e inalterables los periodistas que se dicen defensores de la democracia. Nos imaginamos los equilibrios grotescos a que han de acudir para demostrarnos que en pura democracia el elector ha de prestar ciega obediencia al Comité y resignarse a dar el sufragio únicamente a los candidatos que se íe dicten. Sobre todo, esperamos con viva curiosidad la defensa que se haga de un txtremo que aún no se ha rozado en los comentarios, lo que se refiere al candidato cuyo nombre tachen los electores de una lista. N o se le reconoce al elector el derecho de substituir algún nombre; pero sí el de tacharlo. ¡N o se diga, pues, que al elector se le obliga a votar una lista íntegra! Sólo que ese derecho es una ficción, y más bien d i ríamos una burla. E n efecto, el candidato tachado no pierde el sufragio; o, para decirlo más propiamente, no queda descontado para participar en el resultado según el divisor. L o que sólo pierde es lugar, suponiendo que no sea el último, porque en tal caso no pierde n i eso. U n ejemplo enterará al lector con más claridad y precisión. Supongamos una lista de cuatro nonAres, el segundo de los cuales sea Juan Martínez. Y supongamos que la inmensa mayoría de los votantes tachan a Juan Martínez. A l efectuarse el escrutinio en las secciones, y luego el de conjunto en la Junta provincial, Martínez queda en el cuarto lugar. S i los votantes suman 60 000, Martínez no es diputado. ¡A h pero si los votantes son más, todo el remanente queda a favor de Martínez para que, sumándose otro resto u otros restos, alcance los 20.000 votos! Y si los votantes han sido 80.000, entonces Martínez es, desde luego, diputado, aunque le hayan negado el sufragio los 80.000 electores. L e basta con haber ido en la lista; la ley le distribuye su cuota de 20.000 sufragios, como a los demás. E l Cuerpo electoral ha rechazado a Martínez por indigna, por incapaz... por lo que sea, con perfectísirao, con libérrimo derecho. Pero la ley se ríe de ese derecho y dé esa repulsa, y sobrepone el Comité la voluntad del Comité, o el capricho del Comité, por encima del Cuerpo electoral. Quiera éste o no quiera, Martínez es diputado. A n tes, por imposición de. un cacique o del Gobierno, se mantenía una candidatura; pero, al menos, al elector, o a los pueblos, les quedaba el recurso de abstenerse. Con el engendro que se propone como ley, es inútil que se opongan no ya censos parciales, pero incluso el censo entero de una provincia, de una total circunscripción. Con que todos, absolutamente todos, los electores se pusieran de acuerdo para- repugnar un can- didato, no adelantarían nada. Impuesto en la lista por el Comité, es un partícipe alícuota del volumen de votantes en el dividendo. D e modo que resulta verosímil la hipótesis de que sea diputado por. Madrid un candiato al que no quiera votar n i un solo elector de Madrid. ¿N o es ésto inaudito, no és esto algo asombroso, no es esto algo como de maravillosa magia? U n caballero a quien no se le otorga un voto y que sale de la chistera del prestidigitador con 20.000 votos I ¿Y la voluntad del Cuerpo electoral? L a elección, ¿no es un otorgamiento de mandato? ¡B a h! Esas son antiguallas de l a pobre gente que no conoce el progreso jurídico. L a verdadera democracia, l a última palabra de la democracia, es el imperio del Comité. Con ese imperio se acaba el caci- í quismo suelto y se crea un nuevo caciquismo, que ya no e ¿de Fulano y Mengano, sino de las Juntas de los partidos. ¿N o es un adelanto? P o r lo menos- -decimos nosotros- -es una nueva forma. N o cabe negar la novedad. N i el sentido democrático. Sobre todo en el caso del diputado sin votos, del que puiéramos llamar el diputado polisón, que también es hijo de Dios y del Comité, aunque el Cuerpo electoral no lo quiera. S i los Comités representan a los partidos, y los partidos a la opinión, y la opinión al país, y el país al sector. de la raza humana que puebla España, es evidente que el polisón designado por el Comité está designado por España. Y los diputados deben ser nacionales; no de comarcas n i provincias. L o demás, es discurrir en cavernícola; lo demás no es democrático. Pues, nada. Que sea Martínez diputado sin electores, y ¡viva la democracia! j t 0 f! t IW INFORMACIONES Y N O T I C I A S POLÍTICAS Declaraciones de! señor R o y o V i l l a n o v a sobre ios Estatutos Bilbao 25, 4 tarde! E l escritor Cecilio Garcirrubio ha obtenido de D Antonio. R o yo Villanova una interviú, en la que el ilustre diputado agrario ha mantenido con el periodista el siguiente interesantísimo diálogo: ¿E n qué sentido se resolverán los E s tatutos vasco y catalán? -E n el sentido de una autonomía económico- administrativa, lo más amplia posible, desprovista de todo carácter nacionalista y, antiespañol. -i Qué ambiente existe en l a- Cámara? -L a discusión comenzará cuando terminen los presupuestos, alternándolos con l a reforma agraria. E l ambiente de la Cámara es de recelo, sobre todo ante las últimas declaraciones del Sr. Maciá, molestas y depresivas para la soberanía de las Cortes. ¿Qué opina usted de la labor, en total, del Gobierno republicano? -Reconociendo en los ministros el mejor deseo, la labor de conjunto se resiente de S E P R O H I B E L A E N- falta de unidad y de preocuparles más el efectismo de galería que la eficacia guberT R A D A E N B É L G I C A A nativa. ¿Q u é política cree usted que debe seCASANELLAS guirse? -L a única manera de consolidar la ReY los gendarmes Jo conducen a la pública es que se practique una política frontera y lo entregan a la P o l i- francamente conservadora en el orden moral, y resueltamente burguesa en el orden cía francesa económico, para devolver la confianza a l a Bruselas 25, 4 tarde. La Nation Belge clase capitalista y reanudar e intensificar el movimiento de los negocios y de la i n anuncia que la Dirección de Seguridad beldustria, con lo que terminaría el paro obrero. ga ha dado instrucciones prohibiendo la en ¿No cree usted que l a persecución a los trada en Bélgica del comunista Ramón Caciudadanos redundará en perjuicio de los sanellas. perseguidores? Inmediatamente se tomaron medidas en la -Evidentemente. P o r ello, los gobernanfrontera, y Casanellas sólo pudo llegar a la estación- fronteriza de Quievrain, donde fué tes franceses, cuando, en 1901, implantaron las leyes de separación de la Iglesia y él detenido por la gendarmería belga en el tren Estado se ocuparon de que no hubiera márde París. tires. Los gendarmes condujeron de nuevo a- ¿Q u é criterio le merece la propaganda Casanellas hasta la frontera, y le entregaron católico- agraria? a la Policía francesa. -M e parece muy bien, pero insuficiente para combatir el peligro socialista, pues hay, L o que dice el ministro de la muchos republicanos y muchas masas neu. tras que, siendo conservadores y gubernaGobernación mentales, se resisten a seguir movimientos demasiado derechistas. Preguntado ayer en el Congreso el minis -Cuando las derechas formen un solo tro de la Gobernación sobre si tenía noticias núcleo, ¿quién como usted más capacitado respecto a la negativa del Gobierno belga para asumir la jefatura? a dejar pasar la frontera a Casanellas, y la- -T e m a delicado- -contesta el Sr. R o y o posibilidad de que éste tenga que volver a España, respondió que lo ignoraba. V i l l a n o v a- Las jefaturas se ganan en el- ¿Y si fuera cierto? -le preguntaron. Parlamento. Recuérdese el caso de D A n- -Pues si fuera cierto- -respondió el m i tonio Maura. S i en las próximas Cortes hunistro- ya veré cómo, resuelvo el caso. biese un gran núcleo de derechas, bien pron- Porque si me lo traen otra vez para acá. to surgiría su caudillo. H o y por hoy, nadie Y el Sr. Casares Quiroga no terminó la puede negar al Sr. G i l Robles condiciones frase. envidiables de juventud, cultura, elocuencia y serenidad. ¿Con una propaganda intensa, se podría llegar a la revisión de la Constitución? -D a d a la manera en que ha quedado redactado el artículo 125 de la misma, considero humanamente imposible que se reúnan Entre las notas de arte que apalas dos terceras partes de diputados coincidiendo en los artículos reformables y en l a recen reproducidas en el número abnegación de evitar un acuerdo que autode mañana de B L A N C O Y N E máticamente produciría su próxima disoluG R O figuran una reja de la salción. mantina Casa de las Conchas, ¿Q u é opina usted de la ley del D i v o r una pareja de montañeses de cio? León, un dibujó, E n el campo- -E s a ley, como la de Secularización de de polo de Bagatelle y, sobre Cementerios, parece inspirada en el deseó todo, Un, admirable retrato dé las de distraer con reformas de sentido antirreligioso las ilusiones de mejoras económihijas del pintor polaco Szankuscas que despertaron los socialistas en su t) roki, hecho por este insigne artista. paganda electoral. r Arte polaco moderno
 // Cambio Nodo4-Sevilla