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Tengo un camino que recorrer- -añade- -y lo recorro animoso y decidido. Nos ha parecido escuchar el a l i e n t o de la flecha que ha sido disparada por una mano h á b i l Contra el blanco. L a flecha conoce su destino, y aunque ladren los perros o griten los aduladores la flecha irá a clavarse en el centro de la diana. 1 Luego, con e! hígado. E l declarante ha escogido un día tipo. En ese día hay una Hora que exige saber lo que dicen los críticos de la comedia estrenada anoche... ¡A h! L o que hay en el título alusivo a la bilis no es de Arniches. Don Carlos es incapaz de alusiones molestas. L o hemos puesto nosotros para hacer una concesión al tópico que sitúa la crítica de teatros en la glándula biliar. ¡Asaúra! Y dice A r n i c h e s Y o después de los estrenos, leo toda la Prensa. Jamás me han afligido las censuras. Recojo de ellas lo que tienen de provechoso y estimulante; aparto cuanto es a g r e s i ó n apasionada... Y sigo mi ruta con seremdad y alegría. Y así en los cuarenta y cuatro años que llevo escribiendo para la escena. Hemos querido que él declarante nos diga aleo anecdótico sobre sus estrenos. E L MAESTRO ENSAYANDO E N E L TEATRO. -De la crítica... ¡Nada de críticas de crítica! -De los actores, de las obras... -Nada actúa! por Dios... -Cualquiera cosa que dé un matiz gracioso a la entrevista. Porque, usted se llama Arniches. y yo, me juego la firma... -Pues le diré una cosa de Mesejo... E m- pezaba el siglo y estrenábamos en. Apolo López Silva, Sinesio y yo El siglo XIX, con música de Quinito. Don José Mesejo, en uno de los cuadros, que era un apunte de saínete taurino, hizo las primeras escenas y desapareció. A l final le correspondía intervenir... y no parecía. No parecía por parte, alguna... Era que, creyendo terminado su papel, se había ido a su cuarto y se había desnudado... ¡P o r Dios, D. José, que falta el final... Y D. José estaba en calzoncillos... Se echa la capa sobre los hombros, se pone el sombrero y a escape sale a escena. Tenían que notificarle que su mujer se había escapado con un banderillero de PepeHillo. Mesejo oye la noticia y contesta: ¡Pues no es eso lo peor, sino que me han atracado unos ladrones y miren ustedes cómo vengo... Entreabrió la capa y se mostró en paños menores. ¡Me han quitado hasta la peluca... L a carcajada del público duró cinco minutos, y el éxito del cuadro fué enorme. Después, con ei corazón. Terminadas las horas de trabajo, ¿a qué se dedica Arniohes... Nos dice: -Esas horas de labor son para mí las más interesantes del día, y después consagro ratos relativamente breves a... ¡a rejuvenecerme... Me rejuvenezco tanto, tanto, que vuelvo a ser niño. ¿Cómo... Dedicándome a jugar con mis nietos. ¿Lo comprende usted ahora... Los nietos son como si los hijos volvieran a ser pequeños... Los ojos que se hicieron experimentados vuelven FLORENTIKA, LA TABERNERA, SIRVIENDO A ARNICHES D E MERENDAR
 // Cambio Nodo4-Sevilla