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A B C D O M I N G O 27 D E M A R Z O D E 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 24. clases sociales, quizá únicamente distinguidos por la acción que les ha llevado a comparecer ante el Rey. Junto al nombre de un par del Reino leemos el de un humilde fogonero de buque; al lado del de un mariscal de campo, el de un empleado de Correos; después del de un ministro de la Corona, el de un policía o un maestro de escuela. Inglaterra ha realizado el milagro de hacer de su culto por la democracia y la equidad, no un mito mitológico, sino una práctica, que, sin más limitación que la i m puesta por las deficiencias humanas, se observa, y que tiene diario cumplimiento. Esta sana tendencia a honrar, exaltar y aprovechar los méritos de todo el que demuestra poseerlos, tendencia que, desde un punto de vista, más utilitario, es el arte de sacar partido a las cualidades del individuo en beneficio de alguna cosa, y en último término de la comunidad, no es virtud generalmente extendida en otras naciones. Su falta constituye una de las más graves remoras al progreso, por cuanto mata un sinfín de iniciativas, que, por carecer de estímulo, quedan sin desarrollar. Harto ingrata es la lucha por la vida, sin que la agrave el saber que no hay probabilidad de premio más quepara las acciones que tienen su remuneración directa y personal. U n a de las causas más claras del enorme progreso realizado por los Estados Unidos desde los tiempos de Washington ha sido la seguridad, sentida por cada uno de sus habitantes, de que el mérito lograría una recompensa segura, y que el que lograba destacarse y sobresalir tenía abierto el camino al éxito. Pero siempre cabe elegir entre dos sistemas, y basar sobre cualquieta de ellos el edificio de la nación. Se puede optar, o por estimula- el mérito mediante la seguridad del premio, o por menospreciar los valores que no vayan apoyados por la recomendación o la influencia, matando de paso al mérito. Todo es cuestión de gustos. Pero no se olvide que al elegir el segundo de estos sistemas se acaba para siempre con un factor esencial para el avance colectivo en la vida moderna: la estabilidad. L a fuerza de una recomendación, la protección, de una i n fluencia, terminan al operarse un cambio en una situación o al extinguirse la vida del hombre que actúa de padrino; y cuando esto sucede dentro del segundo sistema, poco valen los méritos demostrados, las aptitudes probadas, los servidos rendidos; la cuestión es dejar paso a lo que viene, a lo nuevo, que con el tiempo también tendrá que abrir camino a lo que venga después. Ni. un- solo momento podrá estar seguro un hombre de que mientras trabaje y cumpla, su situación tiene garantías de estabilidad; n i siquiera las tendrá aunque logre distinguirse, aventajar a los otros. Todo es inquietud, desasosiego, incertidumbre; y es inútil acometer empresas que requieren trabajo asiduo, o que han de rendir frutos en fecha algo lejana. Decae la afición a la vida, falta del estimulo que merece. P a r a qué plantar un árbol si no lo veremos crecer; para qué cuidarlo una vez plantado, si no nos lo agradecerán nunca. Luis ANTONIO BOLÍN Londres, marzo, 1932. zada de tragedias rugientes. E n los Estaresignaba la muchacha con z. tuerte; de! dos Unidos, como en Alemania y en todos í hombre que amó. Acusó de una manera i m los países anglosajones, el crimen pasional placable a su propio hermano y hasta a su es una excepción No se concibe que una padre. Para ella, durante todas las sesiones persona consciente, culta y normal pueda del proceso, e l crimen no tenía justifica matar por celos o por reivindicar el honor ción Y aquellas palabras de Rosa A l i e n de la familia, mancillado por un don Juan eran la creación de la sombra fatídica de. más o menos apócrifo Aquí, en los Estala silla eléctrica sobre la vida de su hermados Unidos, la tétrica figura de la silla elécno. Por eso el interés en el público era fortrica se impone irremisiblemente sobre todos midable. Las acusaciones firmes de la mu- los razonamientos, influidos de poesía caldechacha eran voltios para la descarga faroniana. tal de la silla eléctrica. Y sin embargo... Terminado el procedimiento, el Jurado, en el que había dos mujeres, se retiró a E n estos instantes de nerviosidad mundeliberar. Tardó el Jurado varias horas; dial, en estos días de. inquietud internaciodesde las dos de la tarde a las tres de la nal, impresionado el público por los sucemadrugada, en ponerse de acuerdo. Y por. sos del Extremo Oriente, ante la expectafin, ante una expectación formidable, dio su ción del porvenir económico y social de las veredicto. Y absolvió a Eduardo Alien de naciones, un hecho, aislado al parecer, ha su crimen. preocupado a la opinión de este país grande. Se trata del proceso de un crimen. Entonces sucedió algo muy nuevo. A l g o que jamás había sucedido en los procesos E n Filadelfia dos familias muy conocidas de esta naturaleza, según confesión de toen la sociedad, dos familias cuyos nombres dos el público, al conocer el veredicto de y posición son considerados como de primeinculpabilidad, aplaudió estrepitosamente. ra categoría han escrito en el libro de la H i z o una gran ovación a Eduardo Alien. actualidad unas páginas emocionantes, y en Ovación que duró mucho tiempo; y la muleste caso definitivas quizá para un nuevo titud, entre los bravos enronquecedores derrotero moral en las costumbres que tributaba a l hermano vengador, gritaU n a familia, la de Alien, se compone de ba con f u r i a ¡Q u e se nos entregue a L u un padre y dos hijos: Rosa y Eduardo. E n cas! Lucas era el amigo que aconsejó a la otra familia no interesa conocer más Rosa y Donaldson que fuesen a casa para que a Francis Donaldson. Donaldson era discutir con el hermano. un hombre emprendedor y pendenciero, un Los periódicos han escrito y siguen es- hombre audaz y decidido, be enamoró de cribiendo columnas enteras detallando este Rosa Alien. Rosa se enamoró también de suceso. Desde todas las ciudades de los E s- Donaldson. Amor. Tiempo. Costumbres. L i tados Unidos llegan a Eduardo Alien tebertad. Weck- cnds Entrevistas furtivas. legramas y cartas de felicitación. E l teléfo L o de siempre E l padre pregunta alguna no de los Alien suena constantemente con vez a su hija s i Donaldson piensa casarllamadas interurbanas para poder hablar se con ella Y Rosa contesta que no ha con aquel héroe U n periódico de Londres tenido tiempo para preguntárselo Siguen ha celebrado una interviú telefónica con aquellas relaciones. E l padre apremia. E l Eduardo Alien. L a familia Alien ha tenido hermano Eduardo interviene. Rosa se enque agradecer todas las demostraciones de frenta con su padre y con su hermano. E l l a simpatía del mundo entero por medio de la es responsable de sí misma. N o acepta que Prensa. los suyos intervengan en asuntos íntimos Cuando se conoció el veredicto, Rosa de su amor. E l hermano de Rosa y DonaldAlien fué hacia su hermano y apoyó silenson se encuentran varias veces y se peciosamente su cabeza en el hombro de gan. E l padre quiere intervenir, y Rosa, Eduardo. Y lloró. E l hermano, emocionado, enfurecida, pierde su propio control y abotambién lloró, y, dando palmaditas cariñofetea al padre. L a situación se agrava. Rosa sas a su hermana, -la- perdonó todo A h o hace sus maletas como en las películas y ra, en casa, los tres: el padre, Rosita y el se va a un hotel a v i v i r con Donaldson. I n hermano vengador, viven muy felices; disterviene un amigo de Donaldson, llamado puestos a emprender otra vida de serenidad Lucas. E s el consejero. Reunidos en la haque les haga olvidar pronto todo lo pabitación del hotel, Rosa, Donaldson y Lucas, sado este aconseja a los enamorados que vayan a E n casa de los Donaldson falta, naturalcasa para plantear la cuestión definitivamenmente, Francis. El. público continúa, con esa te, advirtiendo que están dispuestos a v i v i r crueldad inconsciente de las grandes imprejuntos, a pesar de todo Rosa y Donaldson siones, execrando ia memoria del muerto al van a casa, donde encuentran al hermano de homenajear al matador de Donaldson. Rosa. Discusión. Disputa. Lucha... U n tiro. Donaldson cae muerto. E l hermano de Rosa Este asunto tiene una psicología que en este país puede quizá crear consecuencias le ha matado. Esto sucedía en el último mes insospechadas. N o es este país, con su magde noviembre. nífica libertad de costumbres, el terreno más Desde entonces la sociedad de Filadelfia, a propósito para esos delitos de cinema- en la que las dos familias eran muy conocitógrafo Y sin embargo, la reacción del das, se conmociona. Se divide en dos partipúblico ante el resultado del veredicto tiene dos: el de la familia Alien y el de la fauna extraña filosofía, que todos pretenden milia del muerto. Gran consternación. L a poder desentrañar en estos días, sin que nacárcel, donde Alien está preso, esperando el die pueda explicarse el fenómeno. veredicto que ha de llevarlo a la silla elécDicen los periódicos que, entre todas las trica o a la calle, es el punto de mira de felicitaciones que Alien recibe, se destaca todas las conversaciones. Porque el dilema en un número considerable la mayoría de es definitivo: 0 se absuelve a Alien o va a mujeres. la silla eléctrica. Pasan los meses. Traba E n lo que no ha fallado el carácter ame- jan los abogadas; los empleados judiciales. ricano es en el humorismo que en todos sus Llega el proceso, que se celebró en estos actos predomina. Atravesando la tragedia, días. Y los periódicos de los Estados U n i como un relámpago, brilla, enigmática y al dos han seguido este proceso con gran intemismo tiempo paradójica y burlona, la frarés. L o s grandes diarios norteamericanos se de la multitud, que, alegrándose mucho enviaron a Filadelfia sus corresponsales esde la absolución de Alien, que encierra una peciales. Todos los grandes periódicos han vindicta pública para el hecho, definiendo dedicado todos los días mucho espacio al un estado espiritual de las masas, deja en desarrollo de este acontecimiento Porque el aire, vibrando como una oriflama de bu el caso era insólito. E n los Estados U n i fón, exteriormente incomprensible: dos esta clase de delitos no es común Y Que nos entreguen a Lucas, al amisobre todo, en una clase social como la de go... ¡Que nos entreguen a L u c a s las familias Alien y Donaldson. ADELARDO F E R N A N D E Z A R I A S Durante todo el proceso Rosita Alien acusó inexorablemente a su hermano. N o se Nueva Y o r k f ABC EN NUEVA YORK U n veredicto de inculpabilidad ha delineado un nuevo aspecto de ia vida m o d e r n a en los Estados Unidos L a vida moderna ha modificado el concepto y los prejuicios que sobre el honor tienen los pueblos. L a civilización ha traído una modalidad, apartada de la conciencia romántica de los pueblos sentimentales, encauzada por veredas floridas de poesía y erir
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