Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
(a L u c h a el doctor D e Buen, reputado parasitólogo, ajeno a los estudios de l a tuberculosis- el doctor Verdes Montenegro, el de las tuberculinas, que se separó de l a L u c h a y de sus compañeros de é s t a el doctor Tapia, del hospital Nacional de In l eccio; os, y el doctor Zarco, del personal Ifacultativo de dicho hospital, hasta que en las oposiciones anteriores se le dio una plaza, formando también el doctor Tapia en el Tribunal. Ante un Tribunal así, el que no se haya concedido plaza alguna a ninguno de los inocentes compañeros de la Lucha que tuvieron el valor de presentarse, a trueque de despertar antipatías entre sus compañeros de la Lucha, el que todas las plazas se dieran a los que rodean al doctor Tapia, y el que la inmensa mayoría del público que asistió a las oposiciones participara de un criterio distinto al del Tribunal, todo habla en favor de que erraron la conducta los que no se presentaron, porque es de pensar que dicho Tribunal estaría bien dispuesto a reconocer los méritos contraídos, como se les ofrecía a aquellos pobres i n cautos, pero que, ante sus ejercicios, que hemos de suponer defectuosísimos, se tuvo que sacrificar, sobre todo el doctor Tapia, incluso para desafiar la maledicencia, y aceptar y contribuir, contra todos sus escrúpulos morales, a que se dieran todas las vacantes a los suyos, que precisamente no eran de la Lucha. Como se ve, la rectitud con que se ha procedido en estas oposiciones despierta él remordimiento en las conciencias de los compañeros de la Lucha, por no haberse presentado a ellas, e invita elocuentemente a no dejarse de presentar en las próximas, sobre todo si forman parte del Tribunal los doctores Verdes Montenegro, Tapia y Zarco, con la aureola de imparcialidad y rectitud moral que se han conquistado. DOCTOR CODINA CASTELLVI de pocilgas para seres humanos, hechas con planchas de cinc y con láminas de hojalata de los bidones. Cuando pone el pie en el B a rrio Reservado dos o tres pasos m á s allá de los puestos de guardia, el visitante se ve asaltado ansiosamente por doce o quince Mariposas en el cartón ejemplares de las prisioneras del Bousbir. L o s brazos, los hombros, l a americana, todo P o r muchos esfuerzos que haga, el homes un asidero. Nunca se ha dado el caso de bre no puede saber exactamente cómo ve el mundo una. libélula, ni cómo adivina a sus que un hombre no haya sido declarado bueenemigos la estrella de mar; pero si entra na presa. Y mientras algunas, que confían desprevenido en el Quartier Reservé de más en la exhibición de sus habilidades, pretenden alucinarle insinuando ante él una verCasablaiica, le será posible conocer el terror tiginosa danza abdominal, y las que no han que acaso sufre la mosca al advertir que encontrado ya lugar por donde prenderle, se caen sobre ella varias arañas. alejan pronunciando en árabe palabras que E l Quartier. Reservé de Casablanca- -llamado, vulgarmente, el Bousbir- -es, a mi no son seguramente alabanzas, el turista continúa su camino hacia el interior del Quarjuicio, uno de los lugares m á s curiosos que tier, arrastrando un conglomerado de odapuede visitar un viajero. Se trata únicamenliscas de las que la desesperanza va deste de un yosihwara moro, pero con caracteprendiendo a alguna, hasta que la más hamrísticas tan especiales que le dotan de un brienta o la m á s tenaz se queda sola, con atractivo, de un interés inolvidable. E l basu mano en el hombro de su presa, sin rerrio de Muley Abdclah, en Fez, es también tirarla de allí un segundo, siguiéndole en un yosihzvara- -y empleo esta palabra japotodas sus evoluciones, animada por la ilunesa porque la universal difusión de su sigsión de obtener unos francos. nificado me evita mas engorrosas explicaciones- Pero en el barrio de Fez hay algo L a belleza del Quartier Reservé está en de tétrico y de violento. L e da acceso un su construcción. E s una pequeñita ciudad de pasadizo abierto en una ancha plaza amucarácter moro, donde ninguna casa se parece rallada. U n caihinq sombrío, casas sórdidas. a otra casa, y ninguna calle a otra calle, y Mujeres de rostros ajados, adolescentes am- ningún rincón a otro rincón. Construida ex biguos, policías franceses que no desdeñan, profeso para alojar en ella a las hetairas de sentarse con danzarinas ante las mesas de Casablanca, fueron los mejores arquitectos los cafés. Pobreza y un vago aire de dedel Marruecos francés los que l a proyectalirio. Como si las casas y las calles torcidas ron e hicieron, bajo el amparo de ese gran estuviesen enfermas y supurasen barro. militar, que es también un gran, artista: el general Lyautey. Entre el armonioso encanPero en el Bousbir todo es bello... meto de esta villa en miniatura hay de pronto nos l a inmensa mayoría de sus huéspedes. una fuente, una terraza, un arco, una persA l final de la ciudad, dominándola, hay un pectiva que os encanta singularmente. N o amplio recinto murado. Solamente una brecon la admiración del que contempla algo secha en las altas tapias: la entrada que guarrio o definitivo, sino con l a alegre sorpresa dan un puesto militar y otro de agentes municipales. Fuera, en una hondonada que del que examina un juguete. E n todo Bousabre su cuenco a poca distancia de esta puerbir hay la gracia de un remedo, y el saber ta, se extiende una misérrima aglomeración que fué concebido desde un principio para DIARIO D E U N E X P L O RADOR D E ÁFRICA -y C OM O QUE LAPICES AIi U J A Llí Z SE EJVCÍEJVDE HUMO DE SÁNDALO Precio, 1,25. Be gran untuosidad y consistencia. y que ilumina la cara es el rápido maquillado de los labios con lápices de gran untuosidad y consistencia. Nada, tan juvenil como una boca de labios finos, rojos y frescos, como los que se preparan con LAPICES COMPACTOS Alt r 120 IIOSÁS (1 peseta y 1.40. A la serie JUGO DE ROSAS- -productos a tase vegetal, de tonos delicadísimos, niuy discretos y permanentes- -pertenecen; ARREBOL (2,50 y 5 pías. y POLVOS- COMPACTOS (1,25) para las mejillas, y CREMA (2,50) ROJO- LÍQUIDO (3, 4,50 y 5) para los latios. HUMO DE SÁNDALO Sombrean los párpados. Son adherentes y refrescantes. Caja, con esfumino. 2 ptas. PASTIMEL. HUMO DE SÁNDALO Ennegrece y da grosor a las pestañas. No produce picores. Caja, con espejo y cepilttto, 3,50. MADRID PERFUMERÍA FLORALIA MÉJICO