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Esta ave desgarbada, la pintada o gallina de Guinea, ofre- El carácter arisco de algunas variedades de faisanes hace ce una carne que constituye manjar excelente. Poco co- que pierdan, cuando están en cautividad, parte, de su bonocida en España, puede constituir una nueva explotanito plumaje, por enredarse, entre las alambradas al tición avícola. (Foto Zegrí. rarse contra ellas. (Foto Zegrí. GUINEAS Y FAISANES Las guineas son aves domésticas relegadas al olvido y no apreciadas debidamente por los avicultores, y, sin embarco, hay regiones francesas en donde la cría de este animal constituye un saneado, negocio. A s í sucede en Bordona, en donde hemos visto manadas enormes de pintadas lanzando sus alaridos característicos y preparadas, como aquí los pavos o capones, para ser consumidas en Navidad, por constituir en ese país la base clásica de l a cena de Nochebuena. Se trata de un manjar excelente, muy parecido al faisán y digno, por tanto, de ser consumido a l a par del celebrado vino de l a región antes citada. Este animal, poco conocido en nuestro país, podría, por tanto, constituir una nueva explotación avícola de porvenir, si además añadimos que las guineas son animales que, cual el pavo, deben criarse en régimen de semilibertad, pues el confinamiento les es dañino, y porque, siendo animales semisalvajes y poco precoces, si hubiese que mantenerlos a pienso resultaría su cría antieconómica. Las pintadas comen de todo lo que come l a gallina, pero comen poco y prefieren complementar su alimentación paciendo por el campo. Se trata, como vemos, de una explotación extensiva, muy a propósito para las grandes fincas de los áridos secanos de l a E s p a ñ a meridional, pues la pintada es enemiga de la humedad, de los grandes fríos y, sobre todo, si van acompañados de vientos. E s bastante buena ponedora, y el huevo es de un sabor delicado, aunque pequeño, siendo su principal inconveniente para l a puesta el que esconde los huevos en los sitios m á s apartados y que supone inaccesibles para el hombre. Se deben llevar al mercado las guineas a los siete u ocho meses, que es la época en que su carne es m á s sabrosa y fina, y a esa edad pesan de uno y medio a dos. kilos. L o mismo que sucede con el pavo, son las guineas muy delicadas en su juventud, sobre todo a í a salida de las carúnculas (crisis del rojo o de las verrugas) por lo que en esta fase de su vida hay que alimentarlas muy bien y con alimentos estimulantes que aumenten su apetito y su vigor, por tanto. Se f o r m a r á n las m á s variadas racio- 4 tM Este orgulloso y altivo faisán, envanecido con la brillantez de su plumaje, muéstrase despectivo con su hembra. (Foto Contreras y Vüaseca. También en la Exposición avícola recientemente verificada en Madrid pudieron examinarse magníficas ejemplares de faisán. He aquí una notable pareja. (Pato Orrios.