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f A B C. V I E R N E S 8 D E A B R I L D E 1933. EDICIÓN D E ANDALUCÍA, PAG. 2 E l chofer de la camioneta ha prestado uní interesantísima declaración. H a dicho que entre los bultos y muebles que trasladó figuraba una caja de regulares dimensiones, que olía muy mal, per lo cual les llamó la atención a los individuos del fielato de Badalona. Estos preguntaron a Balsano qué llevaba en la caja, a lo q u e e l procesado dijo entonces con cierto nerviosismo que llevaba embutidos que probablemente estaban en malas condiciones. Balsano, en la diligencia de ayer, ha confesado que ello fué cierto y que, en efecto, dichos embutidos los llevaba a la torre, y allí los vendió Romero a diversos clientes. También declaró el sereno del barrio, y, por último, el dueño de lá yesería donde estuvo Balsano a comprar los clos sacos de yeso. L a diligencia fué en extremo interesante. Este testigo reconoció a Balsano sin titubear, confirmando que a últimos de d i ciembre o primeros de enero estuvo en c sa de su padre en ocasión de hallarse solo el declarante y le hizo varias preguntas sobre el material que sería mejor para embaldosar una habitación, y compró los dos sacos de cemento. También recordó que Balsano estuvo viendo varias muestras de baldosas, cuyos dibujos no le satisfacieron por completo, por lo cual no compró ninguna de aquéllas. Benjamín Balsano, al ver aparecer en el locutorio a este testigo parece que perdió el dominio de sí mismo que hasta entonces había tenido; pero, poco a poco, lo fué recobrando v se mantuvo en su primitiva actitud. Negó todas las afirmaciones del referido testigo, sin duda por comprender su trascendencia, y con tono patético le pidió que se fijara bien en él y que recordara si no fué otra persona la que realmente realizó esta gestión, pues su acusación era gravísima y comprometía a un inocente. E l testigo, a pesar de estas apelaciones, insistió en su afirmación. A las nueve y media de la noche se dieron por terminadas estas diligencias, ordenando el juez que Balsano continuara incomunicado. E l procesado protestó, e insistió en que era inocente. P r e g u n t ó repetidas veces por Eulalia, de la que. dijo es inocente también y pidió reiteradamente que se la libertara, ya que su único delito había sido enamorarse de él. E l juez, antes de retirarse de l a cárcel, tuvo un cambio de impresiones con el fiscal, que asistió a las diligencias, acordando continuarlas hoy, por la tarde, para presentar a Balsano las ropas y otras prendas encontradas, al objeto de ver si terminaba de confesar su delito. E n las declaraciones practicadas en la tarde de ayer se apunja la sospecha de que el crimen pudiera haberse cometido en la casa de la calle de Rosellón, donde habitaba desde el 22 de noviembre la interfecta, hasta que se despidió de la casa Benjamín, explicando que su acampanante se había puesto enferma y había ingresado en una clínica. Podría, pues, darse el caso de que a la joven alemana la hubieran asesinado en dicha casa, instalando después el cadáver en un cajón, que se mezcló, con los muebles que se trasladaron a Badalona. E l Juzgado ha advertido que ninguno de los testigos de los que han declarado hasta ahora ha afirmado haber visto a una mujer en la torre de Badalona, y ello parece confirmar la hipótesis de que acabamos de hablar. Los trabajos de la Policía se encaminan ahora a averiguar tan interesante extremó. H o y es esperada en Barcelona l a joven Rossy, ahijada de l a alemana, quien dará algunos detalles de la interfecta. Sábase que ha escrito una carta al abogado Sr. Barroso, en la que le anuncia su viaje, pero sin dar ningún detalle de interée DEL CRIMEN BADALÓNA La marcha del sumario DE Barcelona 7, 3 tarde. E l Juzgado de l a Concepción, encargado de instruir el sumario por el crimen de Badalona no ha practicado todavía el reconocimiento de los diversas objetos que le fueron remitidos por la Policía, y que habían sido ocupados a los detenidos en Madrid. Esta mañana no ha comparecido tampoco ningún testigo ante dicho Juzgado, y se ignoran cuáles son las diligencias decretadas por ei mismo para esclarecer los detalles del crimen. Para esta tarde sabemos que están citadas diversas personas en la cárcel de mujeres, a fin de realizar diversos careos con las detenidas Eulalia Mainou y Mercedes Segales. E l fiscal, D Casto García, por su parte, ha sostenido hoy una detenida conferencia con los agentes señores Recio y Revengo, y no sería de extrañar que el Sr. García, vista la pasividad del Juzgado, solicitara la práctica de diversas diligencias que puedan conceptuarse como necesarias, si aún no se han realizado. Se indicaba en los pasillos del Juzgado la posibilidad del nombramiento de un juez y secretario especiales nava imprimir mayor rapidez a este sumario. Nueva declaración de Balsano. Se le carea con varios testigos y todos le reconocen Barcelona 8, i madrugada. Ayer se ha constituido el Juzgado de la Concepción en la cárcel celular, para practicar algunas d i ligencias en el sumario que se instruye con motivo del crimen descubierto en Badalona. Según nuestras referencias, compareció ante el Juzgado Benjamín Balsano, el cual no parece ya tan excitado como al llegar de M a d r i d y durante los días que estuvo en el Juzgado de guardia. Con extremada cortesía, pero muy enérgicamente, se ratificó desde los primeros momentos en las declaraciones que tiene prestadas, asegurando que es inocente, y pidió que se le levante la incomunicación. Inmediatamente se procedió a carearlo con los testigos que el Juzgado había citado con anticipación. E r a el primero de éstos la dueña de la casa de Badalona donde se descubrió el crimen. Dicha señora, que alquiló la casa a Balsano, bajo el nombre de Aurelio Martínez, reconoció enseguida al rocesado, y al preguntarle el juez cuándo abía ido a la casa de la testigo para buscar la pala y el pico encontrados, y con cuyas herramientas se supone que hizo el hoyo para enterrar el cadáver, l a testigo- -señora Juncosa- -dijo, sin vacilar, que a los dos días de haber ocupado la casa en cuestión se le presentó Balsano para pedirle las herramientas, y que aún recuerda que al dejarle un pico le dijo que era pequeño, y que necesitaría uno de mayor tamaño. Balsano, por su parte, negó que tal cosa hubiera ocurrido, afirmando que, sin duda, la señora Juncosa sufre una equivocación. Luego compareció el hijo de la dueña de la casa, quien también reconoció a B a l sano, y como se le interrogara acerca de si en la casa del crimen había habitado a l gún otro hombre, el declarante dijo no haber visto ninguno. Balsano se esforzó por hacerle recordar que en cierta ocasión le había presentado a un sujeto apellidado R o mero, diciéndoie que era también inquilino de la casa. Compareció después, y sostuvo el consiguiente careo con el procesado, el carpintero Francisco Oríiz, quien confirmó había ayudado, por encargo de Balsano, a descargar de la Constructora los muebles con que se habilitó la torre. N o recordaba el testigo, como los anteriores, haber visto ninguna mujer en la casa. Una panadera del barrio, apellidada M u t ne, dijo, por su parte, que en varias ocasiones había estado Balsano en su establecimiento para comprar pan, y que nunca le vio acompañado de ninguna mujer. E l inquilino de la casa inmediata a l a en que se cometió el crimen, Timoteo Morara, estuvo también declarando y reconoció a Balsano; afirmó haberle visto en la torre repetidas veces, con una mujer joven, pero que desde luego no se parecía a la alemana cuyo cadáver se descubrió después. L e parece, sin embargo, que en varias ocasiones hubo mujeres en la torre. A todos estos testigos los reconoció B a l sano, por su parte, confirmando lo dicho por ellos, aunque procuraba interrogar a todos para ver si recordaban que en la torre había habitado juntamente con él otro hombre. L a lavandera manifestó que en distintas ocasiones le habían avisado para lavar ropas de mujer oue Balsano le llevaba, y él mismo recogía. Estas ropas parece que son de la interfecta y de. Eulalia Mainou. Balsano, confirmando esta declaración, preguntó a la lavandera si no- era verdad que había lavado la ropa de otro inquilino de l a torre, pero Rosa insistió en que sólo se la utilizaba para lavar ropa de mujer. Compareció luego la dueña de una tienda de. comestibles de la barriada donde Balsano había icio a comprar varias veces. Dicha testigo llevó consigo a una criada que por aquella fecha le ayudaba y ambas rconocieron en el acto a Balsano. Recordaron que antes de dejar la casa de Nuestra Señora de Lourdes les pagó doce pesetas que había quedado a deber por llevar en varias ocasiones comestibíes sin pagarlos. E l dueño de la 3 a. que trasladó los muebles de la calle de Rosellón a Badalona, juntamente con el chofer, ha reconocido a B a l sano, sin que éste, por su parte les reconociera en un principio, si bien después pareció recordarles. ¡Esa sí pe es suerte! Novio guapo; joven, rico... ¿Habrá suerte como la de esa chica? Y eso que no es muy bonita. ¡Cuántas hay mas lindas! Pero tiene un no sé qué en la cara, que enamora... Esa piel tan fina y aterciopelada, de un trigueño mate encantador, sin granos, ni arrugas, ni desigualdades, es, sin duda, su mayor seducción, ¿Qué usará esa chica para estar tan atractiva? Auristeía te lo va a decir, curiosilla: Esa muchacha se da dos veces al día un ligero masaje con una franelita empapada en Jugo de Loto Intea de color moreno cla. ro, por toda la cara, cuello y escote, y luego un toqueciíó en los labios con Rojo Isabel, líquido de moda estupendo, y queda preciosa, irresistible. Con estos dos magníficos productos, que se hallan en todas las perfumerías, no hay mujer fea, porque aumentan pasmosamente la belleza y la juventud.
 // Cambio Nodo4-Sevilla