Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. D E ¡VIERNES 22 D E ABRIL D E 19 32. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 20. SOCIEDAD DIVERSOS ECOS Contestación pagada S i alguna vez en mi oficio he deseado algo, ese algo consistiría en aspirar a ser mi escritor popular. Esta sección, que yo cuido hace años, está llena, precisamente, de tales aspiraciones. E l marco reservado a un cronista de sociedad me pareció siempre estrecho, y en lo que humanamente pude procure salirme de él, comentar la alegría de la calle, donde el pueblo vive, y hasta, en ocasiones, elogié el veüto y el mantoncillo de crespón de las modistillas madrileñas. Por ello me alegra y me duele, al mismo tiempo, una carta que cierta muchacha ha dirigido a G i l de Escalante, y que G i l de Escalante, como ella misma, puede ver, se apresura a contestar. Me alegra que una muchacha que no frecuenta los salones se dirija a mí, porque ello significa que ha pasado sus ojos por esta sección. Y me duele, al mismo tiempo, porque dicha muchacha, aunque con un léxico altamente elogioso, y tal vez inmerecido, me hace sus consiguientes- reproches. Según ella, G i l de Escalante, comentarista de las grandes fiestas, al dirigirse a la mujer sólo hace referencia a las mujeres que adornan un salón. De las demás no se acuerda para nada. H a y pues, todo un mundo femenino que ignora completamente. De la carta que G i l de Escalante recibe son los siguientes párrafos: Y o por ejemplo, soy esa humilde mujercita que labora cotidianamente y que encuentra agradable esas terribles horas de encierro en la oficina. Y o soy esa muchacha matinal que corre a tomar el Metro de las nueve y media y sale contenta al medio día, porque el camino hasta su casa está Heno de S o l esa muchacha que vuelve luego al trabajo hasta el anochecer. Y cuando llega el domingo (día que supongo odiado por usted y por esa élite que usted representa) deja la cama bien temprano y si es invierno se mete dentro de unos- amplios pantalones noruegos y un chaquetón, y se echa al hombro unos esquíes y un bien provisto morral... E n l a primavera y el verano cambia las montañas nevadas por el deporte de tennis y el de la natación. H e aquí la vida de una muchcha, como otras muchas, que usted ignoraba seguramente... Está bien. Es decir, está regular, nada más. Porque yo no ignoraba la vida de esta muchacha y hasta la he cantado con mala prosa, en más de una ocasión. Ahora, sin ir más lejos, evoco reciente y pretérito verano, en el que yo escribí cierto artículo, cuyo tema saltó a mi vista en plena calle. Se trataba, precisamente, de la muchacha que acaba de escribirme, o de otra semejante. Hacía calor, y la muchacha, que habla conquistado el derecho a usar un sómbrenlo de moda, a costa de no sé cuantos trabajos, libre de prejuicios y ávida de libertad, al salir de la oficina y para andar por la calle, llevaba el sombrerito en la mano. L a señorita que lleva el sombrero en la mano titulé yo aquella crónica. Y hablé áe su psicología y de mi estimación hacia ella, y hasta manché el blancor de aquellas cuartillas con un estentóreo y espontáneo ¡V i v a la máquina de escribir! ¿Quién duda que tiene usted derecho a la vida, hija de mi alma... A la vida y a todo lo demás que la que mayor derecho tenga. Tiene usted derecho a considerarse como alguien, porque representa usted mucho; representa usted el gran esfuerzo cotidiano, la diminuta pieza, no por diminuta innecesaria, que ayuda al funcionamiento de ese colosal engranaje que se llama sociedad. Tiene usted derecho en sus horas libres a ese sueño que efectúan con los ojos abiertos tocias las Terminó afirmando que cuantos componen la Junta Nacional de Música dan pruebas de abnegación y de sacrificio, trabajando por el arte y desdeñando, a la vee a. los que suponen y buscan lucros ilícitos. E l Sr. Osear fué aplaudido con entusiasmo. E l maestro Vives leyó una verdadera conferencia acerca de lo que. ha sido en España el arte lírico, y de lo que debe ser, creando para ello un teatro que no sea la resurrección de un muerto, sino creación de una personalidad propia, para lo cual hay músicos, no se diga que libretistas, puesto que el arte dramático es más pródigo en creaciones que el lírico. H i z o observaciones muy atinadas y propias de la cultura y del ingenio del ilustre autor de Maruxa, y su disertación fué también premiada con una calurosa ovación. Seguidamente, D Eduardo Marquina, en LA I U N T T N A C J O N A L representación de la Sociedad de Autores, leyó unas cuartillas de cincelada prosa, ensalD E M Ú S I C A Y D E T E A- zando la obra, que se propone realizar el ministro de Instrucción Pública, obra a la TROS LÍRICOS cual se asocian todos los autores dramáticos Anoche se celebró en el hotel Ritz el banespañoles, pero respetuosamente debía indiquete ofrecido por la Junta Nacional de car que la obra parece resultar manca, porMúsica y de Teatros Líricos a maestros que comprende lo lírico, pero excluye en abcompositores, directores de orquesta, crítisoluto lo dramático, de cuya riqueza es elocos- cronistas de la Prensa madrileña y ctros. cuente testimonio nuestro Siglo de Oro. Asistieron unos trescientos comensales y en Una salva de aplausos acogió las palabras la mesa presidencial se sentaron, entre otras del S n Marquina. personalidades, el ministro de Instrucción Pública, D. Fernando de los Ríos; el de E n representación de la Prensa habló don Obras Públicas, Sr. Prieto; el subsecretaVíctor Espinos, como redactor del periódico rio de Instrucción Pública, Sr. Barn és; el decano de M a d r i d L o Época. Se adhirió, director general de Bellas Artes, Sr. Oruecon elocuentes frases, a lo manifestado por ta; el Sr. Unamuno, presidente del Consejo los oradores precedentes y manifestó también de Instrucción Pública, y los Sres. Osear, que esa ha sido aspiración general, de la Esplá y Vives. cual se hizo eco él antes de la formación de la Junta Nacional. También fué muy aplauTranscurrió la comida dentro de un gran dido. espíritu de fraternidad. A la hora de los postres, el secretario, Sr. Salazar, leyó una carFinalmente, el ministro de Instrucción Púta de adhesión del ministro de Agricultura, blica acogió los deseos expresados por los Sr. Domingo, y otras de los Sres. Benavente, -oradores anteriores, especialmente por el seAlvarez Quintero, directores de El Sol y de ñor Marquina, y dijo que a su juicio no sóA B C, etc. lo hay que crear un teatro nuevo, que ade Seguidamente el Sr. Esplá pronunció un más se difunda llevándole a todos los rincointeresante y elocuente discurso, haciendo nes de España, sino que sería obra noble y historia de la constitución ele la Junta N a artística resucitar ía tragedia griega en M a cional y de los trabajos hasta aquí realizarida y en Sagunto, y el drama teológico y dos, luchando con muchos tropiezos que se los autos sacramentales de nuestros clásicos le han puesto en el desarrollo de su inteen los teatros existentes y por crear. resado concurso. Recordó lo que ya ha puTerminó asegurando que no será desoída blicado el Real decreto de constitución de la por él la justa y respetuosa- aspiración eloJunta y han publicado las informaciones pecuentemente expresada por el Sr. Marquina. riodísticas y recabó, el apoyo de todos los A la una terminó la reunión, dé la cual amantes de la buena música y del arte nasalieron todos los comensales complacidos. cional, para lograr que dicha corporación llegue a colmar los propósitos del Gobierno y de los amantes de la música. H i z o relación también de muchos de los proyectos que SE L L E V A N E L DINERO están por desarrollar y recordó cuanto se dijo en el Congreso de la Música, celebrado DE U N ESTANCO en el verano pasado, y del cual, por cierto, A las nueve v inedia aproximadamente de dedujeron muchos músicos que iba a salir la noche del miércoles penetraron en un esla solución al conflicto creado por la música tanco, sito en la calle Encarnación, cercana mecánica, siendo así que mucha de la culpa a la de Imagen, dos individuos para comde esta crisis la tienen no pocos de los múprar unos cigarrillos, 3 cuando el estanquesicos chapuceros nue hacen la competencia a ro, Lorenzo Muñoz García, después de deslos profesionales, ofreciendo su trabajo, que pacharlos se disponía a cambiar una moneda, siempre es malo, por escasísima retribución. ellos, empuñando sendas pistolas, le amenaHabló también de los propósitos de la zaron con hacer fuego, si intentaba pedir Junta de fomentar el arte lírico, no haciéndole auxilio. resurgir, sino cíeando uno nuevo a! amparo Seguidamente- se dedicaron los atracadode la- música folklórica, que, como en Rusia, res a apoderarse del dinero que h abía en el en Alemania, y en otros muchos países, es cajón, afortunadamente poco, pues a las seis fuente inagotable. de inspiración. de la tarde había sido recogido el importe de la venta del día y trasladado por la hija del dueño al piso principal. EL MUSEO DE ARTE MODERNO U n cliente que en aquellos momentos i n tentó proveerse de tabaco tuvo flue salir HA SUFRIDO U N A R E N O V A más que ligero, amenazado también por los C I Ó N -V é a s e en e l p r ó x i m o número, atracadores. de B L A N C O Y N E G R O l a reseña que E n la denuncia presentada por el estanquero en el á, ía de ayer, se dice que uno de M a n u e l A b r i l dedica a l a renovación del los que tomaron parte en la maniobra era MUSEO DE ARTE MOBERNO ¿oyen y yestía. una blusa blanca, muchachas, que han sido, son y serán; ese I sueño que. toma la forma de un hombre y hace palpitar bajo las ligeras blusas el seno apenas acusado de las mocitas primaverales. Tiene usted derecho a todo; hasta a enseñar el puño en un momento de malhumor a la injusticia humana. Virgen de la máquina de escribir: supon go que estará usted contenta y n o s e quejará dé mi. rapidez en dar. contestación a una carta, al fin y al cabo, anónima. Pero no me lo agradezca demasiado. L a simpatía es algo que se siente y no se razona. Y mi simpatía va irremisiblemente a usted. -H e querido poner sobre esa mesa de trabajo, donde usted coloca su máquina sonora 3 tintineante, uno de esos ramit. os de rosas callejeras y humildes De los que vocean como de olor y huelen efectivamente como huele usted mis- ma: a primavera. -Gil de Escalante,
 // Cambio Nodo4-Sevilla