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B C. D O M I N G O 24 D E A B R I L D E 1932 EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PA 24 la viabilidad de una contingencia desmoralizadora por sus derivaciones. Edward Marjoribanks parecía ser, hasta el día en que se mató, el sucesor legítimo de esos hijos de la aristocracia inglesa que tanta gloria prometían cuando cayeron en los campos de la guerra europea; aristócrata, como ellos, no sólo de clase, sino de espíritu y de formación, llamado a continuar las altas tradiciones de la nobleza británica en la política, las letras, los deportes. Como algunos de aquéllos, er, a poeta de sensibilidad templada por la influencia de los clásicos griegos y latinos y de los románticos del siglo x i x igual que Rupert Brodke, que los Grenfell, que Siegfried Sasson, único de los citados que ha vivido para escribir, entre otras cosas, el mejor libro publicado en lengua inglesa sobre la guerra. Marjoribanks fué a Eton, quinto entre los Escolares del Rey cuando tenía doce años; llegó a ser capitán de aquel colegio famoso. Entró en Oxford después de pasar brillantemente sus exámenes en estudios clásicos, y al cumplir la edad reglamentaria dejó la Universidad para alistarse en el Ejército. E l final de la guerra, en la que había intentado pelear como soldado raso, le sorprendió con el grado de cadete en un regimiento de la Guardia. Tanto en Eton como en Oxford, adonde volvió en 1919, Marjoribanks dio muestras de las cualidades que habían de distinguirle en la vida pública. Estudió mucho, y sobresalió en los deportes. Como capitán de Eton, gozaba del privilegio de apagar la luz de su cuarto a la hora que tuviese por conveniente, y lo usaba para proseguir sus estudios hasta las dos o las tres de la madrugada. Y a en la Universidad se clasificó el primero en asignaturas clásicas y humanidades literarias; fué presidente del Oxford Union, honor que suele corresponder a jóvenes de extraordinario relieve, y también del Oxford Carlton Club. Durante cuatro años remó en el número 7 de la yola de Christ Church, su colegio universitario. Estuvo a punto de bogar por Oxford en la histórica regata contra. Cambridge, y sólo la mala suerte le privó de esta oportunidad singular; en cambio, quince días antes de aprobar unos exámenes durísimos pudo decidir para su equipo una regata sensacional, celebrada en aguas de Hanley contra la yola representativa de Eton. Eton, Oxford; los deportes, los estudios; después, la abogacía, la política, la Cámara de los Comunes; literatura, periodismo, algunas poesías. Durante sus años en Oxford tuvo por amigo íntimo a Michael Davis, poeta que había de morir ahogado, víctima de un accidente. También Marjoribanks hacía versos, unos versos escritos frente a la vicia, impregnados de ruda determinación y saturados de virilidad. Cuando le preguntaron si sus electores se alarmarían o sentirían asombro al ver que el candidato para el distrito les dirigía alocuciones en verso, contestó: ¿Debe uno avergonzarse de sus mejores sentimientos? Y siguió escribiendo. Se le veía por los pasillos de la Cámara casi agobiado por el peso de los papeles que invariablemente llevaba consigo; notas sobre los debates parlamentarios, ruegos y preguntas, el borrador de un libro medio terminado, unos versos a medio escribir, algún que otro artículo para la Prensa. Era, en política, de la escuela de Winston Churchill y lord Birkenhead, y procuraba emularlos con su intensa a ctividad. A l final le mató el trabajo. No dormía; sufría atrozmente de los nervios. Los médicos le recetaron un largo viaje marítimo, lejos de sus ocupaciones cotidianas. Estaba a punto de partir cuando le encontraron muerto, cofa un balazo en el corazón. L u i s ANTONIO BOLÍN Loares, abril, 19325 NUEVAS INTEPRETACI ONES La cooperación intelectual Varios meses van transcurridos desde que se publicó este documento: Comisión Internacional de Cooperación intelectual. Informe de la Comisión de los trabajos en su X I I I reunión plenaria. No hemos visto en la Prensa de Europa comentarios de aplauso ni de crítica. Diríase que es desconocido o bien que el tema no reclama atención. L a explicación pudiera ser otra: el divorcio entre la intelectualidad y las masas. Y cuando falta el interés, mejor diríamos la emoción, por las ideas que animan a las grandes corrientes humanas, la intelectualidad queda estéril. Su acción es soliloquio, y cada grupo, se mueve en un estrecho circulo. ¿Cuál fué el objetivo propuesto a la cooperación intelectual? ¿Era el de agrupar hombres representativos para comunicarse entre ellos minúsculas preocupaciones de formas, modas o tendencias? ¿Consistía en darles ocasión de rendirse mutuas y recíprocas adulaciones? O bien: ¿eran requeridos para aportar soluciones a los problemas espirituales, que angustian y apasionan al mundo? Sólo en este caso habríamos nosotros, hombres de planos donde está planteada la contienda, de prestar oído a sus declaraciones. Les escucharíamos si se incorporasen a nuestra investigación, pero no nos decidiríamos a abandonar esta tarea si ellos seguían ausentes. L a necesidad de un nuevo acomodamiento social se revela con tanta urgencia, que no nos es dado perder un instante. Nosotros sentimos esa urgencia, estamos dentro de la vorágine y somos parte del torbellino: ellos ni siquiera advierten la agitación. Él huracán no ha entrado en sus cuartos de estudio, porque cerraron herméticamente las ventanas por miedo al ruido de la calle. Así no se enteraron del motivo que les reclamaba ni del objetivo de la cooperación intelectual. Nuestra acusación puede parecer demasiado severa a quien no conozca el documento citado antes, y es preciso justificarla. En la página octava se lee: e l Comité permanente de letras y artes ha concebido el proyecto de establecer una especie de conversación entre los espíritus elegidos del mundo contemporáneo acerca de las grandes preocupaciones de la hora presente. Esta conversación adoptaría la forma de corres- CURAN RADICALMENTE LAS AFECCIONES D E L A GARGANTA ¡tí BALNEARIO m Tratamiento insuperable para reumáticos, obesos, luéticos; del 1. de abril al 30 de junio. Todo confort Clima ideal. mmzm m? m SANATORIO FOEIIFR 1 A CERCEDILLA (MADRID) jQfióJias: fopso. xn, 44 3 feléfono 1670 a. E pondencia y- de diálogos la forma qué tuvo el intercambio del pensamiento entre los grandes espíritus de otros tiempos: escolásticos del siglo XIII, humanistas del xvi ¿sabios del XVII, filósofos del x v i n Es decir, que nada ha cambiado; el comercio de las ideas no tiene a su disposición otros medios que las epístolas y los diálogos entre espíritus selectos. Y las masas no se enterarán de ese intercambio; nada hay en él que pueda interesarlas. Y como las masas no intervendrán, los espíritus selectos seguid rán al margen de sus inquietudes. Ese Comité permanente de letras y artes huye da la plaza pública y del aire libre. Sus miembros se dirán al oído lo que piensan sobre el origen bretón del gran corsario o sobre un problema de fantasmagoría. Pero sigamos leyendo. 1 Comité permanente se. ha enterado de que existen otros medios de comunicación entre los hombres, la radiofonía por ejemplo, y quiere utilizarlos. ¿Para qué? Pide a la Comisión internacional de cooperación intelectual que el Instituto haga una encuesta sobre cómo se cultiva el gusto y el conocimiento de la poe- sía en la enseñanza escolar, y que se den premios a la dicción y a la interpretación poéticas, velando para que la calidad de la dicción conserve su ritmo y su valor esencialmente musical, de modo que no sean desfigurados por los intérpretes He ahí una de las altas preocupaciones de los intelectuales, requeridos para una obra que nosotros creíamos distinta. La dicción y la interpretación poéticas se les antojan merecedores de cuidados inaplazables en esta hora en que millones de niños en el mundo entero sufren las mordeduras dé la miseria física... Y a sé que el dar pan a esos millones dé niños o el restablecimiento del orden en nuestra organización social caótica- no eS tarea de poetas, sino de sociólogos, economistas, gobernantes. Pero los poetas han de marchar adelante, han de reclamar prestando su verbo a la justicia y a las reivindicaciones de los pueblos. Antes de ser interpretado de modo que no se pierda el ritmo ni el valor esencialmente musical un poema, éste ha de ser interpretación del ritmo y del valor esencialmente humano de la aspiración popular. De lo contrario, corre el riesgo de quedar vacío o, por lo menos, incomprendido. ¡Cuan lejano, cuan extraño y discordante suena el lenguaje del Comité de artes y letras! ¿Son hombres de esta hora los que hablan? ¿No son momias que cuchichean entre legajos polvorientos de archivos y bibliotecas? Cabe preguntarse si no asistimos a una nueva traición de los ¿leyes. Porque el mundo está en plena convulsión, la más grave catástrofe registrada por la Historia se cierne sobre el haz de la tierra, mientras los eleres hablan en secreto de puerilidades. Pero. esa actitud de los cleros no despierta la cólera ni la indignación de nadie: no contábamos con otra. Lo mismo que en 1914, los cler 2 s eluden la misión que incumbe a la inteligencia cuando la inteligencia tiene la sensibilidad para medir la intensidad y la extensión de los fenómenos. Mas no se puede, medir- si antes no se percibe, y los eleves dan la impresión de ser miopes. Son muy pocos los que vibran con el dramatismo de nuestra época y está justificada la acusación de Upton Sinclair. Hecho el balance al fin de cuentas, concluímos que son los cleros los que más pierden. Porque la gran transformación se opera sin ellos o contra ellos, y sus soliloquios tienen por escenario el desierto. U n día comprobarán su soledad, de la que ya pueden ver el anticipo. E l documento comentado aquí apenas tuvo eco. Acaso atribuyan la indiferencia a incomprensión de las masas, pero tal interpretación confirma de manera más categórica la insensibilidad de los cleros. 1-