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A B C. M A R T E S 6 DE A B R I L 2 D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 28. E l Sr. Franco salió ante el escándalo, pa ra hacer ver a los nianifestaníes que ellos habían venido a realizar un acto de propaganda sin ánimo de mortificar a ningún partido republicano, pero el grupo insistió en llamar traidor al Sr. Soriano, y en que no podría hablar en nuestra ciudad. Como el Sr. Franco estaba en la misma, puerta y discutía con el grupo, que le acabó por cercar, hay quien dice que sufrió el traje del señor nombrado algún deterioro. Llamada desde el hotel la fuerza pública llegó rápidamente una sección de la de Asalto, que, en contados minutos, limpió de gente el sitio y los alrededores. A la llegada a la estación de los expedicionarios, y ai arrancar el tren correo para M a drid, no se produjo incidente mayor. Hubo mueras y silbidos a Soriano, un viva al coífiunismo, dado por un joven que llevaba un pequeño trapo rojo, y otros vivas y mueras. Anoche se decía que varios de los séñoreai dichos bajarían en un pueblo de la provincia para dar un mitin hoy lunes. Hasta ahora no se tiene otra noticia, que bien puede ser un rumor. Por la noche, en la capital se hizo l a v i da ordinaria. Algunas precauciones a cargo de las fuerzas de Asalto, de Caballería, pudieron advertirse, y de Seguridad, y también de Asalto, de Infantería, había en los alrededores de determinados Círculos políticos y puntos céntricos de la ciudad. Hasta esta mañana, a las once, no habían salido de Valencia, y permanecían en el hotel Regina, los señores Soriano y Samblancat. Unánimemente considera la opinión, conocedora de ciertos detalles, que el Cuerpo de Vigilancia ha prestado, con ocasión de los sucesos de ayer, y en previsión de los mis mos, servicios excelentes. Sin embargo, cotí objeto, de realizar una información respecto de la posible falta de auxilio al edificio de la Redacción y talleres de El Pueblo, han llegado esta mañana el teniente coronel del Cuerpo de Seguridad S r Panguas y el capitán Sr. Alegría, que actuará de secretado. E l partido de Unión Republicana Autonomista poseía más de siete mil entradas para el supuesto mitin. E n la primera intervención de una pareja de Asalto de Caballería, en la calle de L u r i a frente al hotel Regina, donde sé hospedaban los diputados nombrados, y desde uno de cuyos balcones hablaron todos, excepto el señor Soriano, uno de los manifestantes cogió la porra y en el forcejeo cayó el caballo con el jinete, que resultó ileso. E l tema de todas las conversaciones es, como puede suponerse, desde ayer, lo ocurrido con ocasión de este mitin. Casi unánimemente se cre- í que si. se hubiera celebrado no hubiese tenido la resonancia que llenó l a ciudad todo el día, y por la mañana, especialmente, de alarma, inquietud, carreras y, sustos. E 1 propósito atribuido, ignoramos; con qué fundamento, a los republicanos de la Unión, de impedir que hablase el Sr. Soriano, contribuyó a la expectación por un acto que de otro modo hubiera carecido absolutamente de ambiente, y desde luego de importancia. Después de todo, los señores Franco y Samblancat, en la plaza de Castelar, desde la taza de la fuente del monument o a l marqués de Campos, y los señores B a rriobero y Jiménez, desde un balcón de l a calle de Játiba, inmediata a l a plaza de toros, dijeron cuanto les vino en gana, explicando- el segundo el por cjué de la suspensión del mitin, atacando durísimamente al gerente de aquella Empresa y afirmando que tal acta se celebrará l a seniana próxima, pese a quien pese. Desde uno de los balcones del hotel Regina hablaron todos los diputados, excepto el Sr. Soriano, en tonos muy vivos, coincidiendo en que, oportunamente, vendrán a nuestra ciudad a celebrar el acto suspendida E N V A L E N C I A SE PROD U C E N DISTURBIOS POR L A S U S P E N S I Ó N D E U N MITIN Valencia 25, 10 mañana. Confirmándose el motivo de la- probable suspensión del m i tin que la Alianza de Izquierdas había anunciado para esta mañana en la Plaza de T o ros, y en el que harían uso de la palabra los Sres. Balbontín, Sediles, Franco, Barriobero, Soriano y Jiménez, entre otros, que nosotros adelantábamos como la verdadera causa en la información del sábado, los diarios de hoy publicaban un aviso del aplazamiento del acto, por divergencias entre la Empresa del circo taurino y la comisión organizadora. También se publicaban una nota de ésta y una noticia del Gobierno civil, en el mismo sentido. Y efectivamente, la E m presa, que no cobraba nada por el piso de la plaza, exigió a última hora de la noche un depósito de 32.000 duros, para responder de los daños que pudieran producirse cn el edificio y menaje, que no pudo ser realizado, teniéndose que desistir de celebrar aquél. A pesar de esto y como la noticia no se supo sino después de la salida de los diarios, habían llegado a Valencia numerosas gentes de la provincia, cuya presencia en las calles era notoria desde las ocho. A las diez, los alrededores de la Plaza de Toros y las calles de Ruzafa, Ribera y Játiba y la Se Lauria, donde radica- el hospedaje. de los oradores nombrados, rebosaban de público, que comentaba la suspensión, atribuyéndola a presiones políticas, extremo que ha negado desde un principio el gerente de la E m presa, Sr. Escriche. U n a pareja de guardias de Asalto de a caballo y varios individuos a pie maniobraron por frente a la plaza, donde había un enorme gentío, haciendo despejar por breves momentos, pues pronto se rehacía. Sobre las diez y media, los señores B a l bontín, Jiménez, Sediles y Sánchez Roca se pusieron al frente de una manifestación del público estacionado frente al hotel dicho e intentaron dirigirse al Gobierno civil, saliéndole al paso, en la calle de las Barcas, frente al teatro Principal, los guardias de Asalto, que eran conducidos rápidamente por un camión y que dieron una carga. Los diputados se dieron a conocer y aquélla cesó, reanudando los manifestantes el camino, por la calle dicha. A l llegar frente a la glorieta fueron disueltos nuevamente y se rehicieron otra vez, luego de aducir su derecho los señores dichos, que por tercera vez fueron requeridos a disolverse, ya frente al Puente del M a r donde encontraron en su marcha una sección de la Guardia civil de a caballo, que tenía interceptado el paso y que solamente consintieron a los representantes en Cortes ya nombrados que continuaran su camino hasta el Gobierno civil, donde fueron recibidos por el Sr. Doporto, con quien conferenciaron y quien les autorizó para que desde un balcón inmediato a la Plaza de T o ros dirigieran l a palabra al público para darle cuente de la suspensión. E Sr. Sediles protestó de que en la carga en la calle de las Barcas se le hubiera propinado algún golpe. Mientras ocurría la primera parte de lo que relatamos, en la plaza de Castelar, rebosante de público, en su mayoría curiosos, se organizaba otra manifestación, luego de haber dado un breve mitin desde el pilón de la fuente del monumento al marqués cíe Campo, el Sr. Franco y el Sr. Samblancat. D i j o el primero que el acto de la Plaza de Toros había sido impedido porque, se tenía miedo a los que hubieran ido a escucharles, que son el verdadero pueblo; pero que se celebrara, aunque sea en Gobernación. Frente a lcirco taurino, donde era el l u gar de mayor efervescencia, no decaía ésta ni mientras ocurría lo anterior; antes al contrario, se organizaban frecuentes movimientos y manifestaciones. Finalmente, una pudo llegar frente a la redacción de El Pueblo, donde se entretuvo en dar mueras y silbar y en arrojar piedras sobre los cristales de la puerta de entrada, de los que dos o tres quedaron hechos añicos. De pronto sonó -un dispavo y un hombre caía en tierra herido; casi al mismo tiempo caía también una mujer, que había recibido una formidable pedrada. Entonces salió alguien del edificio nombrado, y llevando en la mano una pistola, recogía del suelo a la mujer herida. U n a sola pareja de guardias de Asalto de caballería desalojó, de frente a El Pueblo, a los grupos, que en la esquina de la calle se rehacían, volviendo a silbar y dar mueras y a arrojar m á s piedras, hasta que acudió fuerza de la ya aludida y la tranquilidad fué instaurada. A la una y media se había restablecido el tránsito como de ordinario. Los heridos han sido los siguientes: Josefa Monzonis, de treinta y cuatro años, cuando pasaba frente a El Pueblo, de una pedrada en la región malar derecha. Enrique M o r a Gomix, natural de Chuches, de veinticuatro años, herido frente al diario dicho, en la región femoral izquierda. M e nos grave. Constantino Laguna Pardo, de veinticuatro años, herido también frente a El Pueblo, en forma de sedal, en la cara dorsal del pié derecho. Se asegura que ha declarado ante el juez que le disparó un empleado administrativo de l a citada publicación. Y Francisco Ríbes, efe treinta años, con la fractura del peroné derecho, que le produjo en la calle de Ribera el público al correr en una carga de los de Asalto. Valencia. 25, 3 tarde. Después de las dos de la tarde de ayer, los diputados a Cortes repetidamente nombrados, con los que fueron los más significados elementos de los restos del sorianismo y otros de l a más extrema ideología, se reunieron a comer en el hotel del Puerto, en número de 255. A la hora de los brindis degeneró la costumbre de pronunciarlos en un mitin, pues los señores Franco, Barriobero, Jiménez, Sanblancat y demás, hablaron desde las tres hasta las seis, a cuya hora regresaron a Valencia, al hotel Regina, donde, como dijimos, se hospedan. Excepto el del Sr. Barriobero, todos los discursos fueron de tono mesurado. E 1 Sr. Soriano manifestó que no había venido a Valencia a resucitar odios n i a provocar a nadie ni a ningún partido. Después de unos breves momentos de descanso en el hotel, e l Sr. Samblancat salió para visitar el Centro de Estudios Sociales. Momentos antes de marchar a la estación, sobre las ocho, de la noche, para regresar a Madrid, se advirtió la presencia de un grupo, al principio reducido, pero engrosado r á pidamente, de republicanos, a la puerta del hotel, que daba mueras a Soriano, pidiendo que fuera expulsado de Valencia, por indeseable. UflEA DE AUTOMÓVILES R í o Ti Io- eirv t vi ¡Í Desde el 1. de junio, las salidas s e r á n las siguientes: R í o Tinto, 6,30 m a ñ a n a Nerva, 1 m a ñ a n a Oficinas en Sevilla: Albuera, 1. T e l é f o n o 25479. -Francisco L ó p e z LA ESTEIAE A A u t o m ó v i l e s S E V I L L A- B A D A J O Z por F R E G E N A X D E I. A S I E R R A Salidas: De Sevilla. Adriano, 14, 7 m a ñ a n a De Badajoz, Arco A g ü e r o 21. 7 m a ñ a n a T e l é f o n o 25 820, Sevilla.