Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EL T O R E R O DEL V A L O R Y DE LA FILIGRANA La presentación de Luis Gómez, E l Estudiante en Madrid, como matador de toros, haliJa producido en la afición esa palpitación de interés y curiosidad que despiertan los acontecimientos m á s s e ñ a l a d o s d é la fiesta española. Se veía ya en él a un torero caro y a un artista Heno de personalidad desde sus primeras actuaciones de novillero. Y ahora, de Valencia, en la tarde de su alternativa, en que logró a d u e ñ a r s e del público, que lo llevó por las calles de la ciudad en hombros de una multitud loca de admiración y delirante de entusiasmo, y de otras capitales en las que dio pruebas de su categoría artística excepcional, haciéndose acamar siempre, habían llegado a Madrid, precediendo al torero, ecos sonoros y jubilosos de sus justísimos triunfos. En este alborear de la historia de E l Estudiante se está concretando la m á s perfecta síntesis de lo que, sobre modas y maneras fugaces, es, fué y s e r á el toreo: majeza y bizarría, s a b i d u r í a y arte. La filigrana en él adorno y el corazón como un pedazo del capote en cada lance de la lidia. Pausa y arrebato, entendimiento y voluntad. Con el capote torea maravillosamente, con una lentitud y un temple extraordinarios, metiéndose dentro del toro y empaliándolo en la tela y llevándoselo prendido en sus vuelos: y con la muleta, en los pases de todas las marcas, en el natural, ligán- CON E L CAPOTE, E L ESTUD I A N T E DA E J E M P L O DE FINO TOREO, PRODIGIOSO D E T E M P L E Y SUAVIDAD LUIS G 0 ME 2, E L ESTUDIANT E E L TORERO D E L VALOR Y DE L A FILIGRANA dolo con el de pecho, templando y ciñéndose como la escuela pura rondeña prescribe... Así torea Luis Gómez, É l Estudiante y as ha sabido hacer que sonasen fuertes las palmas en la primera plaza española apenas su capote puso en el aire la a l e g r í a y el ritmo de su toreo. Trece mil pechos sintieron el estremecimiento de la emoción viéndole arrimarse a la fiera- -un toro grande, bronco y m a n s u r r ó n- -y obligarle a fuerza de pisarle terreno y de ponerle la tela en los ojos, y de dejarse en las astas trozos de pro y de seda del vestido... Todas las plazas de E s p a ñ a dan y quitan a los toreros. Pero es Madrid el que autoriza y consagra lo que otras plaxas quitan o dan. Y en Ma drid una sola acituación ha bastado para que la afición autorizase lo que. a E l Estudiante dieron los valencianos primero y los públicos de otras plazas d e s p u é s categoría, rango, cartel y prestigio. Le faltó suerte con el estoque para llevarse, como un trofeo de su triunfo indiscutible, la primera oreja de la primera plaza española; le faltó el dominio de la estocada, difícil con toros como los que le salieron en ésta primera corrida; pero le bastó la hechura clasica de sus pases y de sus lances de capa para, que muchos buenos aficionados recordasen en E l Estudiante a BeU monte... A Belmonte, que, como E l Estudiante perdió en Madrid algunas orejas de sus toros por falta de acierto al matar y que luego había de ser el matador de toros m á s certero y seguro matando... ¿V a a ser E l Estudiante igual? Como ayer en Belmonte, hoy en E l Estudiante hay un torero al que tendrán que discutir los aficionados. Y es que a p a s i o n a r á a los inteligentes como el de ayer, como los grandes toreros de todas. las épocas... ALEJANDRO H E R N Á N D E Z EL ESTUDIANTE E N UNO D E SUS N A T U R A L E S M A G I S T R A L E S Y VALEROSOS, Q U E NO S U P E RARA H O Y E L MEJOR M U L E TERO
 // Cambio Nodo4-Sevilla