Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
27 D E A B R I L D E 1932. E D I C I Ó N del primer Gobierno de la República, acudió a lo que se llama autolimitación por medio de aquel Estatuto de la República, modelo jurídico, en el cual fijó regias con gar? i: tías para todos. L o que ocurre es que el ministra de l a Gobernación quiere mandar. Quiere mandar en los ciudadanos, en los jueces, en- los periódicos y querría mandar en, los catedráticos, aunque los catedráticos no lo permitiríamos, porque no nos dejamos mandar n i por la Dictadura ni por l a República. E l Sr. S A L A Z A R A L O N S O dice que se trata de un caso grave y cree que el m i nistro debe dar cuenta al Parlamento de les motivos eme tuvo para proceder como hizo. E l ministro de l a G O B E R N A C I Ó N manifiesta que todo se ha publicado en la P r e n sa, y es conocido. Espera a que hayan hablado todos los oradores para recoger sus palabras v contestarlas. E l Sr. S A L A Z A R A L O N S O dice que él, como legislador, no quiere recoger las campañas contradictorias de i a Prensa. E s t i ma que el ministro está obligado a dar explicaciones al Parlamento a fin de que los diputados, con toda lealtad, puedan exponer su pensamiento sobre el caso. E l Sr. A L T A B A S E l ministro de Justicia es el más interesado en el debate. S i hablara aprendería alguna lección de su ministerio. E l Sr. A L B E R G A M O N T O Y A de A c ción Republicana, dice que va a contestar a los señores Royo Villanova y Salazar. E l Sr. S A L A Z A R Y o 110 he dicho nada E? Si- G U E R R A D E L R I O Estamos de oyentes. E l Sr. A L B E R C A dice que la actitud de la minoría radical contrasta hoy con aquella ocasión en que se quejaba de los jueces y dice que no sólo ese, sino muchos más deberían caer. (Protestas en gran parte de la Cámara y aolausos en ¡os socialistas. E l Sr. M A U R A dice que está seguro de c ¡ue existen motivos para la determinación del Sr. Casares. E l ministro de l a G O B E R N A C I Ó N ¡N a turalmente! E l Sr. M A U R A Y el Sr. Casares está obligado a dar explicaciones. E l miuiotro de la G O B E R N A C I Ó N Sabe el Sr. Maura que lie venido de Sevilla para asistir a este debate, pero planteado el asunto en forma de interpelación; he creído que debía esperar a conocr la opinión de los i n terpelantes pero resulta que se piden al m i nistro explicaciones de lo sucedido, para obtener de ellas consecuencias. Dice que el día 12 se detiene al salir del B a r F l o r a un sujeto que posee una pistola con ocho balas en el cargador, y una en la recámara, como en disposición de hacer fuego. Inmediatamente se entrega a este sujeto con el atestado policíaco al juez de guardia, que es el del Centro, y este juez recibe declaración al detenido Lahoz, el cual contesta que se encontró el arma en la calle y añadió que había, pertenecido al Sindicato Libre hasta hace un año. Con fecha 14 el juez ordena se dé traslado del sumario al fiscal de la Audiencia y el traslado del detenido a la cárcel y el ingreso en caja de las 900 pesetas que llevaba encima. E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L Se las entregó El Debate. Todo esto es una farsa. E l P R E S I D E N T E Y a hablará su señoría. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N Este sujeto, que fué en efecto obrero de El Debate, quedó en libertad. E l juez fué castigado únicamente por falta de celo. L a ley de 9 de eneao de este año para castigar la tenencia de armas, queriendo poner en manos del juez nvdidas especiales, concede a éste la fat 0 D E ANDALUCÍA. P A G 20. cultad de proceder, en casos como éste, lo que mejor estime para el interés público. E l juez tiene que proceder de acuerdo con esta ley de defensa de este interés. E l juez sabía sobradamente un. dato que le faltaba, el que el detenido había pertenecido al Sindicato Libre. Mucho más cuando los pistoleros están por las calles amenazando a todo el mundo. (Aplausos. E l juez, después de citar a los agentes, se encuentra que sin haber éstos comparecido, y a pesar de la falta de esta diligencia esencial se le pone en libertad; y parece que hasta no está enterado de la existencia de la ley de o de enero. L a libertad provisional no está fundada en la ley especial, según la cual se le entrega al detenido, que no me atreveré a llamar pistolero, pero que era portador de una pistola. Insiste en que por no haber obtenido los datos necesarios para decretar la libertad provisional, el juez ha procedido imprudentemente. Se pasa sin esos datos y se, dicta un auto de libertad provisional. E l Sr. R O Y O V I L L A N O V A Pues procesarlo por prevaricación. El ministro de la G O B E R N A C I Ó N l Qué dice el juez en descargo de su proceder? Que no conocía los antecedentes del individuo, por no haber comparecido los agentes de Policía citados. ¿Por qué no comparecieron los agentes? Por haberse recibido el oficio en la Dirección General de Seguridad tres días después de haber sido puesto en libertad este distinguido pistolero. (Rumores. N i oficia! n i oficiosa, n i privadamente dice el juez tuvo conocimiento de los antecedentes de este sujeto. ¿Oficiosamente? ¿E s que creen los jueces que como durante el período de Dictadura vamos a estar los ministros de la Gobernación al teléfono dando instrucciones de lo que deben hacer? Eso no. Nosotros, los dejamos en plena l i bertad. (Largos rumores. Si hubiera creído que se trataba del peor criminal, y el juez lo hubiera puesto en l i bertad con causa fundada, nada hubiera podido decjr. pero precisamente se trata de un auto de libertad concedido sin fundamento alguno. Defiende después- el ministro a la Policía diciendo que en este caso había detenido a ai e crece en interés y amenidad la deliciosa novela de Crocker ¿Casada o soltera? L o s aficionados a lecturas de grato entretenimiento deben buscar el próximo número de Monecía de onza, ptas 192 Id. media onza, i tas 90 Itl. le 25 ptas fio Id. fle 20 p í a s JS Id. de 10 p í a s 24 Oro (le cadenas, a 5,25 gramo: en parí ¡rtas le JOO gramos en adelante. 5. S 5. Oro le oajas le relojes y p o r t u g u é s 1, (50 gramo. A estos precios compra Se c o m p r a papeletas leí Monte etc Piedad y solitarios de toriUajatíss IJA. CASA SIN BAIJCOXES COTIZACIÓN MONEDAS un sujeto peligroso, con un arma en disposición de disparar, y todos los días se está procediendo en España, con grave riesgo para ella, noble y activamente, pero con el dolor de ver cómo los jueces, a los tres días, los ponen en libertad. (Rumores. N o haga gestos el Sr. Guerra del Río. E l Sr. G U E R R A D E L R I O N o hago gestos; me estoy arreglando l a corbata. (Risas. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N Lee datos de algunas detenciones practicadas. Habla de detenidos con palanquetas y de dos extranjeros a quienes se les ocupó un kilo de heroína y que fueron puestos en libertad, sin llegar a la cárcel. (Estos argumentos provocan grandes discusiones, que acaban en escándalo. Se oye acusar al ministro de Justicia de permitir ur- c tal administración de Justicia. E l Sr. A L T A B A S M e levanto para protestar airado contra. Lis palabras de ese señor diputado que se sienta detrás del banco azu! (U n diputado socialista, que ha exclamado dirigiéndose a los radicales ¡L a justicia que vosotros merecéis! (Grandes voces y protestas de una y otra minoría. Nosotros hemos denunciado muchas veces prevaricaciones de la Justicia, y el ministro de Justicia, que lia aprovechado la ocasión para ausentarse, del banzo azul, ninguna determinación ha tomado. L a mala justiciada defendará su señoría; nosotros, no. E l P R E S I D E N T E N o creo que era el caso suficiente para interrumpir el discurso del ministro de la Gobernación. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N Y o digo que si el Estado no cuenta con el pleno apoyo de una administración de Justicia, habrá necesidad para defender el orden público de acudir a una ley de excepción, y eso no lo quiere el Gobierno. E l juez está en plena libertad de aplicar la ley, pero no la tiene para dejar de aplicarla. Es la teoría de la responsabilidad de que tanto se ha hablado. Cuando existe una falta, se acude a remediarla. E l Sr. R O Y O V I L L A N O V A Pero sí ha estado su señoría revisando el auto del juez. Eso no es tolerable. E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L N o sabe el Sr. Royo de eso una palabra. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N M u cho respeto las canas del Sr. Royo, pero no puedo consentir que se diga que he procedido por algo que no sea por mi conciencia. H a hablado de venganza. E l Sr. R O Y Ó V I L L A N O V A N o he hablado de venganza; he dicho vergüenza. Que es una vergüenza que su señoría haya estado recusando y revisando un auto de un juez. E s o no lo puede hacer su señoría ni el ministro de Justicia. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N E s taba en el recurso que ha entablado el juez y que es lo que he leído. ¡A h! ¡A h! en los socialistas, dirigiéndose al Sr. Royo Villanova. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N añade eme antes de imponer la sanción no sabía quién era el detenido Lahoz. Perteneció al Sindicato Libre y era de los que estaban pagados por los patronos para que asesinaran en la calle a sus compañeros, y no sólo actuaban en Barcelona, sino que se trató de llevarlo a Valencia, de donde era gobernador civil el Sr. Amado. (Grandes aplausos en la mayoría. Declara haber ignorado este dato hasta después de impuesta la sanción al juez. Cuando se trata de un ex gobernador como el señor Amado, que fué acusado por el pueblo (grandes rumores) vosotros, los radicales, sabíais que había en Valencia una entidad, y
 // Cambio Nodo4-Sevilla