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A B C MIÉRCOLES 27 D E A B R I L D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 21. de Instrucción Pública, sobre el concepto d é la soberanía del Poder judicial. E l S r A L V A R E Z Y o no sostengo et dislate de la soberanía del Poder judicial. Se ha dicho sólo, por derechas e izquierdas, y, en todo momento, que es necesaria l a independencia del Poder judicial. L a ley de D e fensa de l a República no se pueda aplicar á los funcionarios del Poder judical, porque 1 hacerlo así l a independencia de éste quedar ría convertida en una palabra vana. L a función judicial es augusta. (Risas eri los socialistas. Los radicales protestan. S i hay algo augusto es l a función judicial. E l ministro de O B R A S P U B L I C A S i Augusto llamó su señoría al nieto de Isabel II. E l S r A L V A R E Z Los hombres más prestigiosos de la primera República no v a cilaron en calificar de augusta l a alta función de la Justicia. F. l Sr. Alvarez ignoraba que esta ley s é había aplicado ya a resoluciones judiciales anteriormente. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N A resoluciones, no. A jueces. E l S r A L V A R E Z Y yo he leído en l a Gaceta la publicación de la sanción impuesta por el ministro de la Gobernación. (E l Sr. Alvarez es interumpido constantemente por los socialistas y radicales- socialistas. N o puede aplicarse a los jueces la ley def Defensa de la República, porque éstos constituyen el Poder judicial, distinto del Poder, ejecutivo y del legislativo. E l Poder judicial dicta sus resoluciones y las hace cumplir. Tiene una escala de jerarquías para los recursos y pueden entablarse éstos ante tribunales superiores; por eso creía la gente en E s p a ñ a que no era necesaria lai intervención del Poder, ejecutivo para- sancionar los actos de los jueces, ¿N o t e n é i s pregunta- -un fiscal de l a República que- vela porque se cumplan las leyes, examina los sumarios y vigila l a administración de Justicia? E l correctivo debía venir de ahí. N o tengo noticia de que el ministerio fiscal haya declarado l a falta de celo de dicho funcionario judicial, a lo que estaba obligado para responder a los dictados- de su conciencia y a la confianza que en él había depositado el Gobierno. Pero la ley de Defensa de l a República se aplicó. Os equivocáis si creéis que os aplaude la opinión republicana. E l ministro de O B R A S P U B L I C A S Nos lo dice el eterno equivocado. E l Sr. A L V A R E Z Y o goy el eterno equivocado. E l ministro de O B R A S P U B L I C A S S u señoría dice que estamos equivocados y yo le recuerdo que es él el eterno equivocado. E l Sr. A L V A R E Z A u n siendo así, reconoce el Sr. Prieto que en apreciar la sensibilidad de la opinión pública tengo alguna experiencia. Se produce otro diálogo entre el señor Prieto y el Sr. Alvarez, que hablan de lo que es l a vanidad. E l Sr. A L V A R E Z L a opinión pública se siente alarmada. (Rumores en los socialistas. Estos castigos quebrantan a la R e pública, a la que todos tenemos el deber de defender, por interés de ella, no por interés de un partido político. Dice que en la proposición del Colegio de Aoogados ha querido apartar todo lo que fuera interés político, para tratar sólo del ínteres de las instituciones fundamentales del Estado. P- ero vamos a creer- -añade- -que la ley de Defensa de l a República se puede aplicar a los jueces. Hemos de creer que el juez había procedido con falta manifiesta de celo Vamos a ver si tiene apariencia de justificación el proceder del Sr. Casares Dice que se prescindió de la ley en la parte procesal de la ley de Befcnsa de la K s p ú- que para defenderla, el Sr. Amado pagaba a hablará cuando lo crea oportuno, no cuando los demás estimen que tiene que hablar. N o los pistoleros. basta el odio de una minoría (la radical) E l Sr. G U E R R A D E L R I O ¿Y eso no para obligarle a hacerlo. (Rumores. lo sabrá el ministro de Justicia? Cree que no se ha atacado para nada a l a E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N t El independencia del Poder judicial. N o hubo Pueblo hizo esas denuncias, y el Sr. Blasco inconvenientes en suscribirle! acuerdo del sabe que en virtud de ellas el S r Amado, Sr. Casares, porque entendió desde el prigobernador de Valencia entonces, prohibió mer momento que el S r Amado había i n l a publicación de aquel periódico. Todos recurrido en una falta de celo. Comprendía cordáis que Santiago García firmó l a deque en el Parlamento se buscaba una víctinuncia de que desde el Gobierno civil se ma, y que triunfante el ministro de l a G o expendían licencias para el uso de armas bernación, se deseaba después que esta vícpor el Sr. Amado, y es sabido que poco tima fuera él. después dicho individuo era asesinado en l a calle. ¿Necesitaba el juez Sr. Amado conocer Discurso de don Melquíades A l m á s antecedentes sobre el detenido, después var ez de saber que había pertenecido al Sindicato j E l S r A L V A R E Z (D Melquíades) emL i b r e? Este juez, ni cumplió con su deber, pieza diciendo que después de los aplausos n i defiende a l a República, i i está a. su tributados al ministro de l a Gobernación el lado. (Muchos aplausos. público va a creer que en E s p a ñ a se neceE l Sr. P É R E Z M A D R I G A L interrumpe. sita hacer una revolución jurídica. ConsideE l P R E S I D E N T E Interés de todos es; ra grave que l a resolución del Sr. Casares que este debate acabe con orden. se haya premiado con tales aplausos. E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L dirigiéndoU n diputado: Estamos en una C á m a r a rese a los agrarios: Que se callen los clétpublicana. rigos. E l Sr. A L V A R E Z E s a es una manifestaLos agrarios: Y los monaguillos. (Risas. ción impertinente y ridicula, pues bien lo saE l ministro de Ja G O B E R N A C I Ó N N o queremos que el régimen: tenga sus jueces; be todo el mundo. Durante la discusión no se ha hecho alupero es preciso darse cuenta de lo que ocusión directamente a ningún funcionario judirre. Aquí habéis venido a protestar contra l a cial. actuación de algunos jueces, y no tenéis por Sostiene que l a ley de Defensa de l a R e qué escandalizaros de l o sucedido. pública, tal como está redactada n o p o d í a Sigue leyendo casos de detenciones de sureferirse a los funcionarios judiciales. H a jetos poseedores de armas, sin autorización, blaba de funcionarios públicos y los jueces que son puestos a disposición de los jueces, lo son de un Poder. y que no llegaron a- ingresar en l a cárcel. E l ministro de O B R A S P U B L I C A S (seSe dice por el S r Royo que el Gobierno ñor Prieto) S u señoría ha dicho muchas debe aplicar l a ley de Defensa de l a Repúveces que la Justicia estaba podrida en E s blica antes de poner los detenidos a dispopaña. sición de los Juzgados. E l Sr. A L V A R E Z Y he pedido a los G o Y esto, l o dice después de insistir un d í a biernos su reforma, p ro esto no contradice y otro en que se debe respetar l a actuación lo dicho sobre la ley de Defensa de l a Repújudicial y no mostrarse en l a C á m a r a palablica. dín de esta causa. (Se entabla un diálogo entre el ministro. ¿Q u é puede contra lo que sucede el m i nistro de l a Gobernación? Cuando ya estaba harto de que surgieran a diario conflictos por estos incidentes del pistolerismo, acudió a poner mano en un caso verdaderamente escandaloso. Pero entendámonos. S i l a C á mara aprueba ese proceder, no será sólo ese juez, que por ser de Madrid debe dar ejemplo, el que sufra sanciones. Porque, ante el caso de esa cosecha de Andalucía que importa millones, yo tengo que defender muchos intereses, y no se puede estar bajo l a amenaza de vulgares pistoleros. Y l o s jueces altos y bajos- -porque en estos pueblos l a Justicia está deshecha, poniéndose a diario los jueces municipales elegidos democráticamente en manos de los patronos y de los caciques- -serán castigados cuando no cumplan con su deber. Recuerda el caso del Juez del Norte, de Barcelona, que fué también castigado, a pesar de ser un funcionario muy afecto a la República, porqué comprendió él mismo que se trataba de un caso de ejemplaridad. Dice que estos dos jueces serán los gastadores de esta compaAsi decía la gente al verme la cara con ñía que la República quiere someter al seuna b, arba rizada, espesa, horrible, que en vero cumplimiento de la ley, no en beneficio vano intentaba ocultar. Habla gastado una sólo de ella, sino de la Justicia. (Aplausos enormidad de dinero en comprar cosas para de la mayoría y de algunos radicales. quitármela; pero cada día salía más fuerte. Pero aquello se terminó y ya nadie se burla E l Sr. S A L A Z A R A L O N S O empieza de mí. Estoy como nueva con el DEPILAdiciendo que ya sabe a qué atenerse, puesto TORIO RÁPIDOS, producto nuevo que me que el ministro ha declarado que el juez ha ha quitado por completo, y sin la menor sido castigado por falta de celo por aplicar molestia, aquella barba infamante. Con la una ley en vez de aplicar otra. Pero l a gramayor facilidad me lo aplico a la piel, y en vedad del caso está en l a declaración del seun minuto queda blanca y suave como la de un niño. ñor Casares, de que conoció las particularidades del caso después de impuesta la sanYa es llora que se haya inventado algo bueno con el vello. Además es baratísimo, ción. pues un irasco de DEPILATORIO RAPIManifiesta que el ministro de Justicia está DOR cuesta sólo cinco pesetas, en las perobligado a hablar para explicar a la Cámafumerías, y hay para casi un año de uso. ra la situación en que se encuentra en E s Si aíguna lectora precisa detalles, folletos, paña l a Magistratura. etcétera, escriba a INTISA, Apartado 82, Santander, y los recibirá jrratja, E l ministra de J U S T I C I A manifiesta que