Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Asamblea e c o n ó m i c o- a g ra r í a r Ayer mañana dio comienzo en el teatro de la Comedia la Asamblea económico- agraria, convocada por la Unión Nacional Económica. La Asamblea fijará el criterio de las fuersas que representa, tanto de las específicamente agrarias y ganaderas como de las industriales, acerca de los principales puntos que abarca el proyecto de ley de Reforma agraria. (Foto Duque, magnífica ele influir sanamente en las costumbres. S i no hubiese bares, ni cafés, ni tabernas donde consumir los domingos ha bría que buscar otros lugares donde vivir esas horas. Y entonces era la ocasión de orientar a la gente hacia el campo, inspi rándole ese amor al aire libre, a la Naturaleza, que en otros países de Europa hace parecer desiertas las ciudades durante los días de fiesta. E n Barcelona existe y medra esa afición. Verdad es que en los alrededores de Barcelona hay variedad, hay verdor, hay belleza. Y puede ser que el madrileño no. salga a las afueras precisamente por no encontrarse con las afueras, donde sólo es posible que se decidan a estar con resignación o un trapero o un trapense. Pero al mismo tiempo que nuestros gobernantes obligaban- -por cierre de otros cauces- -a adquirir esta buena y sana costumbre de l a que las almas y los cuerpos recibirían tanto bien, podían preocuparse de resolver rápidamente- -con las energías y las facilidades que para ello encuentran los regímenes nuevos- -ese ya viejo sueño de aproximarnos a la sierra mediante vías de comunicación que no exigiesen- -como la única que hay ahora- -gastar unos duros y pasar 1 G más, y mejor del tiempo en un tren tan perezoso como si también las locomotoras fuesen al caté. Y esa obra sí que podía ser el orgullo de quien la realizase. W. F E R N A N D E Z FLOREZ EN PRIMAVERA SAN SEBASTIAN Llovía en San Sebastián amargamente. Con esa tenacidad, con esa maestría de la lluvia que sabe s u oficio. N o rayaba la ciudad tímidamente para dejarse luego vencer por unas gotas de sol de invierno. Caía y caía, alanceando las casas y los jardines, los casinos y la playa. E l mar bramaba y se retorcía de indignación ante aquella- tortura constante de millones y millones de alfilerazos sobre su lomo. Las calles, de hule. Los árboles, empapados de temporal, alzaban los brazos para ofrecer al cielo la posible fronda de los tiempos más dulces. E n el desfile de figuras de goma se suponía un desfile de habitantes, como se sospecha que hay un hombre dentro de un buzo. Parte de la ciudad, taladrada por un timbre sin esperanza: el S. O. S. en berbiquí del Kursal, que pedía calor y aliento para sus proyecciones cinematográcas. Inútilmente. -H e traído el mal tiempo... -N o no lo ha traído usted- -nos contestaron- Es el nuestro. E l que nos enorgullece. Puestos a hacer geometría urbana, hemos hecho la mejor geometría de España. Puestos a ofrecer una playa, ahí está la más bella y mejor organizada cimitarra de canela del territorio nacional. Puestos a dudar de que el juego sea autorizado por fin, nadie duda más que nosotros. Puestos a llover, llovemos lealmente. Medió café estaba lleno de turistas franceses cortos de turistas de ocho o diez horas. E l resto del local lo llenaban los paquetes de los turistas franceses cortos Olía a chanclo. -Además- -seguían diciéndonos- esta lluvia es comercial. Nos hace falta para nuestras cosechas. ¿Para la cosecha de manzanas? -Para la cosecha de impermeables. T o dos estos europeos que usted ve aquí y muchos más vienen a comprar a San Sebastián. E l cambio les favorece. Se llevan conservas, zapatos, chalecos de punto, medias de seda e impermeables. Este último artículo es el más ventajoso para el comercio. Se gana mucho con el impermeable desde que un catalán tuvo la idea de elevar el precio del guardapolvos, dándole un nombre más importante. E s una lluvia comercial, porque sin ella no se venderían los sesenta mil impermeables al mes que estamos vendiendo en estos encantadores meses de i n vierno. San Sebastián quiere dar la impresión de que el mundo ha perdido el sel definitivamente de que hay una crisis también de la dulzura climatológica. San Sebastián acepta la versión de la lluvia que da Aristófanes y le envía a Neptuno, todos los días, varios barriles de cerveza, para que utilice su criba sobre la tierra con mucha más frecuencia. Además, estos franceses de Bayona, de Irrugne, de Bidart de L a N e gresse de Hasparren y quizá de Mauleón sospechan que ellos no podrán pasar nunca los inviernes en N i z a porque los hoteles entre palmeras son siempre los más caros- -la influencia de M i a m i- y porque el Olí: