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MADRID- SEVILLA 28 D E ABRIL D E 1932. N U M E R O S U E L T O 10 C E N T S DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VIGE S 1 M O O C T A V O NUMERO 9.131 REDACCIÓN: PRADO D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES X ANUNCIOS, MU: ÑOZ OLIVE, CERCANA A TETUAJí, SEVILLA LA PRODUCCIÓN, E L C O N S U M O Y L A ESTADÍSTICA Sin un servicio bien trabado y correspondiente de estadística, no habrá nunca posibilidad de organizar los abastos, de mantener el equilibrio en los mercados, de cohibir la exportación con oportunidad y con medida; no podrá haber política económica. E n E s paña se desdeña temerariamente al Negociado Estadístico. A estas fechas, en casi todos los Ayuntamientos de capitales- -no ya de los villorrios- la estadística no ha salido de la demografía, de las notas del Registro C i v i l sumadas con el método simplista de hace ochenta años. Ahora, con motivo de la escasez de trigo, queda al descubierto, una vez más, la pésima organización de l a estadística productora. Todavía está preguntando el ministro cuánto trigo queda, qué cantidad habrá disponible para estos meses; todavía desconoce as c i fras totales de la nación, las parciales de totalidad en. cada provincia. -En consecuencia, no puede hacer la rápida y fácil operación de restar entre lo consumido y lo cosechado para conocer en la sustración lo que resulta. Y tiene que apelar a combinaciones y cifras supuestas para establecer un cálculo aproximado. Adviértase que todo ello se refiere a la cosecha de trigo de 1931, cuyas labores finales terminaron, donde m á s tarde, a fines de agosto, Quiere decirse que en ocho o nueve meses el ministerio de Agricultura y Economía no ha logrado reunir los datos cabales. L a realidad confirma nuevamente nuestra tesis, la que venimos sosteniendo años hace: no puede haber organización de. abastos sin fundarla en una red orgánica municipal; es precisa, indispensable, la intervención muni. cipal, de un modo permanente y responsable, para que afore con exactitud al ser levantadas las cosechas y consigne con todo detalle de expedición y destino los contingentes que sal gan del término. Este mecanismo constante daría a l a hora, al minuto, telegráfico, los guarismos para conocer en el ministerio los volúmenes, l a situación de los disponibles, la porción de lo consumido y siempre con el precio de origen sobre el campo. L a Junta local, en el mismo Municipio, es eslabón indispensable. S i n esa cadena perfecta resulta baldía toda organización provincial, y con una y con otra se forma rían el mapa de las recolecciones y los g r á fieos variables de distribución y de consumo. Claro es que el sistema implicaría una respopsabilidad estrecha y personalmente exigióle a los alcaldes y ediles, los cuales, a su vez, podrían exigirlas al cosechero que, habiendo reunido existencias, no probase ha- bér vendido todas las que guardaba. Con los procedimientos defectuosos y anticuados que hoy se aplican, los ministros de Economía tendrán siempre que decretar a bulto cuando apelen a la exportación, y remitirse a las demandas o exigencias de cada provincia para distribuir el grano, sin conocimiento, antecedente y, por supuesto, sin preparación alguna, que sitúe con eficaz estrategia los depósitos, para- ahorrar tiempo y diñero en ios transportes. L a política de abastos que A B C viene propugnando, años y años, sigue en mantillas. Se dieron algunos pasos iniciales pocos y tímidos. Se desvirtuaron con aQuel órga- no central y autónomo. Volvió después el estancamiento. Y a los doce meses de nuevo régimen nos encontramos con la misma maquinaria enmohecida y perezosa: con m é todos idénticos, a base de las mismas conjeturas. E l ministro cree que falta trigo. E l ministro sospecha que se prolongan los acaparamientos. E l ministro supone que, no obstante la importación ya autorizada, aún es probable que falte trigo. E l ministro cree que tal vez... Como se ve, la estadística continúa suplantada por la hipótesis. E l ministro, de cierto, no sabe nada. Camina a tientas. Y es porque le falta el instrumento adecuado e insustituible: la estadística. Pero una estadística cabal y pronta, que ofrezca los resultados inmediatamente después de las recolecciones. Bien lejos de ello, puede advertirse cómo a los nueve meses de aventadas las parvas el Gobierno no ha conseguido saber con veracidad lo que se obtuvo ni lo que se ha consumido, para fijar con la misma exactitud lo que retienen la codicia y la rapiña. EL ESTATUTO D E CATALUÑA CONCENTRA LA A T E N C I Ó N D E LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS A l margen de la sesión- -la de ayer fué tan vehemente y apasionada como la del martes- -los grupos parlamentarios estuvieron pendientes de la próxima discusión del Estatuto de Cataluña, que juzgan el asunto de mayor trascendencia que la República ha de resolver en la Cámara. Como se sabe, la comisión de Presupuestos debe informar sobre la parte económica del Estatuto, aunque este informe no sea substancial en relación con el dictamen. Y se recordará que el ex ministro D Abilio Calderón, miembro de la comisión de Presupuestos, solicitó numerosos e importantes datos de la riqueza contributiva de E s paña, con el fin de fijar qué cifras de recaudación se atribuían al Gobierno regional. Terminada la vacación parlamentaria, el Sr. Calderón procuró informarse de si estos datos habían sido ya recibidos por la comisión de Presupuesto? y supo que ni mío solo llegó al Congreso. Además, con extrañeza vio que la comisión de Presupuestos no estaba citada como se convino ál comenzar el interregno parlamentario. E l Sr. Calderón formuló la oportuna, protesta y entonces el presidente de la Comisión citó a ésta para hoy por la mañana. Suponía el Sr. Calderón que se procuraría forzar la marcha para emitir infornie antes de que termine la semana y se pueda comenzar la discusión del Estatuto en la próxima. Ahora bien, por si esto ocurría, teñía el firme propósito de impedir tal informe sin los datos que previamente lía solicitado, ya que. sin olios será imposible que la Comisión pueda hacer un estudio serio y detenido sobre la parte. de Hacienda del E s tatuto catalán. Tantp el Sr. Calderón cómo el. Sr. Martínez de Velasco, jefe éste último. de la minoría agraria, con quienes hablamos ayer unos momentos, se mostraban. dispuestos a fijar en el salón de sesiones, tan pronto como se iniciara la discusión del EstatutOj la enorme r trascendencia que para E s p a ñ a tendrá l a aprobación del dictamen, tal y como ha sido presentado a la Cámara. -Y o creo- -nos dijo el Sr. Calderón- -que la opinión pública no se ha dado- cuenta todavía de lo que pide Cataluña y de lo que está dispuesto el Parlamento a concederle, si prospera el dictamen de l a Comisión. Basta saber que los derechos de ciudadanía de los españoles, que no sean catalanes, quedan cercenados tan pronto como se apruebe el Estatuto; porque Cataluña tendrá un G o bierno y un Parlamento compuestos de catalanes, que podrán figurar también en el G o bierno y en el Parlamento españoles, sin que ninguno de los ciudadanos de otros l u gares ele E s p a ñ a puedan figurar en el G o bierno y en el Parlamento de la región autónoma, lo que quiere decir que los catalanes serán ciudadanos de cuota; por eso se dice en el dictamen que los catalanes tendrán, por lo menos, los mismos derechos que el resto de los españoles, lo que significa que pueden tener más. N o es esto sólo. Se entrega el nombramiento de todos los funcionarios de la Administración de Justicia al Gobierno de Cataluña, con lo cual serán catalanes todos los nombrados, y resultará que los ciudadanos de Cataluña podrán ser jueces, magistrados, notarios y registradores en Cataluña y en el resto de España, pero que los españoles que no son de cuota, o sea todos los que no son catalanes, no podrán ejercer esos cargos en aquella región. P o r si todo esto fuera poco, ahí está la entrega de todas las contribuciones directas al Gobierno de Cataluña, con el quebranto consiguiente para la Hacienda española, y sin control de ninguna eípecie sobre la recaudación y la inversión de lo recaudado. Y o creo- -siguió diciendo el Sr. Calderón- -que la minoría agraria debe examinar escrupulosamente el Estatuto y presentar enmiendas a todos sus artículos. H a y que fijarse, además, en que el dictamen atribuye a Cataluña todas las facultades que no quedan determinadas en las de relación entre el Estado central y la región autónoma, cosa que es absolutamente contraria a lo que se fija en el texto constitucional. Por su parte el Sr. Martínez de Velasco nos dijo que intervendrá en la discusión de totalidad del Estatuto y que se fijará en el hecho verdaderamente incomprensible de que un Parlamento estudie un asunto de esta trascendencia sin libertad de ninguna clase, ya que se llega a este debate por un pacto anterior a la creación de la misma Cámara. Es, pues, algo paccionado, ciue pugna con la independencia de unas Cortes. La actitud de don Miguel Maura A primera hora de la tarde sostuvo una conferencia con el presidente de la Cámara, don Miguel Maura. Trataron del Estatuto de Cataluña. Parece que el Sr. Besteiro dijo al Sr. Maura que la discusión comenzará sobre el proyecto primitivo y continuará con la del voto particular de los señores Xirati y L l u h i E l Sr. M a u r a pidió v obtuvo el primer turno en contra, sin perjuicio de hablar después cuando se trate de la totalidad. U n periodista preguntó al Sr. Maura si sabía algo en relación con el propósito que algún periódico atribuye ai jefe del Gobierno de ponerse al habla con los jefes de m i noría para coincidir en enfocar al guijos puntos del Estatuto. E l Sr. Maura dijo que i g-