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A B C. J U E V E S 28 D E A B R I L 1 D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G ijr. L A CÁMARA D I O A Y E R C O M I E N Z O A L A DISCUSIÓN D E L P R O Y E C T O D E L E Y C R E A N DO LAS D E L E G A C I O N E S D E TRABAJO Ruegos y preguntas. Un diálogo entre los señores Poza y Abad Conde. Orden del día. Proyecto de las Delegaciones de Trabajo En votación nominal se rechaza una proposición de los radicales pidiendo la suspensión del debate. Intervención del señor Maura apoyando el proyecto socialista. Durante la discusión se originan varios escándalos. Aprobación del artículo primero del proyecto Orden del día. El proyecto de las Delegaciones de Trabajo Se pone a debate el proyecto de delegados de Trabajo. E l Sr. S A M P E R dice, que los radicales no son opuestos alproyecto, y que han presentado enmiendas que espera sean admitidas, pues las inspira un deseo de coiabe ración. L a minoría radical quiere discutirlas cuando. esté aquí el ministro de Trabajo, pero también quisiera saber si la discusión ha de ser estéril o ha de encaminarse a que sean fructíferas para proceder en consecuencia. E l P R E S I D E N T E declara que si ha puesto el proyecto en el orden del día fué porque el propio ministro del ramo le ha telegrafiado en ese sentido, con objeto de avanzar en la discusión. E l Sr. L Ó P E Z G O I C O E C H E A en nombre de la Comisión, dice que no hay motivo para demorar esa discusión, y añade que s i los radicales hubieran presentado en el seno de la Comisión votos particulares se hubieran examinado y acaso aceptado. Pero que se aplace un debate sobre esta cuestión, de importancia, le parece excesivo. Se pueden, presentar y defender enmiendas, y l a C o m i sión, que tiene plenas facultades, podrá o no podrá aceptarlas. E l Sr. F A N J U L pide también que se aplace el debate, pues su naturaleza requiere la presencia del ministro. (Rumores en los socialistas. E l Sr. L Ó P E Z G O I C O E C H E A insiste en sus puntos de vista, y manifiesta que no ha lugar a aplazar l a discusión. Agrega que no admite l a teoría del señor. Fanjul, ni la suspicacia que deja entrever. Rectifica el Sr. F A N J U L Dice que aquí hubo proyectos, cuya discusión se aplazó, hasta hallarse en la C á m a r a el ministro correspondiente. E l Sr. S A M P E R también rectifica. M a n tiene la teoría del aplazamiento. Dice que, en efecto, la Comisión tiene capacidad j u rídica para aceptar o rechazar enmiendas, pero con la ausencia del ministro, apasionado por el proyecto, autor del mismo y encariñado con él, se encontrará disminuida a l a hora de decidir y titubeará. P o r tanto, moralmente, no está autorizada para mantener la discusión. E l P R E S I D E N T E pregunta si se aplaza la discusión o no. Las contestaciones son contradictoria; Interviene el Sr. A Y U S O y dice que debe discutirse, porque la presencia del m i nistro 110 se debe interpretar como una coacción. E l Sr. S A B O R I T cree que la posición de los radicales es equivocada. Aunque l a teoría es la cierta, el hecho ds que el ministro haya autorizado su discusión durante su ausencia da la solución. Y debe discutirse, pero de prisa, con urgencia, si. n entretenernos en escarceos, que retrasan discusiones tan importantes para él. país como el Estatuto y la reforma agraria. Y o espero que todos lo comprenderéis así. E l Sr. S A M P E R declara que la nota de lirismo del Sr. Saborit está bien para l a galería, pero señala l a descortesía parlamentaria del ministro al enviar un telegrama, no al Parlamento, sino al presidente de la Cá mará. Su señoría ha reconocido que tenemos la r a z ó n pero entiende que l a patria se hundirá si este proyecto no se aplaza cuarenta y ocho horas. Pues bien, sea. L a cosa está bien clara. A h o r a bien; esta minoría empleará todos los procedimientos que estén a su alcance. P o r de pronto corresponderemos a vuestra actitud, pidiendo votación nominal para esta propuesta y discutiremos con la amplitud debida todas las enmiendas, hasta que llegue el ministro. La sesión de ayer tarde A b r e l a sesión el Sr. Besteiro a las cuatro de la tarde. H a y escaso n ú m e r o de diputados en los escaños. L a s tribunas tampoco están muy concurridas. E l banco azul aparece de E f S r R O D R Í G U E Z P I N E R O solicita del ministro de l a Gobernación una disposición que. evite la destitución de los alcaldes, previo expediente, y del de Trabajo pide que se ocupe de la situación de los obreros municipales y que sean preferidos en l a competencia con los forasteros, para el reparto de trabajo. E l P R E S I D E N T E promete transmitir ambos ruedos a los respectivos ministros. E l S r Q U I N T A N A D E L E Ó N se ocupa de l a actitud adoptada por cuatro oficiales de Carabineros con destino en Rosas (Gerona) a quienes califica de republicanos de pega, pues se dedican a sabotear al régimen, sin perjuicio de estar bien retribuidos per este. Se extiende en consideraciones para señalar que igual ocurre en puntos distintos de la península, donde existen oficiales del E j é r c i t o que no solamente alardean de monárquicos, sino que hacen propaganda contra l a República y esparcen- -dice- -determinadas publicaciones. Solicita que el G o bierno acabe con estas cosas. E l Sr. P O Z A J U N C A L se lamenta de l a intromisión de los magistrados suplentes en los fallos de las Audiencias. (Entran los m i nistros de Agricultura e Instrucción P ú blica. Se ocupa el orador también del problema de los transportes, y dice que los g r a v á m e nes acordados son excesivos y h a r á n encarecer servicio tan vital. E l Sr. A B A D C O N D E ¿Es su señoría abogado de las- Empresas? É K S r P O Z A Eso lo. es y. lo ha sido su señoría. E l Sr. A B A D C O N D E E s o es mentira. E l Sr. P O Z A Pruebe que es mentira. Se enzarzan en diálogo vivísimo y el señor P O Z A afirma, refiriéndose a unas alusiones que ayer le dirigió, que el Sr. Abad Conde, enarbolando la subsecretaría de Comunicaciones, fué a Galicia para traer las actas suya y de sus amigos por el artículo 29. E l S r A B A D C O N D E Miente su señoría canallescamente. E l Sr. P O Z A E l que miente es su señoría. E l S r A B A D C O N D E Su señoría es un miserable. E l S r P O Z A E l miserable es su señoría. (Grande escándalo, campanilleos. E l presidente corta el incidente diciendo que deben retirar esas frases. N o las retiran y se oyen voces de: ¡M u y bonito! ¡M u y bonito! E l Sr. A L T A B A S se ocupa del asesinato del abogado Sr. Peñasco, ocurrido el año 13, en que el Jurado fué comprado y puestos en libertad los asesinos. E l Sr. Albor- noz prometió entonces, como acusador p r i vadq que era, que tan pronto llegase la R e pública se revisaría el proceso. Esto no se ha hecho y los familiares de los autores del crimen gozan de igual preponderancia que entonces. Solicita que el ministro de Justicia reivindique el nombre de l a víctima. Algunos radicales- socialistas le interrumpen. Pide también que el ministro de Obras Públicas inicie obras en un pantano inmediato a Gandía y que daría frutos provechosos. El Sr. L Ó P E Z V Á R E L A denuncia que la cárcel de Redondela es algo verdaderamente lamentable. E 1 domingo por la tarde, en una habitación de doce metros en cuadro, había siete hombres presos, entre ellos uno tuberculoso en último grado, un enfermo de úlcera de estómago y otros di versos. Aquello es- -dice- -una verdadera cueva, y yo pido a las autoridades que se repare este anómalo estado de cosas. Ruega al ministro de Agricultura que se atienda a los ayudantes de Montes en el presupuesto ál hacer el acoplamiento. E l Sr. J I M É N E Z denuncia que la víspera de la fiesta de proclamación de la República, en el batallón de Montaña número 1, de guarnición en Pamplona, el jefe prohibió toda fiesta conmemorativa. Como contra e sta decisión se revelara un capitán republicano fué arrestado y s i g u e en igual situación en el momento presente. Pide que el ministro de la Guerra se informe de este hecho. E l Sr. A N S O se adhiere a este ruego y confirma el hecho. E l Sr. V E N T O S A R O I G se lamenta de las multas que suelen imponer las Delegaciones de Hacienda a las Sociedades Cooperativas por falta de requisitos legales, sin tener en cuenta los graves perjuicios que ello ocasiona a entidades tan modestas. E l Sr. D E L A V I L L A denuncia que algunas agencias extranjeras informativas remiten a sus periódicos noticias tendenciosas y de desprestigio para la República, y señala que el Sr. Novo, director de un periódico de la Habana, gran amante de España, publica un artículo protestando contra esta conducta, y pide qué el ministro de Estado se ocupe de este asunto. También habla el orador de un extraordinario, publicado por un periódico francés, ridiculizando a la República. Entiende que hay que poner coto a estas campañas. TEA T R O L L O R E NS Hoy, en seecióu vcrmoiith, ESTISEXO oor Janct fiaynor y Charles ORO D E L E Y F O X