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DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E S ¡JOCTA VO 10 CTS, N U M E R O ABC DE DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E SI M O C T A V O 10 GTS. N U M E R O F U N D A D O E L i. D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A ojos acerca de la naturaleza del movimiento marxista. T a n pronto como los obreros conseguían alguna mejora de los. patronos L a escuela de mi vida llama Hitler a empezaban a decirles sus jefes que la meViena. Y se comprende. Austria suena en jora carecía de importancia, que no se tracastellano como otro país cualquiera. E r r o r taba sino de un intento diabólico de debiE n alemán se dice Oesterreich, el Imperio litar con una concesión imaginaria la fuerdel Este, y ello da más idea de su carácter za de choque del proletariado. Entonces se de frontera. Allí están los alemanes rodeados de toda clase de hombres: checos, poenfurecían las clases patronales y pedían la lacos, húngaros, rutenos, servios, croatas, anulación de las concesiones, con gran alejudíos y más judíos, añade Hitler, cómo gría de los jefes obreros, que parecían no eternos hongos de la. Humanidad Pero la interesarse en la mejora de las condiciones mezcla era aún más grande en los años de vida de los trabajadores, sino en atianteriores a la guerra, cuando el archiduzar perennemente su descontento. que Francisco Remando; asesinado en SeraEste descubrimiento lo confirmó Hitler al jevo, aunque fué el príncipe más eslavófilo advertir que los jefes obreros hablaban de que ha salido de familia alemana, proyecla nación como de una invención de las clataba convertir la- Monarquía dual en pluses capitalistas; de la patria, como el insral, para hacerse coronar en Praga, y acatrumento de la burguesía para la explotaso también en Belgrado, además cíe serlo en ción del proletariado; de la autoridad de Viena y Budapest. la ley, como medio de opresión de los obreLos alemanes del Austria se revolvían ros de la escuela, como del Instituto para contra estas aficiones esiavófilas, que pocrianza de: material esclavo; de la religión, nían en peligro su posición en la M o n a r q u í a como método de entontecimiento de la mula u s t r o h ú n g a r a Y por ello fué V i e u a la cuna titud explotada; de la moral, como del sigdel pangermanismo. Dice Hitler que su jefe, no de una estúpida paciencia de carneros, y Schonerer, fue uno de los hombres que m á s así por el estilo. ¿De dónde salía este odio profundamente han pensado la política. Preimplacable. a todas las instituciones de la vio el final del Imperio habsburguiano, concivilización cristiana? HiÜcr llegó de muy vocó a todos los alemanes para- la defensa joven al convencimiento de que el mejorade la cultura y de la vida del pueblo germiento de las condiciones de vida de los mánico, vio claramente que los judíos son obreros es interés fundamental de los E s una raza distinta e inasimilable a. la- alematados y de las naciones. Cuanto mejor pana. Pero, desconocedor de los hombres, cogados estén los obreros y m á s benigna sea metió tres grandes errores: se olvidó de la su ocupación, m á s fácil les será interesarcuestión social, con lo cual privó a su mose por las creaciones de la civilización, leer vimiento de la energía y el heroísmo de las libros, ver cuadros, comprender la belleza masas, reduciéndolo al compás egoísta de de los mejores edificios, participar en la las clases acomodadas; aceptó el parlamenobra general- de- la cultura, enriquecer sus tarismo, en cuyo régimen, aplicado al A u s almas, nacionalizarse al comulgar en los vatria, habían de estar en mayoría los eslalores nacióüáles. vos, y emprendió, en defensa del germanis ¿Quién- podía estar interesado en impe- mo, imposible lucha contra Roma, olvidándirlo? Plitlér- ttescubrió que la- inmensa madose de que, como dice Hitler, para un jefe yoría de los jefes del marxismo eran judíos, político, las doctrinas e instituciones relique judíos eran también casi todos los re- giosas de su país deberán ser intangibles, dactores de la Prensa marxista, y que en pues, de lo contrario, vale m á s que se el fondo, las direcciones de la gran Prensa haga reformador, si es que tiene vocación para ello judía burguesa, como la. Neus Freís Fressc, eran coincidentcs con las de la Prensa marE n cambio, el jefe de los cristiano- sociaxista. L o que más le sorprendió fué la les, doctor K a r l von Lueger, el famoso dialéctica de los judíos en las discusiones. burgomaestre de Viena, conocía admirableA los obreros cristianos era relativamente mente a los hombres y no se hacía ilusiones sobre, ellos. Su partido se componía princi- fácil convencerles de que el marxismo no ofrece posibilidades de crear una sociedad palmente de las clases medias, amenazadas en que su condición mejore. Pero cuando por l as grandes fortunas j u d í a s pero supo discutía con judíos se encontraba que cuantambién atraerse al clero católico y a buen to más les convencía de la imposibilidad de. n ú m e r o de obreros, y su administración de conciliar las teorías- marxistas y el bienesla capital fué la m á s brillante que registra tar de los trabajadores, tanto m á s satisfela Historia. Pero le faltó la profundidad de chos se mostraban de su marxismo. Schonerer. N o supo apreciar la pujanza de Hitler. llegó a la conclusión de que sólo las fuerzas nacionales. S u antisemitismo era el conocimiento del judaismo da la llave puramente confesional. N o vio que después para comprender los propósitos internos de de bautizarse seguían siendo los iudíos tan la social democracia N o se trata de consjudíos como antes. Y no logró salvar a truir un mundo más perfecto, sino de desla Casa de Habsburgo, porque no hubo una truir la civilización cristiana. Hitler salió nacionalidad, que con ella se identificara. de- Viena convencido de que la social- deL o s pangennanistas, disgustados, venían g r i tando: ¡V i v a n los Uohenzollern! y el mocracia no era sino una invención de los judíos para destruir 1 a sociedad alemana y sentimiento religioso no actúa en la polítilas demás sociedades europeas y apoderarse ca con fuerza bastante para consolidar un de sus restos. T a m b i é n de que la manera Imperio vacilante. de evitarlo era exaltar el patriotismo alemán, Hitler, en Viena, era un droguero, aprencomo habían intentado los pangennanistas, diz de arquitecto, que se ganaba el pan con pero, haciéndolo entre las multitudes, para sus dibujos y acuarelas, por lo que tuvo lo cual necesitaba un programa social. -como que ponerse, en contacto con las Sociedades el de Tos cristiano- sociales, y, además, d i obreras, algunas veces en busca de trabajo. fundirlo con mayor veracidad que los marU n hecho, entre todos, empezó a abrirle los HITLER E N V 1 ENA xistas propagaban el suyo, pero con su misma brutalidad de ejecución gleícJícr Brulalítat dar Durchfuhrung) Y así salió Hitler de Viena para Munich, hablando en el dialecto de la Baja B a viera. L a jerga vicnesa nunca pudo aprenderla. RAMIRO D E M A E Z T L EL ESTATUTO LA ESQUERRA Primera bomba N o le llamo, no puedo llamarle Estatuto catalán. Cataluña no es sólo cosa distinta de la esquerra, sino que es su contrarió. H o y nadie ignora que aquél fué obra de las m á s burdas maquinaciones fraudulentas y del voto de los anarcosindicalistas, én su mayoría e x t r a ñ o s a Cataluña. E s t a n o bilísima región española tiene su Estatuto natural, que la esquerra- -rabiosamente an ti catalana como es- -ha dejado en el m á s vergonzoso- abandono. L o constituyen sus l u c r o s de que ni por asomo hablan los anticatalanes de Maciá, como de los vascos no- quieren hablar los antivascos de Sabino Arana. Pues el Estatuto de la esquerra contiene varias bombas a punto de estallar. Ocultas en sus varios rincones hasta este instante, es ya hora de denunciarles. S i inconfesables compromisos traen aparejadas resoluciones suicidas, que no se adopten, por lo menos, dando lugar a la sospecha de que los españoles hayamos sido víctimas del emg a ñ o de Maciá y sus gentes. ¡Sería para la m á s ascética humildad estigma demasiado deshonroso! Si la Generalidad llega a llevarse lo que pide, sépase, por lo menos, que a nadie h a b r á engañado. Pasar por tontos ante la esquerra sería demasiado. L a primera bomba está en el umbral mismo del Estatuto, detrás de la puerta para que no se la vea, v a mano izquierda. E f gran pretexto -del Estatuto ha sido el de- recho de Cataluña a la autonomía. Y porque todos lo sabían, se sobreentendía y ncr se expresaba que la organización de la vida interior debía ser costeada por el Estado, región o provincia autónomos. U n a autonomía que pide a otro lo necesario para v i- vir es como. un hijo de familia que reclama su total emancipación; pero que exige que papá y: mamá, y por añadidura a l g ú n tío complaciente, sostengan el hogar que enfrente del de sus padres él se propene crear. Que la autonomía en este aspecto es más cara que la centralización, lo sabia hasta el último estudiante que anda al husmeo de estas cuestiones. Sus ventajas pueden estar. -y están de hecho- -en otro lado y en otros modos que no hay por qué examinar ahora. Por eso hasta el presente nadie que reclamase la autonomía pedía que le pagasen la casa. L a primera condición, la ineludible, la que está tan trabada con la concepción autonómica (yo la Hamo en castellano castizo autárquica o desecntralizadora) que forma parte de su esencia, es pagársela. E l primer caso en la Historia de lo contra-