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muestra que no es manco, pero en seguida se. apaciguan 1 os ánimos. Treinta. y seis minutos. Escapan, los madrileños. Del Coso, sé hace con el. balón; chuta, pero el cuero es rechazado en un contrario y se ha ido a comer. L o tira Marín y Buiría, de cabeza, consigue el primer tanto madrileño. E l Alavés se encorajina y vemos unos pases formidables. Juanito cede a Olano, Olano a T r i l l o T r i l l o a Urquidi, Urquidi a Olano y éste a Juanito. Juego inglés de pura cepa. E l tiempo corre y nos aburrimos. Córner contra el Alavés. D e l Coso lo saca sin resultado. Nuevo comer, pero esta vez contra los de l a V i l l a del Oso y del Madroño. Juanito, que se ha contagiado también, lo saca ful, no pasando nada. Los momentos finales son de juego insulso. E l Alavés ha jugado un partido soberbio. Todos han estado formidabjlemente bien. ¿Quieren ustedes que destaquemos a algunos? Pues digamos que fué Urquidi, que h i zo un partido colosal. Con éste apuntamos los nombres de Deva, A r a n a Juanito y Sañudo. Los madrileños, rematadamente mal. A Bermúdez lo; dejaron solo. Los únicos que hicieron algo fueron Rey, Ordóñez y Cuestita. L o s demás, nada, absolutamente nada. E l público muy contento por la serie, y esperando a ver con quién, nos toca ahora. Arribas, bien. U n arbitraje fácil, aprovechado. Todo lo contrario. S i la suerte hubiera querido atenderle, habría marcado al Celta, por lo menos, cuatro goals. Sin olvidar- -es justicia- -que Iturraspe falló con la cabeza, un goal en forma inverosímil. Que también es suerte. Impresión de juego. -Causó mejor impresión en el público el juego céltico en su visita penúltima. E l domingo, fué desbordado el equipo galaico desde el comienzo, y sólo cuando sus hombres se emplearon con rudeza lograron nivelar el encuentro. Los blanquiverdes tienen un ataque más rápido que penetrante. E l centro, Moñones, no logra identificarse con el ala derecha, Ortiz- Roldán, que constituye lo mejor del once. Por esa incomprensión, se perdieron múltiples oportunidades, que desde fuera parecían de fácil remate. Ello, a pesar de que, pocas veces también, nos ha parecido L i l o el portero, tan torpe, tan dscolocado y tan mal defendido por una pareja de backs. Con todos sus defectos, la línea media de V i g o fué la que contuvo, como le fué posible, los repetidos empujones locales. E n esa contensión no figuró Hermida casi nunca, porque sus intervenciones, cuando no fueron fallos, 110 sirvieron tampoco para auxiliar a sus delanteros. L a primera media- hora fué de dominio y de magnífica demostración de fútbol, a cargo del Nacional. A los dos minutos, un golpe franco, bien lanzado por Ortiz, fué débilmente rechazado por L i l o y Roldan, a la expectativa, fusiló el primer goal. Después, l a exhibición impecable de los D e p o r t i v o Nacional, 2; Celta de nacionalistas perdió frecuentes ocasiones de marcar en todas las absurdas salidas de L i lo. P o r su parte, los célticos apenas si i n El juramento. -Ño sabemos lo que Polo tentaron algunas raras escapadas hasta meprometería a un jugador rival, cuando, para diado el tiempo, peto la mejor- calidad dé dar fe de su decisión, Juró dos veces sejuego local conquistó aún el segundo goal. guidas. U n momento antes, el nacionalista Fue a los treinta y cinco minutos, en un había entrado feamente al portero, y el aravance llevado magistralmente por Ortiz, bitro castigó la punible acción. Y luego, el que concluyó cediendo la pelota adelantada propio Polo entró de peor forma a un futa Roldan; el extremo, en la imposibilidad de bolista contrario, sin que, aparte unas prorematar, cruzó l a pelota al lado contrario, testas tímidas de parte del público, los J o- y Montalbán terminó la jugada con ün shot cales prometieran, juraran o hicieran adeimparable. mán alguno, al capitán céltico. L a tolerancia, tanta como los errores freV a n desapareciendo- -lentamente- -los descuentes de Vallana, enervaron a los jugadoplantes de nuestros campos. P o r eso quereres. -Se endureció el partido, y en este asmos exhibir éste, tanto más censurable, pecto el peso y la experiencia del Celta sucuanto que fué un futbolista internacional, peran con mucho al Nacional. Este fué doun jugador de cierto relieve, el autor. N o minado, v las excentricidades de Machuca, no son. admisibles esos gestos, que la correca tono con el guardamenta de enfrente, meción deportiva ha de prohibir a toda costa. recieron algún tanto, salvado por el arrojo Más que por la trascendencia (nosotros quedé medios y defensas. remos creer a Polo incapaz- de venganza a Durante el segundo tiempo, el grupo gasangre fría) por el mal gusto que demueslaico se empleó más fuertemente. H i z o bien tran. el tanto, que no se salió del reglamento, Los viejos. -En el Celta falta fibra jcven porque en esa rudeza está su. única superioy sobran prestigios... pasados. N o podemos ridad hoy, y nadie debe asustarse por el creer que de los modestos clubs vigueses no fútbol varonil. Pero los galaicos, se pasaron se puede sacar media docena de futbolistas muchas veces, de la raya, y el público projóvenes, entusiastas, decididos, qué substitutestó, casi tanto como Polo, que fué camyan con ventaja- -pero con mucha ventaja- -peón de las observaciones y de las protestas a L i l o a Cosme, a Polo, a Hermida... E s a cerca del arbitro. obstinación en defender glorias fué siempre E l juego descendió de clase, y pronto se un precioso tobogán, por el qué se deslizaalteraron algunos puestos en las filas vigueron los equipos de más campanillas hacia el sas. Polo ocupó el centro del ataque, y auxifracaso. liado por Rogelio y Paredes en los medios Los jóvenes. -En el Nacional hay savia- -l o único destacable- y perturbado por Joven. Falta la experiencia, en cambio. Pero, Cosme y Hermida, también medio, sostuvo así y todo, los preferimos. L o peor de este un ataque que los defensas locales rechazaequipo, es que en los muchachos de más ron bravamente. Pero, diez minutos, antes clase hav falta de decisión. -que no entusiasde terminar, en un fallo ante el marco namo- incompatible con estos partidos del cionalista, Rogelio aprovechó un balón para ktisck- oüt. marcar, de tiro rápido, el goal céltico, ante E l grupo, cuando sabe elevarse, compone el despistado portero. un juego magnífico, un fútbol brillantísimo, Quisieron los nacionales recobrar de nueque el domingo, por. ejemplo, fué lo mejor vo su ventaja; pero no hallaron ya las magdel espectáculo. Mientras en el deporté haya, níficas oportunidades perdidas por Ortiz y sin embargo, un factor. afortunado, habrá Curado, que habían desperdiciado tantos heque estar a sus resultas, y hasta ahora, el chos. Y el Celta opuso una resistencia abunNacional no es equipo- al que reúne el azar. dante en golpes, que sirvió para que los ma- drileños no se acercaran demasiado a la- portería. Mas en una ocasión Paredes se insolentó con el arbitro, y Vallana le expulsó- del campo. Fué un gesto sensible, que el Celta lamentaría ahora, por fácil que aparezca en el papel el resultado del domingo próximo, porque Paredes es el mejor de sus medios. Los resultados. -El Nacional, por su juego, merecía más; pero por la irresolución, no tuvo el premio merecido. E l ala RóldánOrtiz, lo mejor del equipo, necesita colaboradores que no surgen en los instantes precisos. L a victoria es tan escasa, que el porvenir, por fuerza, ha de presentarse sombrío. E l Celta está en un plano de fútbol tan mediocre, que apenas si fabrica algunas j u gadas aisladas a lo largo de los noventa m i nutos. Vencedor o vencido por el Nacional, su carrera en el campeonato de España tendrá que ser breve un año más. Cada arbitraje de Vallana, descartada la imparcialidad de sus juicios, nos produce peor impresión. En el segundo tiempo, apenas si sé movió, y ño pudo, por tanto, ver de cerca jugadas que falló con error notorio. Sería una lástima que un juez de los mejores acabe, por su propio capricho. Y con muchos arbitrajes como este, pese a l a independencia, que nadie discute, Vallana no. contará para nada, a la hora de los partidps verdaderamente difíciles, en nuestros campeonatos. -Juan Deportista. Equipos. -Nacional: Machuca; Serrano, Olaso; Sánchez, Iturraspe, Calleja; Roldan, Ortiz, -Moñones, Curado y Montalbán. Celta: L i l o Valcárcel, Capesto; Armando; Paredes, H e r m i d a Marcial, Cosme, Rogelio, Piñeiro y Pojo. Barcelona, 2; V a l e n c i a o Barcelona Q 11 mañana. E l Barcelona, confirmando de nuevo las impresiones pesimistas respecto a su porvenir en el actual campeonato de España, ha jugado hoy su primer partido en la citada competición, desarrollando una actuación por demás deficiente. E l Barcelona, contando con buen número de excelentes jugadores, sigue sin tener un conjunto eficaz, por estar unos lesionados y por. no rendir otros el resultado que cabía esperar, y que por lo general suelen dar fruto cuando forman parte de otras forma- ciones. E l problema es de todo el equipo. Pero ahora, principalmente, de la línea media, y de un modo especial del medio centro. Con: un eje útil, nada más que útil- -para un Barcelona se entiende- el conjunto azulgrana podría defenderse aún bastante bien, y, con suerte en los sorteos, llegar quizá al final. Pero Castillo, de quien nos habían hecho muchos elogios en Francia, en la última excursión, no acierta a llenar el lugar de Guzmán, y es preciso que los medios alas hayan de ayudarle, sin poder atender debidamente a su labor. Así se ha dado ayer el caso de que A r n a u fuera uno de los mejores jugadores sobre el terreno; pero los mayores peligros de la delantera valenciana se han producido por la izquierda, en donde se encontraba Torredeflot sin medio ala que le supiera cortar el paso cuando era necesario. Piera, que ha sido uno de los pocos j u gadores que se han salvado de lesiones durante, la L i g a resultó lesionado en el partido amistoso de Gieuras- -al regresar de Cette el once azulgrana- Y Diego, que se encuentra en Argel, fué llamado urgentemente; pero no ha podido hacer el viaje ni en barco ni en avión, y no podrá regresar a Barcelona hasta el martes. P o r esta circunstancia, ha debido jugar Sagibarba ú i extremo derecha- -muy m a l- -y, P e d r o l-
 // Cambio Nodo4-Sevilla