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DIARIO ILUSTRAVI G E V DIARIO DO. 10 ILUSTRAVI- GET DO. AÑO AÑO S IM O C TA 10 C T S O s iM o c CTS. A- v o NUMERO NUMERO F U N D A D O E L i. D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A CAMINO NUEVO Con poca oportunidad se ha copiado en España la Constitución de Weimar. Cuantío precisamente en su país de origen recibe la repulsa histórica del 24. de abril, fecha de positivo influjo en la historia política europea y llena de enseñanzas sangrentas para nosotros. A destiempo, tarde, como nuestra revolución toda. E n la hora de la afirmación de la unidad del Poder, del ansia de estabilidad y continuidad, se inicia aquí la dispersión democrática pura. T a n tarde, que ya n i aplicarse puede el nuevo Código, útil solamente para basar, y con creces, la protesta diaria de los abogados políticos. Porque la ley de Defensa de la República no es un mero gesto arbitrario ni arma de guerra partidaria, sino una necesidad permanente de vida. E l lujo sentimental de legislaciones avanzadas de guerra social y deücucscencia humanitaria sólo puede mantenerse montando inmediatamente a su lado, en contradicción franca, un estado de Policía, represor, vigilante, sin escrúpulos jurídicos, en beligerancia continua. Permanente y perfeccionadle cada día si se quiere durar. E n la propia tierra alemana, donde se produjo en horas de catástrofe exterior ese tipo de ley constitucional, tampoco se viene aplicando, es bien sabido. Engendros profesorales, llenos deprécelo por todas las formas de poder histórico, venganza articulada contra la propia historia, fórmulas de las criticas radicales y precauciones codificadas contra su contradicción, estos textos constitucionales c e n t r o c u r o p e o s todos parecidos, pudieron surgir en países aniquilados por un enorme fracaso militar, doloridos y sin ánimo. Y sólo, en gran parte, la presión internacional, el temor de ofender a: las potencias victoriosas, siempre más sosegadas. cuanto más disparatado sea el método de gobierno del país rival y la esperanza de seducir una cierta opinión internacional pacifista útil en ciertos tiempos, han podido prestar calor a l sistema, permitiéndole durar tranquilo un decenio. L a idea épica fué copiar aquí todo eso y cuanto lo trajo, en frío, en plena prospe- ridad y bienandanza, sin más Aishes ni más Isonzos que el ataque a San Carlospor todo bagaje previo de desastres guerreros. E r a asunto de meses el que las, grandes corrientes de reacción europea, detenidas por la organización política de las fuerzas intelectuales operantes, llegaran a España, cuando se hizo la revolución. A c cidente de tiempo. Menos mal si, como parece, están ya dentro y en camino de éxito fulminante esas corrientes juveniles, m i rando el ejemplo de los pueblos, que, heridos en su capacidad de vida histórica, empiezan a deshacer- -en el espíritu antes que ei. la letra- -los artilugios constitucionales de guerra civil, improvisados por su sección inhumana y secamente profesoral en un minuto de abandono. Y no perece solamente el marxismo en el alzamiento espiritual europeo. Ruinoso y desorganizador, contra él son más visibles los efectos de la revolución moral y material civilizada. Pero a su lado, víct- i- iria de la misma luminosa hostilidad- -dosdiputados de los cuatrocientos- veintidós de Prusia- -está el radicalismo cultivado, queprepara siempre los caminos del socialismo. Sin esta extirpación previa del espíri! tu radical, conviene detenerse en ello, no es posible el esfuerzo antisocialista. Sólo todavía no ha gobernado en Europa el socialismo marxista, con la gran excepción oriental. H a sido precisa la cooperación o el asentimiento de grupos burgueses preparados a mirarle como representante del futuro mejor, rico depósito de justicias sociales, que los espíritus abiertos no podían menos de ayudar a ensayar. Así en Inglaterra, donde el liberalismo radical de L l o y d George facilitó y sostuvo la experiencia socialista hasta el gran alzamiento nacional de octubre. L o mismo, en Alemania y en los demás países del centro de Europa. Y antes en Italia y Hungría. E n nuestra propia España los que ahora se llaman a engaño y gritan alarmados ante el poder socialista, miraban con benévola expectación sus propagandas y prestaban los medios todos de resonancia burguesa a sus hombres y sus propósitos. ¡S i el colaborar con ellos se tenía por una de las grandes necesidades nacionales, aun por zonas muy templadas de la opinión gubernamental! ¡S i el no asustarse de las audacias niarxistas, si el i r tan lejos como el que más en las realizaciones reformadoras constituía y sigue constituyendo en la República el primer renglón de ¡os formularios políticos burgueses más moderados de izquierda! Pues he aquí ahora, al empezar 1932, un mundo en pie que se asusta del marxismo y del radicalismo burgués y se apresta a cortar su paso. N o simplemente en 110111 bre de intereses heridos, ni de la paz ma ferial perturbada o del empobrecimiento general, títulos todos ellos considerabilísimos. A la voz de un patriotismo encendido, del deber de fidelidad a la historia del país, rica de todos sus valores morales en primer término, sólo combinable en la unidad i n terior, basada sobre una implacable justicia social. Patriotismo susceptible de exageración, pero cada día más inclinado a vivir sometido a las tínicas disciplinas morales superiores. Escribe Massis que este tono inoral, este deseo de encerrar su doctrina a veces agresiva y discorde en normas eternas, constituye una de las notas del nacionalismo alemán al pedir votos para la elección ¿el Landtag prusiano. E l marxismo ha destruido la religión en Rusia; el marxismo está destruyendo la religión en E s paña; el marxismo se prepara a destruir la religión en A l e m a n i a dice uno de los carteles hitlerianos de propaganda, representativos de esa evolución y poco alegre para nosotros. Los nuevos movimientos europeos de tono patriótico nacional presentan a un mundo cansado su concepción absorbente, llena de exigencias de doctrina, el horror a las supersticiones secularmente en boga, y ios penachos, las banderas, el garbo agresivo. Sabían que sólo las predicaciones de tono incluso un poco nicsiáiiico, emocionales y sugestivas, pueden triunfar durante los períodos críticos en este dominio archihuma 110 de la política, donde nunca han estado excluidas las pasiones. N o por atenuar programas o simplificar modestamente glorias y deberes responden, efectivamente, mejor los pueblos. -Al revés, bien se ha visto. La pequeña multiplicación de obstáculos, cuando se esgrime un pensamiento neto y lógico, halla siempre compensación sobrada de entusiasmos y esfuerzos. JÓSE FÉLIX LEQUERICA LA DEL FIESTA O T R A B Á j No encuentro lógico el que en una República de trabajadores los obreros solemnicen la Fiesta del Trabajo holgando y no. dejando trabajar a nadie. L o lógico sería la jornada doble, pues así. como la fiesta- de la danza se celebra con bailes, la 3 Íe la luz con fuegos y luminarias y la del libro comprando libros e intensificando suryeuta, la del trabajo deberíamos solemnizarla. con una mayor producción que la ordinaria. A ver. qué dinamos de una fiesta de la luz que se celebrara dejando a obscuras a ciudades y viviendas, o de una del libro cerrando las librerías. Pero, en fin, si el nombre no hace a la cosa, pueden seguir los obreros holgando e l i. de mayo de todos los años. L o que no está bien es que obliguen a abandonar el trabajo a quien tiene ganas de trabajar, perjudiquen y aburran a todo éíímundo y suspendan los servicios indispensables en. una sociedad civilizada. A eso- ho tienen derecho, y unos gobernantes conscientes de sus deberes no deberían proteger- esos atropellos. Se debería descontar a los contribuyentes perjudicados- con el ensaya de dictadura del proletariado el importe de la contribución correspondiente a un día. A u n así los perjuicio: -ocasionados a los contribuyentes serían inmensos, como lo han sklo el último i. de mayo. ¿A cuánto pueden alcanzar? Cualquiera lo sabe; pero, desde. llícgo, deben de sumar millones. E l cierre de teatros, cines, cafés, restaurantes, hoteles, bares, plazas de toros, campos de fútbol y la paralización total de tranvías, autobuses, Metros y taxis acarrea una pérdida. enorme de dinero. E l dueño de un importante café y. restaurante de Barcelona nos decía que el cierre a que se vio obligado el 1 de mayo le ocasionó una perdida de dos m i l pesetas, más lo que hubiera ganado con los ingresos. Y a sé que a muchos obreros, o. bcecados por su odio de clases, esas pérdidas que han alcanzado a millares de industriales, noí- sólo les tiene sin cuidado, sino que les hace gracia; pero sería de ver lo que dirían si T o s patronos, en represalias o por lo que fufe re, un día determinado cerraran sus fábricas, talleres y comercios por celebrar la Fiesta Patronal, y que aquellos clientes de cafés y restaurantes, que todos los días dan sendas propinas a los camareros, acordaran, visto la desconsideración que se tuvo con ellos, suprimir en adelante la propina. L a que se iba a armar! ¡Cuántas protéstaselo se levantarían de parte de los agitadores de la clase obrera si ta! se hiciera! Y sin embargo, la reciprocidad es un derecho, y el castigo, por insolidaridad de los huelguistas, que no retroceden en tomar acuerdos antihumanos, estaría justificado. Claro es- uc esto no se hará, ni debe hacerse, por; muy lícita medida de defensa que sea, pero bueno es que lo tengan presente quienes tantos perjuicios y molestias ocasionan a los ciudadanos dentro y- fuera- del margen dé- las. luchas so ciales. A cambio, de estos perjuicios y molestias, los- obreros ¿qué han ¿anaflo con la- llamada fiesta del trabajo? P o r haber acaecido el