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ormacione termina así: Cada uno, señor, se arregla como puede Desgraciadamente, ese. cuento inglés no se puede contar. s He aquí una noticia interesante: En Santander, tres arbitros han sido agredidos por un grupo de entusiastas del- Deportivo de Cueto, en las inmediaciones del- domicilio de la Federación. Porque el Deportivo de Cueto había perdido su partido del- -domingo último. Los hermanos Salaverry y Buslamante es- tabón en la Federación y fueron requeridos por los entusiastas de referencia. Salieron aquéllos e inmediatamente quedó entablada la baialla. Este episodio merece el honor de la publicidad. No se trata de una cobarde agresión de todo un pueblo contra un solo arbitro. Se trata de algo mucho más equilibrado. Los representantes del pueblo contra tres arbitros. Un cien a tres, por ejemplo. La delegación de Cueto se había asegurado la victoria por superioridad numérica; pero tuvo la discreción de no ¡legar al dos mil a, uno tan frecuente en esta clase, de epopeyas. Todavía queda en algunas partes el pudor combativo. También viene de la Montaña otra noticia importantísima. El Flauta Sport, de Ampuero, dirige a la Prensa de Santander te- rribles comunicados contra el Clarín, de San. Pantaleón. Son los eternos rivales de la zona. No hemos ¡legado a damos. cuenta del motivo de la polémica; pero sospechamos, que el Flauta. -protesta de que se diga por allí que sus jugadores son canarios. Los corinthians- -blancura máxima delmejor amateurismo en Inglaterra- -han jugado en París. Y han fracasado. Cuando se ve- -escribe un crítico francés- -lo que hacen ¡os corinthians, uno se siente perfectamente dispuesto a no lamentar la desaparición del amateurismo en Francia. Ahora se está jugando el canipeoualo amateur de España, y. en este campeonato no juegan los corinthians siquiera. Uno se siente perfectamente dispuesto a no lamentarla desaparición del amateurismo en España. El golf es el deporte más sencillo del mundo. No es necesario aprender nada nuevo, porque se supone que apenas hay una persona sobre la tierra que no sepa contar hasta mil, y en último caso se le puede rogar al caddy que cuente los golpes. Según un periodista de Galicia, Zamora ha dicho que el vencedor de la eliminatoria Madrid- Conma será el ganador de la Copa de España; lo mismo si gana el Madrid que si gana el Córuña... A estas alturas, Zamora no va a indignarse porque. un cronista deportivo necesite original Hay un- cuento inglés, muy divertido, ave Como, según unos periódicos, es Llobera el arbitro catalán que anuncia su retirada, y según otros es Llovera, y otros aseguran que se trata de Yovcra, y los demás de Lloberas, no nos es posible dar la noticia de que un arbitro catalán ha decidido abandonar el pífano. Pero tampoco podemos afirmar que los cronistas deportivos no han llegado a dominar la ortografía del verbo llover en todos sus tiempos. Sería demasiado pesimismo. -J. M Será posible? Pero, no; queda una difeW rencia enorme. Además, el esfuerzo del pri- j mer tiempo habrá agotado a los atléticos, ser piensa. H a y quien ya se da por satisfecho con! la labor de los madrileños. i Buenos citan los pronósticos y buenos loa técnicos! E n esto del fútbol 110 se acierta nunca. Se esperaba un decaimiento atlético en la segunda mitad, y fué todo lo contrario. E l enfermo, el desahuciado, pisa de nuevo el cuadrilátero con m á s fe y entusiasmos; que nunca. Se crece, se supera en un esfuer- í zo inaudito, asombroso; acorrala al enemigo en unos avances impetuosos, en que además de juego hay alma. Losada, magnífico de shoot, dispara raso, logrando el segundo t a n to. Luego, el mismo Losada, el tercero. M i nutos después, el mismo artillero, el cuaito E l partido sube en c- alorías. E l público, ante lo inesperado del milagro, se da cuenta de que está presenciando el partido de m á s campeonato de toda esta temporada, y se desborda, emborrachándose de verdadero fút bol, de fútbol práctico, de fútbol verdad. ¿P e r o qué hacen los alaveses? Comienzan a desconcertarse, a enloquecer. Toda l a flema que traían se convierte en verdadero pánico. N i saben a dónde acudir. Se endurece el juego y a una durezal de U r q u i r i Losada responde con la agresión estúpida del jugador cjue no piensa eri las consecuencias graves que para su equipo acarrea el tomarse la justicia por su mano Steimborn, justamente, lo expulsa, arman- dose la marimorena consiguiente. ¡Salsa campeonil! Y a no aciertan una los alaveses y en tremendo trance de defenderse dan mano en el área fatídica. T i r a el castigo M a r í n y Urreta bloca dejando el balón en disposición para; que vuelva M a r i n a impulsarlo, esta vez. coré. acierto para que en el marcador aparezca el, cinco. Ordóñez juega de delantero centro. R e y en el puesto de aquél. E n pian de amos, e í Athletic fuerza- corners y m á s corners sobres la meta de Vitoria. E s el milagro, que tiene su confirmación en el sexto tanto, logrado por Buiría, a consecuencia de uno de los sa- ques de esquina. E l público, entusiasmado, invade el cam- po. Los atléticos se abrazan y el público también. Las gradas se estremecen ante aquella apoteosis y el juego se suspende para dar, paso a aquella emoción. Falta uno para la tranquilidad y ese uno está a punto de lograrse por Marín, pero y a el esfuerzo llega a su límite. Los aLweses buscan desesperados el tanto que les salve Bermúdez lo evita y Corral despeja. Finaliza el match. E l 6- 0 demuestra que nunca se deben perder las esperanzas. ¡A ú n hay patria! 1 FÚTBOL Los equipos del Barcelona y el Español Barcelona i? I madrugada. E l equipo A del Barcelona ha salido ayer para Valencia. Parece que, en definitiva, se alineará a s í N o g u é s Rafa y A l c o r i z a Font, Castillo y A r n a u Diego, Goiburu, Samitier, Arocha y Pedrol. H a sido designado el equipo que h a b r á d- alinearse hoy en el campo del Español, en el encuentro que éste tendrá con el B e tis. E l Español se alineará en la forma siguiente A z n a r Arater y Moliné; Trabal, Soler y Layóla; Prat, Sastre, Edelmiro, Bosch y J u r é N Athletic de Madrid, 6; Alavés, o M a d r i d 14. E l milagro se hizo. Cuando los doctores ya nada tenían que hacer, cuando l. ós mismos familiares e íntimos se hacen a una triste resignación; cuando descontado el desenlace se inician los preparativos pensando en... después; cuando todo parecía perdido surgió la última esperanza. ¿Por qué no esperar el milagro? E s v e r d a d S i en algo se dan todavía los milagros es, precisamente, en fútbol. Y hay ejemplos. S i n i r muy lejos, el paso de los héticos, por el Stadium, ¿qué fué sino un milagro de recuperación atlética? Y pensando en nuevo milagro fuimos ayer al terreno atlético. Iniciada la contienda, los rojos, débilmente, como si los siete fuesen un peso abrumador, intentan jugadas una y otra vez; y un poco sorprendidos, ven cómo se acercan a la meta alavesa. P o r instantes, el Athletic se va recuperando, va tomando color de equipo, mientras los alaveses parecen dejar hacer y no se inquietan lo más mínimo. Piensan en que siete tantos son para estar tranquilos. Y la traquilidad permite al Athletic una mayor profundidad en los ataques. Ante Urreta pasan dos, tres, cuatro corners. Luego Losada anima los avances con dos tiros magníficos. Después Marín ronda el tanto, pero todavía los rojos no se recuperaron del todo. Es cierto que presionan m á s que llegan desbordando a medios contrarios ante la meta alavesa; pero los de V i t o r i a sin darle mayor importancia, contienen los ataques atléticos y nivelan el juego sin asustar en nada a Bermúdez. E l tiempo pasa sin que se abra el score. Faltan solamente cinco minutos, cuando un avance rojo llega a los dominios alaveses. Marín, bien colocado, se hace con el balón y lo cruza, imparable, hasta las mallas. ¿Goal! E l Athletic, los once muchachos que ayer pelearon en el Stadium contra un enemigo que les llevaba tan enorme ventaja, merecen bien de su club y d ela afición. Ante su esfuerzo no valieron doctores ni técnicos; y cuando se les daba por muertos, resurgieron; con más vida que nunca: Se superaron a cada minuto, a cada instante, de tal manera, que es esta una vez en que no se puede destacar a algunos. Conviene hacer resaltar a todos, como espléndido ejemplo a seguir esta tarde en Chamartnu E l Alavés se confió. Prescindió de molestar a uno de sus mejores elementos, porque no valía la pena. Dejó hacer, y cuando quiso hacer no pudo. Maja jornada para Vitoria, JL
 // Cambio Nodo4-Sevilla