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PAGINAS DE Mi ARCHIVO T O RE R O S E vacilado m u cho antes d e decidirme a escribir sobre asuntos taurinos. M u cha, gente, en l a que rio. faltan personas talentosas e ilustradas, siente l a preocupación de que los hombres políticos que son p a r t i darios de l a fiesta n a cional y que cultivan la amistad de los toreros, n o merecen est i m a c i ó n n i respeto. A u n q u e jamás me quitó el sueño tan extravagante opinión ni me estimuló a variar de conducta, no me fué agradable el sabor de tamaña injusticia. I g n o r a n o aparentan desconocer, los que así piensan, que no son cosas i n c o m p a t i b l e s ser aficionado a presenciar las corridas de toros y sentir afán por la cultura y el buen gusto. Y mucho menos que l a relación cordial con los l i d i a dores esté reñida con la educación y la buena crianza. L a lucha del diestro con las reses bravas tiene momentos de supremo interés artístico, de verdadera emoción estética, que la pintura, la escultura y la fotografía divulgan y popularizan en reproducciones que g a n a n el aplauso de cuantos las contemplan. DE ANTAÑO tan famosos espadas. Y así se verifico, sirviendo de amanuense un entusiasta de R o mero, que fué tan fiel al cumplir su cometido, que usó la típica ortografía del m a e s tro. E l epígrafe de l a carpeta que lo contiene se ve, por su estilo, que es también obra suya. JHasta ahora, que y o sepa, no ha sido p u blicado íntegro. E l notable escritor taurino D José Sánchez N e i ra, en su Diccionario taurómaco, lo cita al hacer l a biografía del matador fondeño, pero haciendo notar que desconfía de su autenticidad. P o r eso no da de él más que u n ex- tracto. Se ve claramente que alguien lo copió en los días que fué escrito, porque el legítimo no ha sido visto por nadie desde que su dueño lo archivó hasta que fué descubierto por la persona que tuvo la bondad de regalármelo. D i c e así: O c u r r e n c i a s acaecidas entre D n Pedro Romero, José Delgado (alias H i l l o) Joaquín Rodríguez (alias C o s t i l l a r e s) Francisco Garcés, Juan Conde y Bartolomé X i m e n e z con otras noticias relativas al primero. H E l año de 1778 conocí, y travaje en mi ejercicio de matador Y los héroes de tan de T o r o s en la P l a z a sensacionales escenas de Cádiz, con D José son, salvo las excepDelgado (Yllo) y haciones que se cuentan b i e n d o l l a m a d o al e n todas l a s clases, Maestro Barbero p. muchachos honrados, que me afeitara, quien nobles y caballerosos, también afeitaba a dho. que si, e n otras épocas Jilo, me preguntó el de atraso, su manera espresado Maestro que d -ser conservaba l a GOYA. PEDRO ROMERO, C E L E B R E MATADOR D E TOROS D E FINES D E L SIGLO XVIII si era yo el M o z o que rudeza de su origen iba á matar á Cádiz, humilde, hoy sienten y le dije que si, y entonces me respondió, nos una serie de papeles curiosísimos, que anhelos de instruirse y se acomodan al a m ps. hoy en m i casa ha dicho, qe. h a m a n d a d o un amigo mío, y a difunto, encontró en el biente progresivo que les rodea. varias misas a l a s animas benditas a fin camaranchón de l a chimenea campesina de N u n c a se consideró que alternar con ellos de qe. abone el tpo. (porque llovia) por esun cortijo que en la provincia de Córdoba fuera cosa vitanda y reprobable, y aunque tar deseando travajar con la gente g u a p a poseyó el conde de la Estrella, figura p r i n para demostrar verdad tan palmaria no hay yo dije a dho. Maestro, que asi que llegara cipalísima en el expediente que precedió a que citar ejemplos, la vida española está la hora, cada uno haria lo que pudiese. Se l a fundación de la Escuela de Tauromaquia llena de casos que lo atestiguan. G o y a f r a verificó el primer dia de T o r o s y al primero de Sevilla. ternizó con Martíncho y Moratín con Pepearmé la espada, y muleta y se la d i se fue Hiüo; Mendizábal fué íntimo de Cuchares, Casi todos ellos están relacionados con tan al T o r o le dio u n pase de muleta, y hecho Romero Robledo de Lagartijo, Mariano Benoriginal centro docente, como en ocasión que maño a l sombrera de castor, que se estilalliure de Massantini, y nuestros insignes no se hará esperar mucho podrán comproban entonces, y lo mató de una estocada; Marañón y Zuloaga se sienten muy c o m bar mis lectores. como tenia alli tanto partido, dejo á la c o n placidos otorgando admiración y cariño a E n t r e tan raros documentos he encontrasideración de V 1 alboroto qe. se armó en Juan Belmente. do uno, que voy a copiar literalmente, en la P l a z a salió el segundo toro que era de el cual el g r a n matador de toros Pedro R o N o hay que decir que m i modestia se los Padres de Sto. D o m i n g o de X e r e z llegó mero hace la narración de las competencias siente holgada y contenta caminando en tan la hora que tocaron á muerte, y el toro se que le plantearon varios lidiadores, y muy ilustre y honrosa compañía. fué, y paró en medio de la Plaza, la gente particularmente Pepe- Hillo. E l conde de l a Hechos estos esclarecimientos, que j u z estaba toda en espectacion á ver qe. hacia Estrella, gran amigo suyo y aficionado iri- y o arme la muleta, bociné al T o r o y asi gaba oportuno consignar, vamos a referir un curable a las fiestas de toros, deseó que dicepisodio interesante de la historia del toreo. que llegue á una distancia regular, lo cité, y tara en su propio y pintoresco lenguaje los L a buena suerte, que siempre ha ayudado luego qe. el toro se enteró, antes de que detalles de los lances en que contendieron mis ansias de investigación, trajo a mis m a-