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dos, d k r o n lugar a frecuentes choques. Resultados de los cuales, Gurruchaga y Sella quedaron lastimados, pero firmes en sus puestos. Arrancadas coruñesas, casi siempre llevadas por los extremos, y que en los pies de Torres fueron peligrosas, y en una ocasión Chacho, en offside, remató un goal, que fué, naturalmente, anulado. Esfuerzo constante de los blancos, con dominio absoluto y profundo. Rubio, en una de sus más entusiastas jornadas dirigiendo el ataque, sufre una entrada brutal de F a riñas, y queda lesionado para toda la tarde. E l rodillazo, en el costado, le- obliga a permutar su puesto con Olaso, a volver luego a su puesto y a resultar siempre un estorbo en todas partes. Lucha vivísima. Emoción incontenida. U n equipo dueño de la situación, por juego, que domina, que remata, y cuyos tiros unas veces detiene el guardameta: magistralmente, y otras salva la Providencia. Otro equipo, de ataque siempre peligrosísimo, que reitera el riesgo de sus escapadas, porque Torres es el mejor de sus elementos, y León, enfrente, es el más hábil de los medios. Cuarenta y cinco minutos emocionantes, de esfuerzo supremo de los veintidós muchachos, con empate a cero, que no augura nada bueno para los madridistas. Mejor juego galaico, más tesón, si cabe, en el Deportivo, durante el segundo tiempo. E n el ataque local, Rubio, multiplicándose para dar a sus compañeros las ocasiones frecuentes, que parecen de goal irremediable, y Regueiro, H i l a r i o y hasta el propio Olaso, disparando o fallando, de emoción inigualada. Así, H i l a r i o antes y Regueiro después, con el portero batido, fallaron tantos que habrían sido los decisivos. A l cabo, a los dieciocho minutos, dos corneis más, seguidos, y en el segundo, l a pelota, despejada, vuelve a ser enviada por Ciríaco, y en el terrible empujón de todos los merengues, llega a l a red con gesto de desesperación. Tras l a ovación imponente, mayor arranque, si cabe, madridista, e idéntico tesón coruñés. Pero los delanteros herculinos escapan a favor de lo adelantados que juegan medios v defensas locales, y a los treinta y ocho minutos, en un centro de D i z V i d a l sale y despeja flojamente; tira Paco León la pelota y, aprovechando l a indecisión, la coloca en la red. Empate a uno y depresión en los blancos. Pronto reaccionaron con enormes, aunque desorganizados, ímpetus. L o s ataques se multiplican, y a ios cuarenta y dos minutos, un tiro de H i l a r i o cruzado, es detenido con las manos por Fariñas. Discusión viva, y penalty, que, lanzado por H i l a r i o es el segundo 1700 del Madrid. Entonces se vuelcan los blancos sobre l a meta coruñesa, Y la lucha es impresionante, terrible. L o s minutos transcurren en un esfuerzo heroico de los coruñeses, y Rodrigo, en la meta, renueva las grandes paradas, hasta que el arbitro toca el final. Abrazos, gritos, entusiasmo de los espectadores galaicos y gestos de varios histéricos madridistas, que rompen airados sus carnets. Ellos sabrán por qué. E s decir, nosotros sabemos que es porque esos aficionados pretenden que el Madrid gane siempre. Y eso no puede ser, cuando la suerte protege a un equipo como el Deportivo ha sido mimado por los dioses del- fútbol. Enhorabuena. -Juan Deportista. Equipos: M a d r i d V i d a l Ciríaco, Quincoces; León, Prats, Gurruchaga; Eugenio, Regueiro, R u bio. H i i a r i o y Olaso. Deportivo: Rodrigo; Solía, Sarasqueta; Feliciano, Esparza, Fariñas. Torres, Trian a, Leos, Chacho y D i z D o n o s t i a 8; Castellón, i San Sebastián ió. Con mal tiempo y terreno blando se celebró el partido de fútbol, eliminatorio de la Copa de España, entre los equipos del Donostia y del Castellón. E n el campo, poco público. Los equipos se alinearon a las órdenes de Camorera en la forma siguiente: Donostia: Beristain; Ilundain, A r a n a Amadeo, Ayestarán, Marculeta; Insaus. ti, Chivero, Cholín, (P) Bienzobas, Garmendia. Castellón: R o c a Botella, A r b i d e Gómez, Guillen, Beltrán; Ballester, Moya, Zaradell s, Santularia, Pascual. Verificado el sorteo de campos corresponde elegir al Donostia y sale el Castellón. Desde los primeros momentos. se impone el equipo local, que domina, netamente. Inmediatamente de empezar, los locales consiguen dos. comers seguidos, y momentos después el tercero. L a lucha careció de interés. Los de Castellón no dan una, y sólo consiguen contadas escapadas, tirando alguna vez a goal, sin resultado. E l juego se desarrolla casi todo el tiempo ante eí goal del Castellón. Los delanteras donostiarras no están tampoco muy eficaces al principio. A los veintiséis minutos inaugura el tanteador. Marculeta lanza un balón, sirviéndoselo en bandeja a Chivero, y éste marca el primer tanto donostiarra. A los treinta minutos, el mismo Chivero recibe un balón de Insausti, y marca el segundo tanto. A los treinta y dos, Bienzobas recoge un soberbio pase de Cholín, y marca el tepcero. A los treinta y tres, Chivero recibe un pase de Cholín, y marca el cu; rto, y el mismo C h i vero se adelanta y dribla, marcando el quinto, a los cuarenta minutos. Con el resultado de cinco a cero termina la primera mitad. E n la segunda vuelven a dominar netamente los donostiarras, que ya ni se emplean a fondo, tirando a qoal desde cualquier parte. E l embotellamiento es grandísimo. A los doce minutos, Chivero, en una melce, marca el sexto. A los trece, Paquito E i e n zobas recoge un balón, servido por Cholín, y mete el séptimo, y Cholín, a los veintiuno, hace una jugada personal, dribla y mete el octavo. A los veintisiete minutos, Moya, del Castellón, logra, de un tiro fuerte, marcar el tanto del honor. Y con absoluto domin donostiarra termina el encuentro por ocho goals a uno. Los forasteros sacaron en esta parte dos comers. E l partido careció de interés. L o s forasteros nada pudieron hacer por las condiciones del campo y por l a labor de los donostiarras. De éstos, la delantera se distinguió, excepto Garmendía. Las demás líneas, bien. E l arbitro tuvo partido fácil. realizando las jugadas con extraordinaria precisión en el pase- contenía perfectamente a la delantera del Español, en la que sólo Bosch conseguía internarse de vez en, cuando, y l a delantera se mostraba ágil y, bien dispuesta a colarse con el balón en e terreno españolista. También la defensa hética cumplía con creces su misión- -defendiendo a instantes lo indefendible, púas- a l guna jugada, aunque mal hecha, le salía peligrosa al Español- y la seguridad de J e sús completaba cuadro tan entero, ante cuyas jugadas, que venían siendo notables e n progresión ascendente, hubo de estallar el público en una sonora ovación, con motivo de un despeje de los defensas, que recogió Soladrero y entregó con gran acierto al ala izquierda, centrando ésta y saliendo afuera el balón, lamiendo el poste. E l balón había ido de goal a goal, pasando por esta jugada con rapidez increíble. N o obstante el buen partido que venía haciendo el Betis, aún hubo de tener el Español una buena oportunidad, en una jugada notable de Juvé, que, recogiendo un pase ele Edelmiro, marcó un goal admirable, cuando faltaba poco para el descanso. 1 Español, 3; Betis, o Barcelona 16. P o r cuatro goals a dos ha eliminado el Español al Betis, venciendo hoy por tres a cero, y habiendo perdido en Sevilla por dos a uno. E l partido ha tenido dos partes distintas: en la primera, el Español jugaba desconociendo, sin hilvanar bien ías jugadas, sin acertar a hacer un buen remate, sin empuje, sin codicia. P o r contra el Betis, muy animado, muy activo y trabajador, se defendió espléndidamente en los momentos en que acertaba a dominar el Español, y atacó con mucho neligro infinidad de veces. A l principio, todo en el Betis parecía obra del entusiasmo con que demostraban estar dispuestos a mantener la ligera ventaja lograda en su campo; pero a medida que avanzaba el match nos íbamos dando cuenta de q u e e n el juego hético había inteligencia y habilidad. L a línea media, en cuyo, centro Soia. drero ha confirmado su, buena clase- Eí goal de Juvé animó un poco al público, que ya empezaba a creer posible la eliminación del Español en su propio campo, y, se esperó con ansiedad la segunda parte. Pero el Español del campo de la carretera de Sarria, que es un Español que no conocen, ni conoserán seguramente en los demás campos de España, se acordó de que se hallaba en donde había logrado sus mejores triunfos y de que las eliminatorias no permiten torpezas y vacilaciones, y acelerando su juego, entrando a fondo y con agilidad en las filas héticas, logró desordenar éstas, agotando a la línea media y asustando con frecuencia a Jesús, hasta lograr dos goals más, ambos preciosos, entrados en remates de cabeza por Boích y Edelmiro a seiidos centros de Prat, que en esta segunda parte había vuelto a ser Prat, es decir, el mejor delantero del Español. E l Betis siguió luchando ya con más suciedad que acierto, y como, parte del Español, también Arater, y algunas veces M o lino y Trabal, jugaban con violencia, se registraron algunas incidentes, que afortunadamente no llegaron a tener importancia; esto podía haberlo evitado jin arbitraje bien hecho, que no realizó el Sr. Montero. Con dificultades, pero con limpieza y brillantez en la segunda parte, el, Español se ha clasificado para, los cuartos del final. Formaron los equipos: Español: A z n a r Arater, Moliné; Trabal, Solé, Pausas; Prat, Sastre, Edelmiro, Bosch y Juvé. Betis Jesús; Aranda, Jesusín; Peral, Soladrero, Adolfito; Luque, Adolfo, Romero, García de la Puerta y Enrique. -Ors. Valencia, 2 Barcelona, 2 Valencia 16, 11 mañana. U n lleno imponente en Mestalla. Los. equipos se alinearon así: Valencia: Cano; Melenchón, Pasarín; Abdón, Molina, Conde; Torredeflot, Picolín, Capilla, Vilanova y Amorós. Barcelona: Nogués; Rafa, A l c o r i z a Font, Castillo, A r n a u Diego, Gqiburu, Samitier, Arocha y Pedrol. E l terreno, muy resbaladizo por l a lluvia, no permite hacer buen juego. Todo el p r i mer tiempo fué de predominio barcelonés, que hizo grandes jugadas, contrastando con. el desconcierto de los valencianos, que no, daban pie con bola. A los quince minutos, falla Abdón, despejando Melenchón; pero recoge l a pelota Font, que la cede a Arocha, y éste, sin dejar
 // Cambio Nodo4-Sevilla