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Actualidad médica. L a a n c j u s l i o s f i i s i t u a c i ó n díe l o s m é d i c o s i t i i i l j e s j Q u i n c e m i l médicos titulares j u z g a n Ja actuación del Sanidad Podemos afirmar por propia experiencia, que nunca ha sido, envidiable la situación social, económica y moral de los médicos titulares, aun cuando, en gracia al apoyo que lograron obtener en sus aspiraciones, de los tres anteriores- directores generales de Sanidad, habían podido creerse consolidados en sus modestísimos cargos- -algunos con sus buenas 1.500 pesetas de sueldo- -y amparados por la ley en lo que consideraban un derecho legítimamente adquirido. Pero como una cosa era tener garantizado el cargo y otra bien diferente el tener seguro el cobro de sus honorarios, que en este de pajíar al médico suelen ser morosos desde el cliente particular hasta el E s tado, pasando por los Municipios, los írredentos médicos titulares trataron de obtener esta garantía, recurriendo a algunos de ios procedimientos que tienen a su alcance para solicitarlo y procurar su logro, ya que cada día aumentaba considerablemente el número de ellos a los que adeudaban los respectivos. Ayuntamientos miles y miles de pesetas. Muchos de estos humildes, compañeros creyeron de buena fe que en una República de trabajadores ninguno podía considerarse con más derecho a ser atendido que el pobre médico titular que, a toda hora y en todo instante, de día y de noche, sin l i m i tación de tiempo en el ejercicio profesional, como no sea el que les impongan violentamente los obreros declarados en huelga o en fiesta del trabajo (i) han de estar dispuestos para trabajar bajo ias órdenes de un patrono que, sobre pagarle tarde, lo hace con una tacañería infinitamente mayor que para cualquiera de sus mas modestos trabajadores manuales. Y los médicos titulares de toda España- -menos los de Cataluña, que ya debían contar como seguro con la autonomía sanitaria- -reunieron en M a d r i d para celebrar una Asamblea y tomar los acuerdos pertinentes con el fin de alcanzar l a seguridad del pago. Dieron amplios poderes al Comité ejecutivo de su Asociación y esperaron confiados en el éxito de las gestiones i n i ciadas. Pero no contaron con la triste realidad de que actualmente no se siente la Sanidad en las esferas del Poder y no contaron con la amarga verdad de l a escasa cohesión de su propia masa, que no siente la absoluta necesidad de prestar todo el apoyo individual necesario al esfuerzo colectivo, y al cabo de unos meses el Comité ejecutivo se vio precisado a lanzar un manifiesto a l a clase, del que entresacamos algunos párrafos que juzgamos de sumo ifiterés el que sean conocidos por l a masa ajena a los médicos. Dicen así: Después de las gestiones que ha venido haciendo el Comité desde la celebración de la Asamblea, estima que no hay probabilidad de conseguir las aspiraciones declaradas mínimas y urgentes, y condensadas en el pago de las dotaciones por las Delegaciones de Hacienda y en los nombramientos por la Dirección General de Sanidad. Duda que se consiga que sean llevadas de nuevo a las Cortes, en las que tendrían muy escasas probabilidades de aprobación. Tiene la impresión de que la ley orgánica de Sa nidád, todavía lejana, no resolverá las aspiraciones de los médicos titulares. Entiende, por fin, que nuestra concención de la Sanidad rural y nuestro proyecto de organización del Cuerpo de médicos titulares no cuenta con el aval ni el apoyo indispensase director de clamaciones y protestas de algunos médicos titulares, por haber sido devueltos a los Ayuntamientos respectivos Id? expedientes de destitución sin el fallo djel ministerio de la Gobernación, preceptuado en el artículo 10 del decreto de 2 f e agosto de I 9 3 y habida cuenta de que el citado decreto y las normas reglamentarias de 11 de noviembre del citado año representan para los médicos titulares l a única garantía de inamovilidad y de. recta y djgna provisión de sus cargos, este Comité hf acordado d i rigirse a V E en petición de que los mencionados Reglamentos sean ratificados por una disposición legal qúi les ponga a cubierto de interpretaciones divergentes. L a disposición que respetuosamente solicitamos es tanto más necesajjíia, cuanto los médicos titulares atraviesani l una situación angustiosa, por cuyo motivó nos permitimos solicitar su pronta aparición para devolver a la clase médico- titular la satisfacción interior de que hoy carece, ante eí. tem o r d e que desaparezca uña de sus más preciadas conquistas. j Y, efectivamente, esas- conquistas tan penosamente logradas están; desaparecidas de hecho. De ahora en adelante, si las a l tas autoridades sanitarias no lo remedian, los médicos volverán a ser feontitraado j u guete de los caciques y caciquillos rurales, y serán destituidos de sus! i puestos por l a simple voluntad del monteifilla correspondiente, y. habrán de sufrir; con paciencia que J o s Ayuntamientos les i; adeuden meses y, años de su mísero sueldo, y jamás, en nmgún instante, podrán considerar seguro el pan suyo y el de sus hijos. Hablamos en futuro y hablamos mal Son va bastantes, demasiados, los médicos que llevan muchos meses sin cobrar. E l titular de Collado Mediano, por, ejemplo, lleva exactamente trece meses justos sin percibir una sola peseta de su haber como médico municipal. Y como él hay rriuchos más. H a s ta el punto de que e l presidente de l a A s o ciación Nacional de Titulares nos ha asegurado, ayer tarde, en la. conversación que hemos tenido el gusto de mantener con él, que pasan de C I N C O M I L L O N E S D E P E S E T A S lo que los Ayuntamientos adeudan a sus médicos titulares. 1 Don Antonio Ossorio Bolaños, médico titular de Mérida, que preside, la Asociación Nacional de Titulares de España, ble para su implantación, a pesar de ser conocida la angustiosa situación de los médicos titulares y las dificultades que les impiden llenar íntegramente su función. Y franca y sinceramente expone sus i m presiones a los asociados para que les sirvan de orientación al decidir si ha llegado o no el momento de tomar las determinaciones que la Asamblea acordó. N o puede el Comité silenciar, sino, al contrario, cree un deber advertir un peligro inminente. L a organización plasmada con el constante esfuerzo de los últimos años, se agrieta; lo conseguido hasta hoy se tambalea; y, al valorizarlo, al considerar las mejoras económicas y funcionales consignadas en los Reglamentos de 23 de agosto de 1924 y 9 de febrero de 1925, las orientaciones de dignificación de los Reglamentos de 2 de agosto y 11 de noviembre; de 1930, la labor del escalafón y la justicia de las nuevas clasificaciones, estima que el derrumbamiento nos produciría enormes perjuicios, retrotrayéndonos a u n estado de desorganización y esclavitud en disonancia patente con los tiempos actuales. E l Comité, en estos momentos en que el Cuerpo de Médicos Titulares ve recrudecidas las persecuciones, incrementados los atropellos y desconocidos sus derechos, os invita a reflexionar y a contestar serena y decididamente a l a consulta que ha circulado. L a voz de alarma que significa este manifiesto expresa bien a las claras el grave pronóstico que habían hecho los médicos t i tulares, esforzados paladines de l a clase que constituyen el Comité, respecto de l a vitalidad, de las mejoras últimamente logradas. Las reclamaciones y las protestas de modestos médicos titulares que se consideran atropellados en sus derechos, elevadas en los últimos meses al Comité de su Asociación, han decidido a los miembros que lo constituyen a elevar a la Dirección general de Sanidad la siguiente instancia: Habiendo llegado a este Comité las re- Ante este incalificable abandono, el Comité ejpcutivo de l a Asociación se ha reunido en M a d r i d los días I J y 16 y ha tomado v a rios importantes acuerdos; figurando entre ellos el presentar al- Sr. Azaña un escrito en el que, ostentando la representación de los 15.000 médicos titulares asociados, se solicita la destitución del director, general de Sanidad, que, agobiado jpor asuntos puramente políticos, rio presta ía más elemental atención a las cuestiones verdaderamente sanitarias. Los miembros del Comité ejecutivo emprenderán inmediatamente: una serie de viajes por las capitales de sus respectivas, regiones para ponerse en contacto directo con los compañeros titulares yf darles las instrucciones precisas y concretas para i r escalonando las medidas adoptadas y lograr lo que juzgan como elementales ¡y justas aspiraciones de la clase. j Podemos afirmar que elj Comité de la A s o ciación como tal Comitéj o constituyéndose en Sindicato o en otra forma cualquiera, que ello no hace al caso, estái dispuesto a no dejarsearrebatar las pequeñas iniciales reivindicaciones de clase que habían logrado con los anteriores directoresj de Sanidad, bien seguros de que no habría de alcanzarse con ello sino un elemental perfeccionamiento de la sanidad rural. DOCTOR FERNÁN PÉREZ