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DIARIO DO. SI JO AÑO ILUSTRAV I G E V O DIARIO DO. SIM ILUSTRAV G E TAV O AÑO OG MOOTA CTS. NUMERO FUNDADO E L i 5 10 G T S N U M E R O D E J U N I O D E igo P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A densidad trágica que los dramas privados apenas retienen nuestra atención. ¿Qué emoción va a sentir el lector al enterarse de- que el Sr. Durand ha dado mueite por celos a la señora Dupont, si unas líneas más abajo se va a informar de que una riada se ha llevado tres millones de chinos, o de que un descarrilamiento ferroviario ha he. cho veinte o treinta víctimas? Casada Georgetle Leblanc con el Sr. Dubois y divorciada no rompe el secreto de sus desventuras íntimas. S i las ha publicado ha sido porque se trata de un hombre ilustre y porque la divulgación de las pequeneces de este gran poeta, además de vengarla, puede ser un acierto literario perfectamente conciliable con un fin práctico. E l éxito de librería que han alcanzado las aventuras amorosas de Jorge Sand primero con Alfredo de Musset y después con Chopin no ha sido seguramente un estímulo para la eminente actriz, pero la malicia de la gente rehusará el ver en su obra un simple gesto vindicativo, incomprensible por lo tardío. Además, ¿qué necesidad tiene Georgetle Leblanc de sincerarse? ¿Para responder a qué acusaciones? Su larga intimidad con Maeterlinck y su ruptura no preocupan a nadie. A ella se la recuerda como una actriz genial, de profunda originalidad, y él es admirado como poeta dramático y como filósofo. L o demás no le importa a nadie. Y o personalmente he sufrido una decepción al descubrir en ese hombre ilustre flaquezas egoístas que hubiera preferido ignorar. Es triste que la Naturaleza, al otorgar el talento a un hombre, no le aligere del peso de ciertos defectos que lo deslucen. Visto de cerca un grande hombre es casi siempre un poco ridículo por la desproporción que existe entre los derechos que se atribuye y la vulgaridad ética a que ajusta su vida. Y o he conocido algunos de una tal premiosidad para el desinterés que su trato me ha descorazonado. Egoístas y de una vanidad astronómica por lo grande, viven pendientes de sí mismos, y en el fondo- no se aman niás que a sí mismos. Es raro que la mujer que empareje con estos luminares de la Humanidad sea dichosa. Acaban por ser insensiblemente esclavas de sus caprichos, de sus manías y de la total impotencia para la gratitud que caracteriza a los hombres excepcionales. P a r a ellos inventó Nietzsche su célebre fórmula de la moral de los amos y la moral de los siervos. L o mejor es adquirir sus obras por unas pesetas y r. o frecuentarlos, personalmente. E s nuizá la única manera d que nuestra admiración por ellos no decaiga. e UNA P A SI Y II O N RELIEVES DE ACCIÓN LITERARIA Y o me daba cuenta do que h a bía en nuestro hogar, en el centro mismo de nuestra unión un t r a i dor, que era, de día en día, nuestro enemigo más fuerte: el silencio. Georgettc Leblanc. Souvenirs. CATÓLICA Sacerdocio y ciudadanís República en S i la obra de la ilustre actriz no ha hecho más ruido no es por su demérito, sino porque los escritores, aliados tácitamente con Maeterlinék contra un enemigo común, que es, en este caso, la indiscreción de una mujer, han cubierto al eminente poeta. belga con su silencio. H o y por ti y mañana por mi. A ocurrir la historia en nuestro país, la política se hubiese apoderado del tema y el escándalo hubiera sido tan grande que al escritor no le habría quedado más remedio que emigrar. Pero aquí el respeto mutuo no está en crisis entre los literatos. Podrán no admirarse los unos a los otros, pero no se denigran. E l artista, lapidado por el despecho o por la animosidad, recibirá la pedrea sin que nadie le tienda un escudo que lo proteja. D é l o que puede estar seguro es de que el agresor no encontrará cómplices en los espectadores del drama... D e los comentaristas de esas indiscreciones conyugales ninguno se ha permitido maltratar al poeta. E l mismo Bernardo Grasset. crítico y moralista de- creciente autoridad por el lúcido rigor de sus juicios, que ha prologado el libro, no sólo se abstiene de fallar el pleito, sino que nos da más de un motivo para dudar de la pretendida razón dé l a actriz, E s evidente que ésta ha obedecido a un móvil muy humano: la venganza. Pero ¿lo hubiera hecho si el hombre que fue su amor durante diecisiete años fuese un cualquiera? A la idea de las represalias se ha sumado una previsión menos disculpable la del interés. ¿P o r qué ha esperado, si no, tanto tiempo para ejercer el derecho de desquite? Y o me explicaría el que, a poco de la ruptura, con el corazón sangrando de dolor, esa mujer se precipitase en la violencia, no para disparar un libro sobre su compañero, sino un balazo. Se me dirá tal vez que en los seres muy inteligentes las reacciones pasionales son atenuadas y aun vencidas por, la reflexión. E s cierto. Nada es bueno ni malo si se da en pensar en ello, escribe Shakespeare. L o que ayer nos humilló o nos hizo sufrir, recordado más tarde no nos altera el ánimo. L a inteligencia, al analizar el elemento morboso que nos perturba, lo destruye. E n general, los hombres y las mujeres no ventilan sus enconos pasionales a tiros. L o s dejan enfriar, y luego los someten al arbitraje de un- abogado. Es la regla. L o excepcional es el balazo o la puñalada, necesarios tal vez. para que e! amor no pierda su dramática dignidad, pero que indican la intromisión de lo patológico en el pleito. De fieorgette Leblanc no se podía esperar esa solución. E s una artista de; magnífico talento, a h cual 110. puede sorprender- que el amor vaya convirtiéndose por: sucesivas etapas de fuego en ceniza, ¿P o r qué ha dado, pues- -a la publicidad un asunto íntimo- que. a nadie i n teresa? L a vida contemporánea es de tal MANUEL BUENO París. E l importe correspondiente a la dotación del deán de la Catedral de Toledo, p r i mada de España, ha sido- en este primer mes del presupuesto republicano de 270 pesetas. Como precedente para apreciar y medir el valor representativo del; estipendio, i m porta subrayar el hecho de que a esta altura eclesiástica, la más cercana a las cumbres, se ha subido a través de un! sendero que regaron sudores y fatigas. de catorce años de estudio y de muchos- más de desveladas actividades en el orden de la inteligencia y de! celo. Cuesta abajo, hasta dar en la hondonada, corren diligentes los bienaventurados pies de quienes evangelizan ia paz, encuadrados en las diversas escutas y grados de la clerecía militante. N o tcng j a mano estadísticas; mas puedo con probabilidad de. exactitud afirmar, que el total de canónigos y beneficiados de Catcdrai y Colegiata se aproxima a dos m i l el de párrocos en sus diferentes categorías de término, ascenso, entrada y rurales, suma unos. 23.000, y el de coadjutores y capellanes ascenderá a 8.500. Cada vida de estas soldados de Cristo es una batalla recia v abnegada contra la indiferencia y la i n cultura religiosas. ¿Habrá qué recordar aquí los capítulos de mezquindad y tacañería, de injusticia y arbitrariedad, que llenan! i historia del presupuesto eclesiástico en E s paña? E l tipo medio de las dotaciones jamás excedió de 2.5.00 por año. C la reducción del 50 por 100, votada por las Cortes Constituyentes, los canónigos de metropolitana han. percibido en este mes de abril 190 pesetas; los de sufragánea, 125; los beneficiados, unas cien; los párrocos de término, 82; los de ascenso, 75 los de entrada, 60: los rurales, 123, y los coadjutores, unas 9 0 Las cifras carecerán de exactitud matemática en alguna pequeñísima cantidad. ¿Qué milagros de economía domé: ca habrán hecho estos hombres para mal comer y peor vestir, teniendo en cuenta la carestía hasta de los artículos de primera necesidad? Sobre el inexcusable mantenimiento del cuerpo, algo habrá que p o ner para el cultivo del espíritu. A! C e r o se le exige ilustración y cultura; razonable exigencia, ciertamente, con la que demuestra el pueblo la elevada opinión que le inspiran quienes por imperativo de ministerio han de dirigir conciencias e iluminar corazones. Son precisas para esta midóu cultural revistas, libros, periódicos, y es E l público debe leer diariamente nuestra sección de anuncios por palabras clasificados en secciones. E n ellos encontrará constantemente asuntos que pueden interesarle. indispensable el dinero para adquirirlos. ¿Quién resolverá el conflicto entre estos dos deberes, el de filosofar y el de vivir, que dice el antiguo, proverbio, si para la resolución de uno y otro, no se disponen de mas recursos que cuatro o cinco pesetas dianas, retribución que no llega a ¡a ouc obtiene por su trabajo un jornalero? Y no se crea, qué los perjudicados con él acuerdo parlamentario. -son cxcfíisivameníe estos treinta- y. tantos m i l sacerdotes. Por- deberes de sangre, por intimaciones de caridad, contado será el que río. mantenga c t
 // Cambio Nodo4-Sevilla