Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. M A R T E S 31 DE MAYO DE ig 32. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G L A DIMISIÓN I R R E V O C A B L E D E BRUÑÍNG C R E A E N A L E M A N I A U N A SITUACIÓN MUY DELICADA A B C en Berlín. H i t l e r exige nuevas elecciones. Orientación r a d i calmente derechista. G r a n d e s cambios en la política interior. N a d o l n y p r o b a b l e ministro de N e g o c i o s E x t r a n j e r o s M a y o r í a hitlerista en Oldenburgo. Si bien la dimisión de Enrique Brüning ño viene de improviso, millones de alemanes y extranjeros la lamentaran profundamente. Poco menos que desconocido antes de su advenimiento (fué nombrado jefe del Gobierno sin haber sido nunca ministro) ha sabido muy rápidamente conquistar la estimación de iodos por sus dotes de inteligencia, trabajo, lealtad, moderación, tacto y energía. Es una lástima que no haya conservado, por lo menos, la cartera de Negocios Extranjeros, en que hubiera podido seguir prestando a su país servicios inapreciables en la Wilhemstrqsse y en las diferentes Conferencias internacionales. Aunque orientado hacia ta derecha, el Gabinete Brüning estaba combatido por la extrema derecha, muy numerosa en, Alemania desde, las elecciones de septiembre de 1930, y para conseguir mayoría necesitaba del apoyo del partido socialista. El Gobierno se apoyaba, pues, en la gran coalición de Stresemann (aunque los socialistas no participaran. en el Poder) ampliada hacia la derecha (partido de la Economía, conservadores populares, etc. Era un Ministerio centroderecha, apoyado por la izquierda, con el fin, de evitar el advenimiento de un. Gobierno, franca y radicalmente derechista. Pero las elecciones presidenciales y las para las Dietas de Prusia y otros países han demostrado que. encierra ya aproximadamente las dos quintas, partes de todos los electores alemanes. Ya es imposible evitar que los. hitleristas- gobiernen; ha llegado ya la hora de un Gobierno derechista, que tenga mayoría, propia y pueda prescindir del apoyo dedas. izquierdas. Como Brüning era el. jefe de un ministerio de orientación diferente, y como estaba combatido por los hitleristas, es lógico- que ceda el puesto a otro prohombre de la política. Cuando el triunfo de Hindenburg, dijimos repetidamente que éste tenía menos importancia que el resultado de las elecciones prusianas. Aunque Hindenburg deba su victoria a los elementos izquierdistas y democráticos, no es- -ni mucho menos- -un político izquierdista, y no hará nada para cortar el paso a los hitleristas hacia el Poder, tanto menos cuando que éstos han triunfado en Prusia y en otras partes con métodos constitucionales, y si se cree en la soberanía popular, hay qite admitir, que las derechas resultan en Alemania más fuertes que las izquierdas, sobre todo porque éstas no pueden colaborar con los comunistas. En el Reichstag elegido hace veinte meses y medio, el partido socialista sigue forinando el grupo tnás numeroso, pero, sería inútil que Hindenburg encargara a un prohombre socialista de formar Gobierno; fracasaría en seguida en el intento. El partido hitlerista es numéricamente el segundo del Reichstag, pero para gobernar, con mayoría necesitaría el apoyo de los católicos y parece que entre los dos pc. rtidos no han desaparecido aún las múltiples divergencias. Hay que prever, por consiguiente, que el nuevo canciller será un político derechista, pero no hitlerista; un hombre de confianza del Presidente que constituirá probablemente un ministerio de puente, con el fin de preparar las nuevas elecciones que exige Hitler. Desde septiembre de 1930, el partido nacionalsocialista ha realizado progresos tan importantes que se puede decir que el Reichstag ya no representa la verdadera voluntad popular. En las elecciones generales lew cuestión los hitleristas consiguieron bruscamente 102 puestos contra doce que tenían y es posible, qu- e si hoy se celebraran nuevas elecciones entrarían en el Reichstag cerca de 200 nacionalsocialistas. Solos nos dispondrían probablemente de mayoría absoluta, pero con otros partidos y grupos de la derecha podrían gobernar sin necesidad de solicitar el apoyo del centro. Pero aunque las esperanzas de los hitleristas resultasen algo exageradas, es iiiduadble que debe haber armonía entre la política del Reich y la de Prusia, como la ha habido hasta en las elecciones prusianas, a pesar de qUe en el Reich los socialistas estuvieran oficialmente en la oposición. Hindenburg ha tenido cuenta de las realidades, de la proporción entre las fuerzas. Es probable que no haya descuidado la opinión de la Reichsvjehr. Sin embargo, la actitud del viejo caudillo ha sido en esta crisis lógica y prevista. El. pueblo alemán se había pronunciado por la derecha. x E l Sr. Brüning saldrá en breve dé B e r lín para comenzar una larga temporada de; reposo. H i n d e n b u r g inicia las consultas políticas Berlín 30, l o noche. E l presidente H i n denburg ha comenzado esta misma tarde las consultas políticas. H a recibido primeramente al presidente del Reichstag, Sr. Loebe; luego a los líderes social- demócratas, señores Breitscheid y Wels, y más tarde a los jefes nacional- socialistas Sres. -Hitler y, Goering 1 ikalí- Hitler exije nuevas elecciones I Se. supone que en l a entrevista; que ha! celebrado con el Sr. Hitler, el jefe del E s tado ha tratado de obtener de aquél que sostenga al nuevo Gobierno, pero parece que. el jefe racista. se niega, porque para ello sería necesario la disolución del Reichstag y la convocatoria de nuevas elecciones. Las consultas con los jefes de partidos continuarán y terminarán mañana, y el nombre del futuro canciller no será conocido hasta el miércoles. Sé sabe que el mariscal Hidenburg ha declarado expresamente al Sr. Brüning que. deseaba un cambio general en la política, orientándola hacia la derecha. Orientación francamente derechista E l partido católico. parece poco dispuesto, a consecuencia del proceder que se ha seguido con el Sr. Brüning a participar en el nuevo Gabinete de derecha. E n todo caso, si lo h k i e r a sus representantes no serían más, eme simples observadores. E l nuevo Gobierno, sea. quien sea su jefe, sería, en suma, un Gobierno Hindenburg, qué estaría integrado por hombres de sif confianza, o indirectamente por hombres de la confianza de la Reichswehr. Se trata, en definitiva, de una vuelta a l a situación de antes de la guerra, época en que el E s tado M a y o r y la alta burocracia intervenían activamente en política. E l Poder pasa, pues, de los Círculos económicos, del centro católico y de los socia- listas del Oeste, a los agrarios y a los m i litares del Este prusiano. E n política internacional, el nuevo Gobierno no irá, acaso, hasta a repudiar unilateralmente el plan Y o u n g y a proclamar el derecho de A l e m a nia a volver a armar, pero sus procedimientos, en cambio, serán, sin duda, menos conciliadores que los del Sr. Brüning. Los nacionalsocialistas se mostraron mas exigentes y podría agravarse el problema de las fronteras del Este. Los cambios en la política interior Én el interior se prevé una lucha encarnizada contra la extrema izquierda, e incluso l a supresión del partido comunista, autorizándose, en cambio, las tropas de Asalto racistas, pero prohibiéndose la Asociación Bandera del Reich. L o s socorros a los obreros parados serán reducidos y se denunciarán los contratos colectivos de trabajo. Se habla... incluso de un sistema de trabajo obligatorio y del aumentó de las subvenciones a los agrarios. Se prevé también la inflación- monetaria, o por lo menos, una especie de doble moneda una no garantizada, para el interior, y, una moneda- oro para las transacciones internacioales. Este plan había sido ya elaborado por el Sr. Wagémann. E l alza de las acciones en l a Bolsa de B e r lín se interpreta- como signo dé una próxima inestabilidad monetaria. Por. último se piensa que si fuera imposible formar un Gobierno que dispusiera de mayoría en el Reichstag, el presidente del Reich podría disolver el Parlamento, desig- H i n d e n b u r g acepta Ja dimisión del G o b i e r n o Brüning Berlín 30, 11 mañana. (Urgente. H a d i mitido el Gobierno Brüning. E l presidente Hindenburg ha aceptado la dimisión. -United Press. A l r e d e d o r de Ja crisis Berlín 30, 12 mañana. Según informaciones procedentes de fuente segura, el señor Brüning se negará a conservar la cancillería e incluso la cartera de Negocios E x tranjeros en La. futura combinación ministerial, que forzosamente habrá de estar orientada más hacia la derecha. Servido diario de Ómnibus entré: SEVILLA y JIERIBA SK VILLA y ZAFRA Salidas de Sevilla: de la calle úe Cánovas del Castillo, 29 (Teléf. 23619) Para Mérida y Zafra, a las ocho de la mañana. Para Azuaga y Zafra, a las cinco de la tarde. Mensajerías: Sé admiten facturaciones de encargos de todos los servicios. AUTO- SEVILLANA, S. L Automóviles SEVILLA- BADAJOZ por F R E C E NA L D E LA SIERRA. Salidas: e Sevilla. Adriano, 14, 7 mañana. Do Badajoz, Arco Agüero, 2.1, J mañana. Teléfono 25.820. -Sevilla.
 // Cambio Nodo4-Sevilla